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2006/12/28

> Elkarrizketa: ANTONI RUIZ > "ESPAÑA ABRE EL CAMINO CON ESTE RECONOCIMIENTO"

  • Antoni Ruiz · Presidente de la Asociación de Ex-Presos Sociales
  • «España abre camino con este reconocimiento»
  • Antoni Ruiz valora positivamente las posibles indemnizaciones económicas a los homosexuales represaliados por el franquismo
  • Hoy Digital, 2006-12-28 # Araceli R. Robustillo · Badajoz

De aprobarse la medida, España se convertiría en el primer país del mundo en indemnizar económicamente a un colectivo represaliado durante una determinada época histórica por su condición sexual. Antoni Ruíz, presidente de la Asociación de Ex presos Sociales, asegura contar con el compromiso del PSOE para que así sea y en un plazo de dos meses, a través de un Real Decreto.

Este valenciano, que estuvo preso en la cárcel de peligrosidad social de Badajoz por su orientación sexual en el año 1976 verá así cumplido el sueño que ha perseguido desde que recobrara su libertad: «La recuperación de la memoria histórica de los homosexuales encarcelados durante esa época y el resarcimiento moral de los que sufrieron la aplicación de leyes injustas y dictatoriales».

-¿Cómo se ha llegado hasta este logro buscado durante tanto tiempo por ustedes desde la Asociación de Ex presos Sociales?
-Con el trabajo de muchos años y el apoyo de varios grupos parlamentarios. El Gobierno y el ministerio de Justicia estaban al día de nuestras peticiones. Todos estábamos de acuerdo en que debíamos llegar a una solución, que es esta.

-¿Quién ha sido la persona que ha servido de enlace entre el Gobierno y ustedes?
-Se podría decir que ha sido Pedro Zerolo, que es un gran amigo mío. Esta batalla la hemos peleado juntos y nos hemos echado muchas broncas mutuamente. Lo bonito de esta historia es el reconocimiento por parte del Estado a esos 4.000 homosexuales represaliados. España se convierte en el primer país del mundo en hacerlo y vuelve a abrir camino. No existe ningún precedente anterior.

-¿Ha tenido algo que ver en este avance el congreso 'Represión Franquista de la Homosexualidad', celebrado en Badajoz hace poco?
-Ese ha sido un granito más a la hora de construir esta 'pared'. Granito a granito, lo hemos conseguido. Estuvimos encantados de participar en él por su carácter pionero y por su ubicación, en la que había sido la cárcel de peligrosidad social de Badajoz, fueron momentos muy especiales.

-Según sus datos fueron 4.000 los homosexuales represaliados por el franquismo, de los cuales sólo un centenar sigue vivo, ¿han pensado en darles la indemnización a las familias de los que ya no están?
-Esa es una cuestión muy compleja que no está en nuestras manos resolver. Hay que tener en cuenta que muchos de ellos fueron rechazados por sus mismas familias por su condición sexual, otros, ni siquiera habían hablado del tema con sus seres queridos, de manera que no tendría mucho sentido darles ahora una indemnización. Insisto en que más que la indemnización económica hay que valorar este reconocimiento como una cuestión de justicia y de recuperación de la memoria histórica de los homosexuales.

-¿Sabe si entre el centenar de supervivientes hay algún extremeño?
-Cuando yo estuve en la cárcel de Badajoz conocí a alguno, pero no deben seguir vivos, porque no me consta que haya ningún extremeño entre los 'supervivientes'.

-¿Qué opinión le merece el hecho de que desde el Gobierno se descarte incluir esta cuestión en el marco del proyecto de 'Ley de la Memoria Histórica'?
-La cuestión es que nuestro colectivo está recuperando su propia memoria, y el reconocimiento social que ello supone. Me consta, de todas formas, que se nos va a mencionar dentro de la Ley de Memoria Histórica. Tenemos muy claro además que nuestro papel está al lado, e inseparablemente unido, al de todas aquellas personas que sufrieron cualquier tipo de represión en la España de aquellos años. Todos somos las víctimas olvidadas de una época cruel.

