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2006/12/27

> Berria: Turismoa > ARGENTINA: BUENOS AIRES SE AFIANZA COMO DESTINO TURISTICO GAY

  • Buenos Aires se afianza como destino turístico gay
  • ADN Mundo, 2006-12-27


La Ciudad Autónoma
de Buenos Aires se está afianzando como destino de moda para turistas homosexuales, que aprecian la calidad de la noche argentina y un hotel cinco estrellas muy especial. La iniciativa es de un español, Juan Juliá, propietario del hotel Axel de Barcelona, uno de los primeros pensados para la comunidad homosexual.

Por otra parte, el grupo Atlantis organiza para febrero próximo el primer crucero 100% gay de América del Sur. Los 684 pasajeros del "Insignia" zarparán de Buenos Aires el 17 de febrero con destino a Rio de Janeiro, pasando por las ciudades uruguayas de Montevideo y Punta del Este.

La elección de Buenos Aires tiene que ver con que Brasil, antiguo destino preferido por la comunidad gay, está a la baja por problemas de inseguridad.

Además, la capital argentina es desde diciembre de 2002 la única ciudad de América latina que reconoce la unión civil entre homosexuales.

2006/12/18

> Elkarrizketa: Andrés Gioeni · Gay, actor y ex-sacerdote > "YA NO QUIERO DARLE ROSCA AL PASADO"

  • El ex sacerdote gay que hace de cura en Chiquititas
  • Sentido G, 2006-12-18 # Gema Gallardo · Uno


Era cura y se hizo famoso al dejar los hábitos, confesar su homosexualidad y escribir un libro al respecto. Ahora, curiosamente, interpreta a un sacerdote en la tira Chiquititas y tiene un futuro promisorio en la TV porteña.

Se llama Andrés Gioeni, es actor y modelo mendocino y está haciendo una carrera ascendente en Buenos Aires. Tal vez por su nombre lo recuerden muy pocos, pero si decimos que fue el famoso y polémico cura gay que abandonó los hábitos para dedicarle más tiempo a su carrera artística por 2003, y que fue noticia en todos los medios de comunicación del país, tal vez así muchos sepan de quién se trata.

Este año ha sido para Gioeni muy importante, ya que ha participado en las telenovelas y series más exitosas del país. Encarnó a un cura en la tira infantil Chiquititas (Telefé), hizo del amigo homosexual de Juanita Viale en Se dice amor (Telefé), de chef en Montecristo (Telefé) y varias participaciones en los unitarios Un cortado. Historias de café (Canal 7 Argentina).

Motivado por dos de los personajes que encarnó y que rozan muy de cerca su vida personal es que decidimos entrevistarlo, pese a que el sacerdote que quiso ser actor aclaró antes de comenzar con la nota que de su pasado ya no quería hablar. “Ya no quiero darle rosca a eso”, dijo.

–Contáme de tu presente artístico.
–Tuve la oportunidad de aparecer en Casados con hijos 2, donde encarnaba al marido de la sobrina de María Elena y también hice de médico. Esto estuvo bueno porque se encara la parte actoral desde la sit com, que exige una actuación muy distinta a la de la ficción común, ya que hay que jugar más con el histrionismo, algo que lo tengo incorporado desde que hacía teatro en Mendoza con Lita Tancredi. En Canal 7 hice una participación muy chiquita en Cortado... y como les gustó mucho a los productores me volvieron a llamar para hacer el protagónico de un capítulo. Estuvo bastante copado, porque todas las escenas las tuve que encarar yo. Tuve dos participaciones con continuidad en Se dice amor y Chiquititas. En la primera salí hasta que Juanita Viale se tuvo que ir a vivir a Chile porque al Manguera (Gonzalo Valenzuela) le salió un trabajo allá; y el otro del padre Wenceslao, que era un personaje clave en Chiquititas porque era el único que sabía donde estaba la hija de Magalí (Jorgelina Aruzzi), que la viene buscando desde un principio en la tira.

–¿Y qué significo para vos encarnar estos dos papeles que se acercan a tu vida personal?
–Lo que trato de hacer es ocupar las herramientas que uno ha adquirido con la experiencia, pero muchas veces uno tiene que armar un personaje desde algo distinto para poder interpretarlo, porque sino estás repitiendo lo mismo. No sólo es aburrido para uno sino que no conseguís credibilidad. Si al personaje le inventás una historia de fondo que no tiene nada que ver con vos es mejor, porque lo podés encarar desde otro lado. Estos dos personajes son totalmente distintos. Uno requería una actuación hasta estúpida, entre comillas, porque yo tenía que hacer de marica cuando estaba con Juanita, pero a su vez tenía que disimular cuando estaba al frente de su familia. Es un personaje medio careta y yo trato de llevar mi sexualidad desde un ámbito mucho más sincero que el personaje. Por eso te digo que tenés que inventarle una historia para que sea creíble.

–Con respecto al cura que encarnaste en la serie que produce Cris Morena, ¿creés que puede haberle causado alguna molestia a la Iglesia, te hicieron llegar algún comentario?
–No. No, para nada porque fue un sacerdote dentro de las pautas que la Iglesia siente que tiene que serlo (risas). Y el personaje era un sacerdote que ayudaba a la comunidad y cuidaba a un cura anciano y, además, estaba atento a las necesidades que ese hogar de chicos tenía.

–¿Seguís trabajando de modelo?
–Sí, sí, pero para publicidad solamente, porque como estoy trabajando mucho tiempo y escribí dos obras de teatro para chicos que durante este año estuvieron bastante movidas, no tenía mucho tiempo para dedicarme a todo. Por suerte ha sido un año bastante movido y bueno en lo laboral.

–Contáme un poco de estas obras infantiles.
-Una es Irupé, la bella durmiente, que tuvimos posibilidad de llevarla a Mendoza al teatrito de la Municipalidad, pero eran funciones cerradas para los clientes de un banco que nos contrató. La otra es una obra que vamos a estrenar el año que viene, pero que éste la estuvimos testeando con público. Se llama Y comieron perdices. Todo el año estuvimos trabajando con colegios en un teatro con 600 localidades, en el IST, que queda en la calle Boulogne Sur Mer y Corrientes, de Capital Federal.

–¿Pensás regresar a esta provincia para hacer teatro?
–Sí, sí. Siempre tengo el anhelo de ir y realizar algo. Siempre que he ido a ver los show de Adrián Sorrentino hemos estado conversando la posibilidad de hacer algo juntos. Yo a Mendoza la amo y cada vez que voy me gusta disfrutarla, por eso aprovecho para ir al teatro y juntarme con Ariel y Fabián Sevilla (periodistas de este medio), que fueron compañeros míos de teatro. Eso es algo que no se pierde y se lleva en el corazón.

–Para el año que viene, ¿qué proyectos tenés?
–Ahora están empezando todas las preproducciones para la tele y lo bueno es que me he podido presentar con mi material. Estuve también en Montecristo haciendo de chef, el que renunciaba porque no le gustaba cómo lo trataba el déspota que encarna Oscar Ferreiro.

–Has trabajado con muchos actores famosos y de una trayectoria importante, ¿qué significa esto para vos?
–Es una experiencia relinda, y un crecimiento bastante grande el poder compartir con toda esta gente una escena. Lo bueno es eso justamente, en las tiras en las que he participado me ha tocado interactuar con grandes personalidades. Está muy bueno eso porque aprendés mucho más de ellos de lo que vos tratás de armar.

–¿Te resultó difícil insertarte en el ambiente artístico porteño?
–Fue difícil. Acá hay un dicho que dice: “Por cada chinito que nace en China, acá hay la misma proporción de actores que quieren actuar”. La verdad que cuando vas a un casting te encontrás con más de 200 personas para un solo personaje. Es difícil dedicarte a esto porque no es lo que te daría guita.

–¿No son bien remunerado los papeles?
–Sí, te pagan bien, pero tenés que tener varias participaciones. A mí este año me ha ido muy bien. Pero si vos no llegás a conseguir eso, te morís de hambre.

–¿Has logrado hacerte de amigos de la farándula porteña después de haber estado en series con personalidades tan importantes?
–Si las personas que trabajan en la tira tienen buena onda sí, porque tenés tiempo entre grabaciones y tenés que compartir un café. Con Juanita tenía muchos prejuicios, pero ella hasta me prestó el DVD de la serie Lost y me terminé haciendo adicto por culpa de ella. Y con Francella y Peña… ellos son un poquito más difíciles (risas).

2006/12/17

> Erreportajea: Trans > ARGENTINA: "MUÑECAS ROTAS"

  • Muñecas rotas
  • La mayoría de los travestis asume su identidad sexual antes de los 13 años. Sufren el rechazo familiar y se prostituyen para poder vivir.
  • Clarín, 2006-12-17 # Marina Artusa
Se sacó el pantalón y lo dio vuelta. Difícil será encontrar mejor metáfora para lo que, de ahí en más, sería su vida. Estaba solo. Y mientras enhebraba con poca destreza la aguja con la que pretendía chupar esos jeans a sus piernas delgadas, pensó que Lorena sonaba bien. Femenino y sin estridencias, como quería. Fue así que él, un chico esmirriado, mezcla de Burrito Ortega y Tortonese, dio su puntada inicial como travesti. Tenía la primaria apenas cumplida y la fantasía de, algún día, trepar a un micro y cambiar Salta por Buenos Aires, donde sería Lorena desde el vamos.

Estaba convencido, además, de que por estos lares, adosarse a la piel el relleno del corpiño que la naturaleza le mezquinó o endulzar el perfil de Peretti que portan todos los varones de la familia es tan sencillo como mentir, como decir que tiene 18 cuando en realidad tiene 16.