-Se prevé que las indemnizaciones estén aprobadas en unos dos meses, ¿lo ve usted tan cerca?
-Existe un compromiso por parte del Gobierno y un deseo por parte de la Asociación de Ex presos Sociales para que así sea, pero habrá que esperar a ver cómo se desarrollan los hechos. En cualquier caso, este es un paso adelante porque supone nuestro derecho a las indemnizaciones económicas que otros ciudadanos disfrutaron en su momento, junto a indultos y amnistías, que mis compañeros y yo no disfrutamos.

-La pensión mensual ha sido establecida en unos 800 euros y además, habrá una compensación simbólica de unos 12.000 euros, ¿le parecen cantidades justas?
-En cualquier caso, es lo mínimo para saldar una deuda histórica. Hay que tener en cuenta que muchos de los homosexuales represaliados no cotizaron lo suficiente para obtener una pensión de jubilación, dado que sus expedientes policiales les impedían acceder al mercado de trabajo y en la actualidad cobran una pensión no contributiva.

-¿Cuáles son las condiciones que han de reunir los homosexuales represaliados para ser beneficiarios de esa indemnización?
-El Ministerio de Justicia tendría que comprobar la existencia de un expediente que acredite su paso por las comisarías y celdas del franquismo.

2006/12/27

> Erreportajea: Oroitzapena > INDEMNIZACIONES PARA HOMOSEXUALES "PELIGROSOS" PREPRESALIADOS EN EL FRANQUISMO

  • Homosexuales 'peligrosos'
  • La ley franquista de vagos y maleantes les envió a prisión. Hoy recuerdan su pesadilla y esperan indemnizaciones del Gobierno
  • El País, 2006-12-27 # Natalia Junquera · Madrid


La primera vez que Rampova fue a la cárcel, en 1970, tenía 14 años. Ingresó en prisión "por maricón", según le oyó decir a los policías que le detuvieron en Valencia al sorprenderle en las rocas de la playa con un hombre casado. La segunda vez tenía 15 años y estaba en Barcelona. Le detuvo un policía "de la secreta" que le había esperado a la salida del cine, después de haberle pedido dentro relaciones sexuales. La tercera y última fue con 17 años. Nunca tuvo un juicio.


Es uno de los cerca de 100 homosexuales represaliados por el franquismo que podrían acogerse a la indemnización que reclaman al Gobierno. Rampova forma parte de la Asociación Ex Presos Sociales, que lleva diez años luchando por el reconocimiento social y económico de los gays que fueron torturados durante la dictadura. Antonio Ruiz, su presidente, asegura que cuenta con el apoyo de todos los grupos políticos, excepto del PP, que no ha respondido a sus llamamientos, y confía en que las indemnizaciones lleguen pronto. "Estamos muy satisfechos por el apoyo de los partidos, pero, al mismo tiempo, nos pesa que haya muchos compañeros que también sufrieron mucho y ya han muerto y no van a poder disfrutarlo".


Rampova representa a la segunda generación de presos homosexuales de la dictadura franquista, la que había que "rehabilitar". En 1970, la Ley de Vagos y Maleantes, que declaraba "en estado peligroso" al homosexual, cambió su nombre por el de Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. Seguían siendo "peligrosos", pero el régimen planteó la cárcel como una rehabilitación. Había que "curar" a los gays en la cárcel.


"En la prisión de Barcelona me enviaron a un pabellón de invertidos para menores. Los presos pagaban a los vigilantes para colarse y violarnos. Luego nos pegaban palizas para demostrar que ellos no eran gays. Venían cinco, seis veces al día. A veces hasta ocho". Rampova hace recuento, a punto de cumplir 50 años: "He tenido más violaciones que relaciones consentidas", afirma. "Cuando le confesé al cura de la cárcel lo que nos hacían allí, se chivó al jefe de prisiones y me castigaron toda la noche contando los adoquines del patio. Me tuvieron así hasta que se hizo de día", recuerda.


Según los cálculos de la Asociación de Ex Presos Sociales, cerca de 4.000 personas fueron a la cárcel por ser homosexuales durante el franquismo. La cifra es sólo una aproximación, porque los historiales están repartidos por instituciones penitenciarias y policiales y, en muchos casos, la condena alegaba delitos de prostitución en lugar de homosexualidad.


A Antonio Ruiz le denunció una vecina monja en 1976. Franco ya había muerto y él tenía 17 años. A las seis de la mañana fueron a buscarle a su casa cuatro secretas. Pasó tres meses en el penal de Badajoz, una de las cárceles que el régimen había preparado para "curar" a los gays. A Badajoz iban los llamados "pasivos" y al penal de Huelva, los "activos". Las lesbianas eran enviadas al manicomio. "Era la época del electrochoque y las terapias aversivas, que consistían en secuenciar imágenes con hombres y mujeres, propinando descargas eléctricas al homosexual cuando aparecían hombres", relata Ruiz.


"Cuando salí de la cárcel la última vez", relata Rampova, "me resultaba imposible relacionarme con hombres porque me recordaban las violaciones. Tuve varias novias y una hija, que ahora cumplirá 30 años".


Después de la cárcel, llegaba el destierro. De uno a dos años. Los presos no podían volver a sus antiguos domicilios y nadie quería darles trabajo. Rampova comenzó en los años 80 a trabajar en el mundo del espectáculo, haciendo cabaré- teatro y en grupos como Ploma-2, hasta que tuvo un infarto y lo tuvo que dejar. "El pánico escénico y el infarto no eran compatibles", afirma. Hoy vive de una pensión de incapacidad.


"No me interesa mucho la indemnización. Se habla de 12.000 euros, ¿a cuánto toca eso por violación? Si al final nos lo dan, creo que lo donaré a alguna organización de defensa de los derechos de los homosexuales. No cometimos ningún delito. Lo que me gustaría de verdad es que los que nos hicieron esto pidieran perdón", asegura Rampova.


"Estoy muy contento porque España va a ser el primer país que indemnice a los homosexuales de la dictadura. Va a ser un momento histórico. En las conversaciones con los grupos políticos barajamos unas indemnizaciones de 12.000 euros y pensiones vitalicias de unos 750 euros. Después, seguiremos trabajando para defender los derechos humanos de los homosexuales en otras partes del mundo", afirma Ruiz.

2006/12/26

> Berria: Oroitzapena > ESTUDIAN LA COMPENSACION ECONOMICA PARA HOMOSEXUALES REPRESALIADOS EN EL FRAQUISMO

  • El Gobierno estudia una compensación económica para los Gays represaliados durante la dictadura franquista
  • Europa Press, 2006-12-26 # Madrid

El Gobierno estudia aplicar indemnizaciones económicas al colectivo de gays que fueron replesaliados y encarcelados por las extintas leyes de Vagos y Maleantes (1954) y de Peligrosidad (1970), durante la dictadura franquista, según informaron a Europa Press en fuentes socialistas.


Esta iniciativa parte de la Asociación de Ex presos Sociales que, durante la semana pasada, mantuvo distintos encuentros con grupos parlamentarios del Congreso, entre ellos el Socialista, que ya ha abordado esta cuestión con el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar.


En este sentido, este ministerio está estudiando el "encaje" legal y la manera de articular estas compensaciones. En cualquier caso, desde el Ejecutivo se descarta incluir esta cuestión en el marco del proyecto de "Ley de la Memoria Histórica". "Tienen mucha razón en lo que piden", destacaron las mismas fuentes.


El presidente de la Asociación de Ex presos Sociales, Antoni Ruiz, aseguró a Europa Press contar con el compromiso del PSOE para que las compensaciones económicas se aprueben en un plazo de dos meses, a través de un Real Decreto. Éstas afectarían a menos de un centenar de personas, supervivientes de los "rigores" de la legislación franquista: cárcel, torturas, destierros, entre otras medidas represivas.


Muchos de ellos no cotizaron lo suficiente para obtener una pensión de jubilación, dado que sus expedientes policiales les impedían acceder al mercado de trabajo. En la actualidad cobran una pensión no contributiva y, según el presidente de esta asociación, el PSOE ve posible ampliar estas ayudas hasta alcanzar una pensión de unos 800 euros mensuales. Además, según esta entidad, se baraja la aprobación de una compensación económica, con carácter "simbólico", de unos 12.000 euros.