"Empecé a trabajar en la calle, en Salta, pero acá se hace más plata y yo necesito plata para cambiarme el cuerpo. Los clientes te lo piden", dice recién llegado/a a una pensión de la calle Humberto I donde cualquier clavo anida a una o más tangas, casi todas negras y rojas. Allí, en la única habitación con entrepiso de este edificio a ciegas con berretines de art decò, Cintia, un travesti que ya pasó los 40, recibe a los expatriados de sus provincias natales en este exilio iniciático con más gusto a infierno que a jardín de las delicias.

Según un informe sobre la situación de la comunidad travesti en la Argentina publicado este año bajo el título La gesta del hombre propio, el 16 por ciento de los travestis de la Capital Federal, algunas localidades del Gran Buenos Aires y Mar del Plata tiene entre 13 y 21 años. El mismo estudio señala que el 73 por ciento de los travestis que asumieron su identidad sexual antes de haber cumplido los 13 vive de la prostitución.

"Yo no miento. Si me preguntás qué hago, te contesto: 'Soy prostituta'. A mí lo que me interesa es la plata." Habla Paloma, garganta con arena, cintura arqueada y plataformas de corcho. Paloma, sólo por hoy. Fue Caricia,Salomé,Candela, Candelaria. Se viste de mujer desde los 12, cuando empezó a prostituírse en Orán, Salta. Tiene 17.

"El mayor problema es que primero son travestis y luego, si tienen suerte, son menores. Las travestis menores no transitan las etapas de la vida de sus pares no travestis. Escuchan música infantil en un hotel que comparten con otras travestis adultas mientras reciben la llamada del cliente y se pintan para salir a la calle en pocas horas –dice Josefina Fernández, antropóloga y coordinadora del trabajo junto a Lohana Berkins, presidenta de la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual (ALITT)–. De aquel hogar del que son expulsadas con apenas 12 ó 13 años llegan a un mundo de adultos para el que ellas mismas son adultas. Si son travestis, ¿qué importa que apenas estén saliendo de la niñez y sean tan vulnerables como cualquier otro niño?"

En un libro anterior –Cuerpos desobedientes. Travestismo e identidad de género–, Fernández afirmaba que los travestis entrevistados dijeron haberse dado cuenta de su gusto por los varones entre los 8 y los 10 años. Para Fabio Rapisardi, investigador y activista del área Queer de la UBA, "no hay ni un dato psíquico, psicoanalítico, psiquiátrico o biológico que pueda decir que a determinada edad las travestis se manifiestan como travestis. La identidad travesti es una construcción y depende de múltiples factores. La misma cantidad de factores de los que depende la heterosexualidad."

Lohana, la principal referente de la comunidad travesti, pisó Buenos Aires a los 13. "Las cosas han cambiado pero las travestis menores de edad siguen pasándola mal. Además, en América latina y en la Argentina, en particular, las chicas asumen su identidad sexual siendo muy chicas, diría que antes de los 13 años. Por eso abandonan la escuela, son expulsadas de sus familias y tienen una corta expectativa de vida –dice–. En Estados Unidos y Europa, es una decisión que se toma más cerca de la adultez, con lo cual están mejor preparadas." "Es cierto que en el NOA (noroeste argentino) las travestis se asumen a una edad muy temprana. Puede tener que ver con que allá las personas de diversidades sexuales entran a circuitos donde la sociabilidad travesti ya preexiste como un modo de supervivencia y como un modo de sociabilidad concreta frente a la expulsión familiar –dice Rapisardi–. En zonas urbanas, la elección se da en edades más avanzadas. Si vas a Córdoba, a Rosario y a Neuquén, los otros tres lugares donde tenés fuertes poblaciones travestis, también tenés muchas menores de edad."

Segundo de gloria
"La prostitución es el segundo de gloria de las travestis", dice Lohana. Para la antropóloga Fernández, la prostitución es el único medio disponible para sobrevivir. "Es también el único espacio permitido para actuar el género que han elegido para el resto de sus vidas –dice en Cuerpos desobedientes–. En este sentido, el escenario prostibular tendrá una participación importante en la construcción de la identidad travesti."

Rapisardi cuestiona la asociación necesaria entre travestismo y prostitución. "Hay un discurso que dice que el erotismo travesti pasaría por la prostitución. Eso es falso. Las travestis construyeron alrededor de la prostitución un modo de subsistencia. Tienen un buen sueldo que quizá no tendrían yendo a limpiar una casa –dice–. Es que para ser una travesti, lamentablemente hay que ser prostituta. Eso de realización y plenitud es una condición para la subsistencia pero no una realización personal."

El itinerario de los travestis menores de edad que desembarcan en Buenos Aires es tan esquivo como sinuoso. Cintia suele recibir por unos días a los recién llegados que en cuestión de horas sueltan amarras con vuelo propio. "Las menores viven en sus provincias, se conectan con alguna referente o mai que las hace trabajar en esa zona las puede derivar a las capitales", dice Rapisardi.

"El pasaje de la familia a la calle se hará siguiendo una modalidad organizativa que las travestis llaman pupilaje y que constituye una manera de regular las relaciones entre las travestis en el ámbito de trabajo. Es también el mecanismo a través del cual se socializa a las más jóvenes en cuestiones relativas a la prostitución. Las madres aconsejan a sus pupilas sobre los lugares donde pueden vivir, dónde pueden trabajar, cómo deben hacerlo, cómo son los clientes y cómo deben conducirse con ellos", explica Fernández.