Para acceder a estas ayudas, el Ministerio de Justicia tendría que comprobar la existencia de un expediente que acredite su paso por las comisarías y celdas del franquismo. Esta iniciativa, de momento, cuenta con el apoyo de la ejecutiva socialista, en concreto de su secretario de Movimientos Sociales, Pedro Zerolo; de la dirección del Grupo Socialista y de los grupos de IU-ICV, ERC, PNV y Mixto. Estas últimas formaciones dirigirán al Gobierno, en los próximos días, varias preguntas por escrito sobre esta cuestión.


Expurgo de los expedientes policiales
Por otra parte, el colectivo de ex presos sociales reclama al Gobierno que agilice el proceso de expurgo de los expedientes judiciales generados por las citadas leyes. La retirada de estos expedientes se ha puesto en marcha a través de distintas comisiones en las comunidades autónomas, aunque el proceso no es tan ágil como le gustaría a este colectivo.


Además, la asociación advierte de que los expedientes penitenciarios todavía continúan bajo la custodia de las distintas prisiones del Estado y exigen que se inicien gestiones para su retirada y traslado a los archivos históricos que correspondan.


Cuatro mil gays expedientados
La Asociación de ex presos calcula que durante la dictadura fueron expedientados cerca de cuatro mil personas por su orientación gay y el valenciano Antoni Ruiz fue uno de ellos. Según su propio relato, a finales de 1976, cuando tenía 17 años, ingresó en la prisión de Badajoz, donde pasó dos meses.


"Entonces las sentencias las dictaba un juez de prisión, junto a un cura y un médico, sin garantías procesales, ni asistencia letrada", explica emocionado. Antoni fue denunciado a la brigada criminal de Valencia y por ello fue encerrado durante tres días en sus calabozos.


De ahí pasó a la cárcel modelo de Valencia; posteriormente fue trasladado a la madrileña de Carabanchel y finalmente dio con sus husos en las celdas del penal de Badajoz. Hoy esta cárcel ha sido convertida en el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo y cuenta con una placa que da fe del pasado y rinde homenaje a los represaliados.


El 15 de diciembre de 2005, el Congreso de los Diputados aprobó una declaración de reconocimiento y rehabilitación moral de todas las personas que fueron represaliadas durante la dictadura por su orientación sexual, con el consenso de los portavoces de todos los grupos parlamentarios.


Antoni recalca que las compensaciones económicas no persiguen sólo una cuestión pecuniaria, sino la recuperación de la memoria histórica de los homosexuales encarcelados durante esa época y el resarcimiento moral de los que sufireron la aplicación de "leyes injustas y dictatoriales". La asociación de ex presos calcula que la represión afectó a 4.000 homosexuales, de los que sólo quedan con vida un centenar.

2006/12/25

> Berria: Oroitzapena > HOMOSEXUALES REPRESALIADOS DURANTE EL FRANQUISMO PODRIAN SER RECOMPENSADOS

  • El gobierno estudia darles indemnizaciones económicas
  • Los homosexuales represaliados durante el franquismo podrían ser recompensados
  • Europa Press, 2006-12-25

El Gobierno estudia aplicar indemnizaciones económicas al colectivo de homosexuales que fueron represaliados y encarcelados por las extintas leyes de Vagos y Maleantes (1954) y de Peligrosidad (1970), durante la dictadura franquista, según informaron fuentes socialistas.


Esta iniciativa parte de la Asociación de Ex presos Sociales que, durante la semana pasada, mantuvo distintos encuentros con grupos parlamentarios del Congreso, entre ellos el socialista, que ya ha abordado esta cuestión con el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar.


En este sentido, este ministerio está estudiando el 'encaje' legal y la manera de articular estas compensaciones. En cualquier caso, desde el Ejecutivo se descarta incluir esta cuestión en el marco del proyecto de 'Ley de la Memoria Histórica'. "Tienen mucha razón en lo que piden", destacaron las mismas fuentes.


El presidente de la Asociación de Ex presos Sociales, Antoni Ruiz, aseguró contar con el compromiso del PSOE para que las compensaciones económicas se aprueben en un plazo de dos meses, a través de un Real Decreto. Éstas afectarían a menos de un centenar de personas, supervivientes de los 'rigores' de la legislación franquista: cárcel, torturas, destierros, entre otras medidas represivas.


Muchos de ellos no cotizaron lo suficiente para obtener una pensión de jubilación, dado que sus expedientes policiales les impedían acceder al mercado de trabajo.