Te escucho
"Del universo de chicos atendidos, las travestis menores de edad representan el uno por ciento –dice María Elena Naddeo, presidenta del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires–. El grupo de chicas travestis es quizás el grupo donde más obstáculos hemos encontrado para lograr una reinserción. En general, este grupo está atravesado por la explotación sexual como por procesos de desintegración familiar, desarraigos muy fuertes, migraciones. La mayoría proviene del norte argentino, y además son víctimas de discriminación."

Existe un programa que asiste y acompaña a los menores que son explotados sexualmente. Miércoles por medio, Gladys Lavieri, su coordinadora, espera a los chicos travestis en el sexto piso de Roque Sáenz Peña 547 con café y medialunas de manteca. La idea no es tomar el té sino lograr que aflore lo que los angustia. "Acá no hay necesidad de que se definan, trabajamos los matices que hay entre el blanco y el negro, sobre la idea del 'estar siendo'. La pregunta es: '¿Qué estás siendo hoy?'. Las ayudamos a tramitar el DNI y a que no descuiden su salud. Hay chicas que van al médico y no las atienden o cuando las llaman por su nombre de varón, se quedan paralizadas y se van –cuenta–. Muchas se escapan de sus provincias porque otras adultas les contaron que Buenos Aires es una panacea. A veces no se animan a volver. '¿Y si me ven así?', se preguntan, agobiadas."

Ana no es menor pero no se pierde las reuniones del Consejo. Tiene 25 y vino de Cafayate, "un pueblo de Salta donde a las 7 de la tarde te ponen música religiosa en la radio hasta las 9, imaginate". Para Ana, que hoy trajo el desconcierto que le provocó ver que algunas de sus compañeras del bachillerato para adultos no se dieron cuenta de que es travesti, la reunión de los miércoles "es como un grupo de autoayuda. Acá hablamos de lo que nos pasa con la policía, que a veces te para sólo por portación de cara. Yo soy promotora de salud de la Fundación Buenos Aires Sida y a veces no me dejan repartir los preservativos que les doy a las travestis que están por la calle. Acá saben que si no aparezco, estoy en la fiscalía".

"El artículo 81 del Código Contravencional sanciona la oferta y demanda de sexo en los espacios públicos. A las travestis menores no se las puede penalizar, pero igual se las llevan. Son la oferta. ¿Por qué no hay detenidos en la demanda?", se pregunta Lavieri. "Tenemos una fuerte discusión con los fiscales y la policía –reconoce Naddeo, la presidenta del Consejo–. Les hemos dicho que tienen que detener a los clientes. Es cierto que a veces ellos mismos terminan siendo clientes."

De madrugada y regándose el aliento con una petaca de anís, Paloma se vuelve más histérica y verborrágica que nunca. Dice que la cana sabe que es menor pero no le hace nada: "El día que llegué, salí a trabajar y caí presa. Al otro día, también y así, tres días seguidos. Pero ahora los saludo y todo. Algunos son clientes, otros son amigos. Yo soy de terror con los policías. Me pongo a charlar, les hago bromas, les digo: '¿Cuándo vamos al hotel?' Ya sé cómo desenvolverme. No tengo miedo."

En la habitación que comparte con otro travesti en el hotel de Humberto I –según ellos, por $650 al mes–, una cama de plaza y media lagañosa y mal estirada da cuenta de que allí no hay horario para el sueño. La ropa entra y sale de un bolso acodado en una silla y hay un espejo donde Paloma arrastra el labial por fuera del contorno de su boca. Sobre la repisa hay un balde de champán, un dvd desconectado y un Rexona Hombre en aerosol, bastión del cromosoma xy que le daría la razón a quienes sostienen que no se nace mujer, sino que se llega a serlo.

2006/12/15

> Berria: Indarkeria > ARGENTINA, CASO PELUSA: MARCHARON PARA PEDIR JUSTICIA POR EL CRIMEN

  • Marcharon para pedir justicia por crimen de travesti salteña
  • Familiares y amigos de la travesti asesinada realizaron una marcha de silencio para pedir que se esclarezca el crimen. La marcha comenzó cerca de las 20.00 en la zona del Teleférico y finalizó en Plaza 9 de Julio.
  • Sentido G, 2006-12-15 # Ciudad de Salta (Argentina)

Los familiares directos de la víctima y sus amigos llevaban remeras con el rostro de Pelusa. Además portaban banderas que distinguen a las comunidades gay y lesbiana a nivel mundial. Durante la marcha se pudieron ver carteles con la leyenda "Justicia para Pelusa, que su crimen no quede impune".

Al finalizar el recorrido los presentes cantaron el Himno Nacional Argentino y leyeron un discurso donde rechazaron las hipótesis policiales de un supuesto ajuste de cuentas por drogas, como así también el del robo.

"Pelusa era una luchadora que continuamente denunciaba los abusos policiales y terminó muerta, deberían investigar más ese aspecto, dijo Rosario, una de sus compañeras.

Una hipótesis que desde el poder no se quiere considerar

Por Miguel Brizuela

Del orgullo gay al crimen homofóbico: "A Pelusa la mató la Policía" El paralelo con Sandra Cabrera, asesinada por la mafia policial Pelusa, la dirigente travesti que denunciaba a la policía de Salta por malos tratos, persecusión y coimas fue asesinada el 29 de noviembre en esta ciudad.
El gobierno, el diario El Tribuno y el juez de la causa parecen seguir una sola hipótesis: un ajuste de cuentas relacionado con la venta de drogas. La prensa especuló con la posibilidad de un crimen pasional e incluso de un asesinato "por envidia de la exposición mediática".


Pero los amigos, los familiares y las travestis salteñas tienen una idea muy distinta a la de la prensa, el gobierno y la justicia. Creen que hay que buscar a los asesinos dentro de las fuerzas policiales. "El enemigo principal de Pelusa era la policía", señala Rosario, su compañera de lucha.

Pelusa vivía en una humilde vivienda en el Pasaje de los Partidarios, a 10 metros de la Avenida Independencia. Un pequeño departamento propiedad de su familia, que reside a dos cuadras de allí, en Independencia 62.


Era noche de martes del martes 28 de noviembre. Llovía y -como acostumbraba en circunstancias así- Pelusa no iba a salir a trabajar. Pero recibió un llamado telefónico y se cruzó hasta la casa de la familia Guanuco donde guardaba su vehículo. La señora Guanuco, su amiga de años, le dijo: "Pero Pelusa, no salgás esta noche, quedate, está lloviendo".

Pelusa le dijo que tenía que salir, que había recibido el llamado de un cliente. Sacó el auto y se fue. Eran las 23,30. Una hora y cuarto después era acuchillada en el barrio 20 de Febrero, en inmediaciones del Estadio Delmi. Ella no trabajaba por esa zona, sino por las calles Tucumán y Corrientes. Todo indica que cayó en una celada. Que la atrajeron para matarla. Le asestaron 7 cuchilladas, salió del auto malherida, alcanzó a pedir auxilio en una casa y quedó tendida, agonizando en la vereda. Trasladada al San Bernardo, murió poco después.

Las hipótesis del poder
El automóvil de Pelusa, un flamante Rover, quedó en el lugar. No hay indicios de robo. Se habló de un crimen pasional, de los celos de una pareja de la travesti, un tal Fabricio, joven alto de cabellos rubios largos. Esta posibilidad es descartada por amigos y familiares que dicen que Pelusa, aunque tuvo parejas, no tenía ahora vínculos sentimentales fuertes o apasionados que pudieran generar tal desenlace.


Entonces vino la hipótesis de la venta de drogas. La policía señala el hecho de que Pelusa tuviera un automóvil nuevo como indicio de que además de su trabajo sexual -o concomitantemente con éste- era una "dealer", es decir, que vendía drogas al minoreo a sus clientes. Esto habría ocasionado un ajuste de cuentas relacionado con el submundo delictivo del tráfico de estupefacientes.

"En la brigada insisten en relacionar a Pelusa y Emperatriz, con la venta de drogas porque tienen vehículo", se indigna la señora Guanuco, la última persona que vió a la travesti con vida. Una vecina del barrio comenta que tiene entendido que Pelusa también se estaba haciendo una casa en San Luis.

Los familiares se muestran "dolidos" por estas afirmaciones de la prensa que recoge versiones generadas en la Policía. "Ella trabajó mucho, tiene por lo menos 16 años trabajando. Ganaba bien y era muy ahorrativa, trataba de no gastar nada, porque quería tener un auto", dice uno de sus hermanos. Paradójicamente, "Pelusa" creía que tener un auto aumentaba su seguridad, y la acuchillaron dentro de su coche.Rosario, su compañera de lucha y de trabajo, también rechaza las acusaciones de venta de drogas y la versión de un "ajuste de cuentas": "Es estúpido sostener que nosotras, perseguidas y acosadas todo el tiempo por la policía, encima vamos a dedicarnos a vender drogas. Si eso hubiera pasado hubieran tenido un motivo para abrirnos causas por un delito más grave y no por una contravención, como está catalogada la prostitución".

Las travestis tienen temor
Tras la muerte de su máxima dirigente, las travestis salteñas están atemorizadas. Si bien cerca de la medianoche algunas cruzan presurosas por el parque, al avanzar la madrugada el circuito tradicional de las calles Corrientes, San Juan y Mendoza se despuebla. Las "chicas" no aparecen por Mendoza y Catamarca, ya no se las ve en Buenos Aires y Corrientes.


Todavía conmocionada por la muerte de su amiga y compañera de lucha Rosario junta coraje y se para de noche en una esquina de Corrientes. La acompaña Soledad, que ya había abandonado el trabajo sexual para dedicarse a la peluquería, pero ahora volvió a la calle para acompañar a Rosario y luchar por el esclarecimiento del crimen de Pelusa. Dice que tiene que formalizar la Asociación de Travestis de Salta para luchar contra la violencia policial.