En la actualidad cobran una pensión no contributiva y, según el presidente de esta asociación, el PSOE ve posible ampliar estas ayudas hasta alcanzar una pensión de unos 800 euros mensuales. Además, según esta entidad, se baraja la aprobación de una compensación económica, con carácter 'simbólico', de unos 12.000 euros.


Para acceder a estas ayudas, el Ministerio de Justicia tendría que comprobar la existencia de un expediente que acredite su paso por las comisarías y celdas del franquismo. Esta iniciativa, de momento, cuenta con el apoyo de la ejecutiva socialista, en concreto de su secretario de Movimientos Sociales, Pedro Zerolo; de la dirección del Grupo Socialista y de los grupos de IU-ICV, ERC, PNV y Mixto. Estas últimas formaciones dirigirán al Gobierno, en los próximos días, varias preguntas por escrito sobre esta cuestión.


Por otra parte, el colectivo de ex presos sociales reclama al Gobierno que agilice el proceso de expurgo de los expedientes judiciales generados por las citadas leyes. La retirada de estos expedientes se ha puesto en marcha a través de distintas comisiones en las comunidades autónomas, aunque el proceso no es tan ágil como le gustaría a este colectivo.


Además, la asociación advierte de que los expedientes penitenciarios todavía continúan bajo la custodia de las distintas prisiones del Estado y exigen que se inicien gestiones para su retirada y traslado a los archivos históricos que correspondan.


La Asociación de ex presos calcula que durante la dictadura fueron expedientados cerca de cuatro mil personas por su orientación homosexual.

> Berria: Oroitzapena > HOMOSEXUALES REPRESALIADOS DURANTE EL FRANQUISMO PODRIAN SER INDEMNIZADOS

  • Los homosexuales represaliados durante el franquismo podrían ser indemnizados
  • Las compensaciones no se incluirían en la Ley de Memoria Histórica
  • El País, 2006-12-25

El Gobierno estudia aplicar indemnizaciones económicas al colectivo de homosexuales que fueron represaliados y encarcelados por las extintas leyes de Vagos y Maleantes y de Peligrosidad, durante la dictadura franquista. La Asociación de ex Presos Sociales calcula que durante la dictadura fueron expedientados cerca de cuatro mil personas por su orientación homosexual.


La Asociación de ex Presos Sociales mantuvo durante la pasada semana diversos encuentros con diferentes grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados con el objetivo de conocer la opinión de las distintas formaciones políticas acerca de este asunto.


El ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar les explicó que el Gobierno está estudiando el encaje legal y la manera de articular estas compensaciones económicas que se descartan incluir en el marco del proceso de la 'Ley de la Memoria Histórica'. El presidente de la Asociación, Antoni Ruiz, aseguró que cuenta con el compromiso del PSOE para que las compensaciones económicas se aprueben en un plazo de dos meses a través de un Real Decreto.


Las compensaciones económicas podrían afectar a menos de un centenar de personas, supervivientes de la legislación franquista, que sufrieron cárcel, torturas, destierros y otras medidas represivas. Muchos de ellos no cotizaron lo suficiente para obtener una pensión de jubilación, dado que sus expedientes policiales les impedían acceder al mercado de trabajo.


En la actualidad cobran una pensión no contributiva y, según el presidente de esta asociación, el PSOE ve posible ampliar estas ayudas hasta alcanzar una pensión de unos 800 euros mensuales. Además, según esta entidad, se baraja la aprobación de una compensación económica, con carácter simbólico, de unos 12.000 euros. Para acceder a estas ayudas, el Ministerio de Justicia tendría que comprobar la existencia de un expediente que acredite su paso por las comisarías y celdas del franquismo.


Esta iniciativa, de momento, cuenta con el apoyo de la ejecutiva socialista, en concreto de su secretario de Movimientos Sociales, Pedro Zerolo; de la dirección del Grupo Socialista y de los grupos de IU-ICV, ERC, PNV y Mixto. Estas últimas formaciones dirigirán al Gobierno, en los próximos días, varias preguntas por escrito sobre esta cuestión.