Las otras travestis que ejercen habitualmente el trabajo sexual han desaparecido de la zona. "Le tenemos miedo a la policía, que es la que está detrás de todo esto. Hablá con la familia. Nosotras queremos volver a trabajar pero el ambiente está muy pesado. Vamos a hacer una marcha", me dice una joven travesti en el Parque sobre la medianoche y se aleja rápidamente junto a dos compañeras.

La marcha del orgullo gay
La tercera marcha del orgullo gay en Salta, realizada hace un mes, partió desde el Teleférico y llegó hasta la Plaza 9 de Julio. Allí se realizó un fiesta con bailes, canto y consignas sobre una carroza instalada frente al Cabildo. En esa ocasión Pelusa reiteró públicamente su demanda de un espacio urbano libre de represión policial para las trabajadoras sexuales, pidió el respeto para todos los miembros de la comunidad gay y lanzó un boicot contra el boliche "La City", porque no colaboró con la marcha. "Ellos hacen dinero con nosotros, pero no pusieron ni un peso para esta fiesta".


"Sé que nos tiraron mierda en la marcha. Yo le entregué a una de las travestis 50 pesos. Cuando vino Pelusa a pedirme le dije que ya había colaborado", explica Aldo "Quique" Agüero, en la madrugada de domingo 10 con el boliche a pleno Afirma que el boicot no funcionó porque "este es un boliche de gays y los gays no se llevan con los travestis". Para mostrar que "no guarda rencor" Agüero permitió que se anuncie en el boliche la marcha del próximo miércoles, luego de que se paró la música para rendir homenaje a Pelusa con un minuto de silencio.

La homofobia del Tribuno
Una Drag Queen (travesti que oficia como una especie de "reina" en un boliche gay) se indigna: la terminología que está usando El Tribuno está cargada de prejuicio y desprecio. En efecto: la dupla Adrián Quiroga - Juan Antonio Abarzúa marcan con su lenguaje un punto de vista denigratorio y homofóbico plagado de expresiones como "el prostituto", "el hombre vestido de mujer" marcando como una especie de grotesco contraste entre lo masculino y lo femenino. ¿Lo que se quiere decir entre líneas es que en definitiva este señor Liendro merecía morir porque era un hombre vestido de mujer que se prostituía?


Pero no es el fascismo periodístico de la dupla Quiroga-Abarzúa el tema de fondo. Sino la forma en la que se escamotea la hipótesis que debió ser la principal a tener en cuenta desde el comienzo para la prensa, el gobierno y la justicia: Que a Pelusa lo mató la mafia policial que ella denunciaba.

Dos semanas antes del crimen Pelusa y Rosario protagonizaron una cámara oculta que fue difundida en el programa "La otra campana" de Cable Express. Allí se vió cómo un patrullero del 911 se aproximaba a las trabajadoras sexuales y los policías recibían un sobre con dinero. Cuando el programa televisivo salió al aire y mostró la corrupción policial Pelusa se asustó. Tal vez se dió cuenta que había ido muy lejos y que su vida estaba en peligro. A partir de allí Rosario la notó atemorizada. Finalmente la asesinaron.

Cargnello: la prédica del odio
Tras una nota crítica publicada en Salta Libre sobre la prédica del máximo jerarca de la Iglesia Católica de Salta contra los gays y las lesbianas advertí que el discurso de monseñor Mario Cargnello estimulaba el prejuicio, la discriminación y el odio y era el impulso ideológico principal para la represión policial contra las travestis. "El día que la policía mate a un travesti en Salta la conciencia de Cargnello va a estar manchada de sangre", dije entonces. ¿Ese momento ha llegado?


La actitud de Cargnello en su prédica del odio contra las minorías sexuales tuvo una dura réplica por parte de la cineasta salteña Lucrecia Martel:

"Lo de Cargnello -asustarse por las decisiones sexuales de las personas y no por el sufrimiento de la gente-, me parece de una bajeza y una pobreza extremas. Me parece avergonzante", dijo entonces -indignada- Lucrecia.

En el artículo Opción moral: Cargnello o Florencia de la V señalé: Los terrores sexuales de Mario Carnello serían apenas ridículos o anacrónicos si no inficionaran las mentes de los policías que luego vejan a los travestis. El arzobispo de salta descubre que los falsos valores están encarnados por los gays y travestis que muestra la televisión. Se desprende de ello que si los eliminamos de la televisión volvemos a los valores "verdaderos". O sea que algo es falso si se lo muestra y verdadero si se lo oculta. ¿Qué pasa si pasado mañana otro monseñor Cargnello decide que la maldad se encarna en los judíos, por ejemplo, o en los bolivianos? ¿Entonces, la solución final será eliminarlos de la sociedad?

Lo que nadie se pregunta
¿La posibilidad de una zona roja para las travestis que se dedican al trabajo sexual en Salta -como existe en Buenos Aires en el Rosedal de Palermo- indignó a algún sector ultracatólico que pensó que había que frenar ese proyecto eliminando a su principal promotora? ¿El odio -más explícito que el de Cargnello, adornado en supuestos valores de la moral cristiana- que aparece en pintadas como la de la primera cuadra de la calle España junto a una cruz svástica: "Muerte a los gays" puede llevar a al crimen? ¿Hay sectores de la política municipal que se vieron desbordados por los trámites de Pelusa en favor de una "zona roja" y pensaron que su reelección estaba en peligro si la iniciativa prosperaba?


Nadie considera estas posibilidades, que todas ellas bien podrían haber encontrado su "brazo ejecutor" en las fuerzas policiales corruptas que acosaban a las travestis y que Pelusa denunciaba una y otra vez.

¿Como la denuncia pública de Liliana Ledesma contra el diputado romerista Ernesto Aparicio fue también su sentencia de muerte, la cámara oculta contra la mafia policial selló el destino trágico de Pelusa?

Dos meses atrás un peluquero fue asesinado en pleno centro. También era homosexual, también se lo vinculó con drogas. Se dice que desde su celular se hizo una llamada al bajo en la que se informó: "el trabajo está hecho". Parece que todo crimen que se cometa en Salta va a tener la misma explicación: el "ajuste de cuentas".

Pero Pelusa no fue la primera travesti asesinada en Salta. Sus compañeras recuerdan otros casos. Como el de Tatiana, que apareció muerta en el 2001, ahorcada en el cerro San Bernardo. Ella se había ganado el odio de la policía porque se resistía con todas sus fuerzas a las detenciones. Una y otra vez. Hasta que ya no se pudo resistir más, porque la asesinaron. Otro crimen impune.

El asesinato de Pelusa recuerda al crimen de la trabajadora sexual de Rosario de Santa Fe, Sandra Cabrera, que fue ultimada en enero de 2004 luego de denunciar públicamente a la mafia policial que hostigaba a las meretrices en esa ciudad y las obligaba a pagar coimas para poder trabajar.

Un "comando" de moralidad ultracatólico y ultranacionalista integrado por elementos fascistas desprendidos de las fuerzas de seguridad asesinaba a gays y travestis en Mendoza en la década del 80. Otro antecedente que debería ser tenido en cuenta.


Cortinas de humo
Como una "cortina de humo" califican las travestis al anuncio de El Tribuno de que apareció un informante que se reunió con efectivos de la Brigada de Investigaciones, el juez Jorge Raúl Sosa Vallejo, y el ministro de gobierno, escribano Víctor Manuel Brizuela para cobrar la recompensa de 50 mil pesos a cambio de datos que probarían que el crimen fue producto de un "ajuste de cuentas".


"Deberían detenerlo por falso testimonio", dice Rosario. "Porque es mentira que a nosotros alguien nos venda drogas o protección. No tenemos proxenetas. Para las travestis el enemigo está en la policía. El ministro Brizuela me dijo que la gente se queda tranquila cuando ve los patrulleros del 911, pero yo le dije que para nosotras esos móviles significan represión y terror".

El comisario Tolaba, de la Segunda, está al frente del patrullaje de la zona donde trabajan las travestis. Ahora tras la detención las envían a la alcaidía.


Marcha del silencio
El sábado a las 19,30 se celebró una misa en la Parroquia Santa Teresa de Jesúa (Florida y Tucumán) recordación de Pelusa -ella era católica, como también lo es toda su familia- al cumplirse 9 días de su asesinato.


"Los caminos de la vida a veces nos estropean, pero Dios siempre nos está esperando con su amor", dijo el padre Pablo en la homilía. El sacerdote no cree que el cardenal Ratzinger -devenido papa Benedicto XVI- haya lanzado una persecución contra los gays. Dice que la prohibición de ingreso a seminario para homosexuales se debe a la necesidad de "evitar tentaciones" y que "un católico puede ser homosexual siempre y cuando no practique su homosexualidad". Dice que no tuvo ninguna duda en celebrar una misa por Pelusa (lo menciona como "Liendro") porque "él era católico y que nadie debe juzgar al prójimo, ya que sólo Dios puede juzgarnos".

2006/12/12

> Berria: Politika > ARGENTINA: DESPENALIZAN LA HOMOSEXUALIDAD Y EL TRAVESTISMO EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

  • La homosexualidad y el travestismo no serán penalizados
  • Diario NP Provincial [Argentina], 2006-12-12
La Cámara de Diputados bonaerense aprobó un proyecto de ley del diputado del ARI Sebastián Cinquerrui con el cual se modifica el Código de Faltas de la provincia de Buenos Aires (Decreto/Ley 8031 del gobierno militar del año 1973).

El Código de Faltas, en su artículo 69, inciso a, sancionaba por “viciosas” las prácticas homosexuales, lo que permitía perseguir a las personas por el ejercicio de su sexualidad. Por otro lado, en el artículo 92, inciso e, se penalizaba al que en la vida diaria se vista y haga pasar como persona de sexo contrario, permitiendo la persecución de los travestis.