2006/12/13

> Elkarrizketa: ANTONI RUIZ > "MI MADRE LE PIDIO CONSEJO A UNA MONJA SOBRE MI HOMOSEXUALIDAD Y ELLA ME DENUNCIO"

  • Antoni Ruiz · Presidente de la Asociación Expresos Sociales
  • «Mi madre le pidió consejo a una monja sobre mi homosexualidad y ella me denunció»
  • Antoni Ruiz estuvo preso en la cárcel de peligrosidad social de Badajoz por su condición sexual en 1976
  • Hoy Digital, 2006-12-13 # Araceli R. Robustillo, Badajoz

Todavía se le llenan los ojos de lágrimas al recordarlo. Han pasado más de 30 años desde entonces, pero en su memoria y su retina, los recuerdos desafían el paso del tiempo indelebles. El valenciano Antoni Ruiz volvió ayer al escenario de aquellos días: la cárcel de peligrosidad social de Badajoz, hoy convertida en el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC), para ofrecer su testimonio en el congreso 'Represión Franquista de la Homosexualidad'.

Antoni
tenía 17 años cuando ingresó en aquella prisión. En su expediente penitenciario, que ha entregado al MEIAC, figura un único delito: su homosexualidad. A día de hoy, asegura que ha recuperado la tranquilidad y la felicidad, después de la reconciliación, y afirma, alto y claro, que aquellos que un día le arrebataron la libertad nunca consiguieron que dejara de ser y sentirse libre.

-Asiste usted al congreso 'Represión Franquista de la Homosexualidad' en Badajoz, que se celebra precisamente en el lugar donde años atrás estaba la cárcel de peligrosidad social donde estuvo preso, ¿cómo se siente?
-Esta es la tercera vez que vuelvo a esta ciudad. Me sigue poniendo nervioso estar en este edificio, son muchos recuerdos y muchas imágenes las que se me vienen a la cabeza, pero sin duda esta es la vuelta más satisfactoria. La primera vez que vine fue esposado y en un furgón de la Guardia Civil. Esta es, sin duda, muy diferente.

-Tenía usted 17 años cuando ingresó en prisión por su homosexualidad, ¿qué le pasó por la cabeza en ese momento?
-Terror y miedo ante la incertidumbre de no saber lo que te va a suceder. El único 'delito' que yo cometí fue declararme homosexual ante mi familia.

-No debía ser muy 'normal' en aquella época que un chaval menor de edad expusiera libremente su condición de homosexual...
-Quizás fue una imprudencia por mi parte, pero así lo sentía y así lo expresé, porque pensé que mi deber como hijo era ser lo más claro posible con mi madre, y así lo hice. Mi familia, lógicamente, se lo tomó muy mal, porque en aquel momento la sociedad española era muy machista y tenía muy poco conocimiento sobre la homosexualidad.

-¿Quién le denunció?
-Mi madre le pidió consejo a una monja, ella fue la que me denunció ante la brigada criminal de Valencia. La religión católica en España ha tenido, y tiene, por desgracia, mucho que ver con la represión.

-¿Qué pasó después?
-Estuve tres días en los calabozos de la futura central de policía de Valencia, después me trasladaron a la prisión modelo de la misma ciudad y más tarde a la de Carabanchel.Cuando finalmente llegué hasta Badajoz, había transcurrido un mes. Pasé pánico, rodeado de todos aquellos presos que sí habían cometido delitos, incluso de sangre. Yo nunca sentí que hubiera hecho nada para estar entre ellos.

-¿Cómo fue su llegada a Badajoz?
-Llegué a finales de marzo de 1976 y pasé aquí dos meses. Era el mínimo por ser homosexual. La condena era una decisión arbitraria de la junta de clasificación de la propia prisión y del juez. No había ni juicios, ni asistencia letrada. Las decisiones carecían de garantías procesales. Después, si consideraban que te habías rehabilitado, te soltaban, y si no, te aplicaban penas que podían ir desde tres meses más, a tres años. Sabías cuando entrabas, pero no cuando salías. Vivíamos con miedo, cuidando mucho lo que hacíamos porque cualquier incidente podía ser la causa de un parte que agravara la pena.

-¿Cuántos presos cumplían condena por esa misma causa en aquel momento en Badajoz?
-Unos 250 presos homosexuales, algunos, además de por su condición sexual, por diferentes causas.