Para Cinquerrui, estos artículos del Código de Faltas bonaerense significaba liza y llanamente “un acto discriminatorio, ya que supone establecer una sanción a una elección privada de las personas que no necesariamente implica la violación de los derechos de otros o la alteración de la paz pública; era necesario que las normas que rigen el funcionamiento de la sociedad se adapten a las transformaciones sociales”.

El proyecto original del diputado arista contemplaba la eliminación del artículo 68 del Código de Faltas el cual penaliza el ejercicio de la prostitución. Luego de llegar a un consenso en la reunión de Labor Parlamentaria el Diputado Cinquerrui presentó un segundo proyecto de ley (D-3077-06-07) orientado exclusivamente a eliminar del Código el polémico artículo.

La legislación vigente sigue condenando a quienes resultan víctimas de la explotación sexual y no a los explotadores; esto hace que el Estado siga reproduciendo la lógica perversa de dominación en la que quienes están sometidas a la explotación sexual además de perder la dignidad humana sean responsables legalmente de su situación de explotadas.

Para Sebastián Cinquerrui, aún aprobadas las modificaciones “la cultura de la persecución a las mujeres que ejercen la prostitución y la actitud retrógrada de algunos sectores hacia los homosexuales y travestis no cambiará de un día para otro, pero la sociedad habrá dado un paso importante en la defensa de los derechos humanos, eliminando la penalización y reconociendo el derecho de los bonaerenses a elegir cómo vivir su sexualidad”.

“Esto permitirá acercarnos más al ideal de una sociedad plural en la que todos los ciudadanos tengan derecho a ejercer su identidad sin discriminación alguna”, concluyó el diputado del ARI.

2006/08/13

> Berria: Transfobia > ARGENTINA: EL POLITICO MARIO CASTELLER DICE QUE LOS TRAVESTIS ESTAN ENFERMOS

  • “Los travestis están enfermos”
  • El diputado demócrata Mario Casteller sostuvo ayer que los travestis “están enfermos; sufren una categoría de trastorno mental que afecta la moral pública. Si tiendo a vestirme de lo que no soy, estoy enfermo”, ejemplificó
  • Diario Uno, 2006-08-13 # José Luis Verderico

Fue al cierre de una semana en la que fracasó, en la Cámara de Diputados, la derogación del artículo 80 del Código de Faltas, que dispone días de arresto y multa en dinero para quienes “en la vida diaria se vistieren o se hicieren pasar como persona de sexo contrario”.


Desde la vereda opuesta, el radical Luis Petri fogonea la eliminación del artículo 80 por considerarlo, desde lo jurídico, “inconstitucional y violatorio de tratados internacionales que defienden los principios de libertad e igualdad de las personas”.


Respecto de la vida diaria, dijo que “las condiciones sociales, políticas y culturales cambiaron desde 1965, cuando se aprobó la ley, que fue pensada diez años antes”.


Casteller es sanrafaelino. Tiene 48 años, está casado y tiene dos “nenas”, de 13 y 10 años, que estudian en un colegio religioso. El mismo se declara como “vinculado a sectores de la Iglesia”.


–¿Qué haría si una de sus hijas se vistiera como varón y se comportara como tal?


–(Con voz nerviosa) Le preguntaría el motivo. Vería, en conjunto, las causas que la llevaron a tomar esa decisión. Si falló la educación, por ejemplo, yo debería haberlo percibido y encausado. Trataríamos de ver a un especialista, un médico psicólogo.


El legislador dice que el Estado Provincial debería prever la “atención médica” de los casos de travestismo, siempre considerando que se trata de “una enfermedad”, a través de las obras sociales.


También hace su enfoque jurídico: “El travestismo afecta la moral pública y perjudica la prosperidad social”. Casteller fundamentó el voto de siete diputados demócratas para que se estudie la reforma integral del Código de Faltas en vez de eliminar el artículo 80, lo que muchos entendieron como una forma elegante de “cajonear” esta última iniciativa.


Casteller advierte que no discrimina a los travestis, pero asegura que debería haber “políticas de Estado para ellos”.


Petri no tiene hijos. Pero cuando se le planteó la misma hipótesis que a Casteller, respondió: “Si está en condiciones de decidir y ésa es su elección de vida, lo aceptaría y lo querría como un hijo. Aclaro que no comparto la idea del travestismo pero sí la tolerancia. No hay que perseguir, sino aceptar”.


Aun valiéndose de la postura de Casteller de que el travestismo es sinónimo de enfermedad, Petri sostiene que “a nadie se lo puede criminalizar por una enfermedad. ¿A una persona con hepatitis C habría que meterla presa entonces? ¿A quienes sufran VIH habría que hacerles pagar multas?
También desestimó la postura de que el travestismo favorece la delincuencia y la inseguridad, porque las vestimentas podrían despistar: “Entonces habría que prohibir los carnavales, la venta de maquillajes y las cirugías estéticas, porque también podrían despistar”.