-¿Qué delito le imputaron a usted?
-La homosexualidad. Suena muy fuerte, pero ese fue el único 'delito' que yo 'cometí'.

-¿Cómo era el día a día en la cárcel?
-Vivíamos con una inconsolable sensación de tristeza, en unas condiciones muy precarias: mala alimentación, frío, chinches, piojos...Sobrevivíamos como podíamos. Nos ayudábamos los unos a los otros, los que conservábamos la cordura, porque algunos presos, que repetían condena y llevaban varios años en la cárcel, terminaron por volverse locos. Lo más importante era salir adelante.

-¿Tenían ustedes alguna 'vía de escape' que les facilitara su estancia en prisión?
-Charlábamos los unos con los otros, ese era nuestro único entretenimiento. No teníamos biblioteca, acceso a periódicos, cine o televisión. Compartíamos la sensación de frustración y de injusticia.

-¿Cumplían algún tipo de trabajo diario?
-Sí. Cosíamos balones de cuero. Era nuestra reeducación y sí que nos ayudaba a que el tiempo pasara un poco más deprisa.

-Cuando se recupera la libertad, después de una vivencia como la suya, ¿cómo se enfrenta uno a la realidad?
-Cuando salíamos a la calle estábamos desterrados a más de 100 kilómetros de nuestra ciudad de origen. De manera que sufríamos la prisión y después el destierro durante un año. Posteriormente, teníamos que presentarnos ante la autoridad competente cada 15 días para nuestro control. El martirio no finalizaba con la salida de prisión.

-¿Cuánto tiempo transcurrió hasta que sintió que volvía a 'encajar' en la sociedad?
-Cuando se me acabo el destierro seguí manteniendo y defendiendo mi homosexualidad, sin importarme si aquella reafirmación podría llevar acarreada una nueva sentencia. Volví a Valencia, y me juré a mi mismo que nunca jamás lo ocultaría y así lo he mantenido. Lo cierto es que, a partir de entonces, nunca se me volvió a molestar, salvo por los consabidos antecedentes policiales y el expediente judicial, que me acompañarán de por vida.

-Mirando atrás, ¿qué le diría a los homosexuales que viven hoy libremente su sexualidad?
-Creo que contar experiencias como la mía y hacerlas públicas nos han ayudado a llegar hasta este punto en el que la situación ha cambiado bastante, para alegría de todos. Como colectivo hemos conquistado muchos derechos 'impensables'.

-¿Qué queda por conseguir?
-Además de la integración social, el único agravio que queda es compensar económicamente a todos aquellos homosexuales que por su condición sexual fueron a la cárcel, y que por esos antecedentes no han podido acceder a ciertos puestos de trabajo. Hay un diálogo abierto con Justicia sobre la cuestión de los expedientes y contamos con el apoyo de todos los grupos parlamentarios. La sociedad española ha avanzado mucho y estamos muy contentos de que así sea. Quién nos iba a decir a mí y a mis compañeros que esta prisión(el MEIAC) dónde tantas penas pasamos, se convertiría un día en un espacio de libertad y de encuentros. Hoy he vivido un día feliz aquí y lo único que siento es que muchos compañeros no estén ya entre nosotros para verlo.

  • La represión franquista de la homosexualidad, a estudio

El Congreso 'Represión franquista de la homosexualidad', que se ha celebrado los días 11 y 12 de diciembre en el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo, se clausuró ayer con «un balance más que positivo» para todos.

Ante los medios de comunicación, Javier Ugarte, director del curso, José María Núñez, presidente de la Fundación Triángulola Asociación de Ex Presos Sociales, y Jordi Petit, presidente de honor de la Coordinadora Gay y Lesbiana de Cataluña, alabaron esta iniciativa, pionera en España y la propusieron como ejemplo.

> Elkarrizketa: ANTONI RUIZ > "LA UNICA REIVINDICACION QUE QUEDA ES LA INDEMNIZACION"

  • Antonio Ruiz · Asociación de Expresidiarios Sociales: "La única reivindicación que queda es la indemnización"
  • El Periódico Extremadura, 2006-12-13 # Guadalupe Leiton

Bio > Nacimiento: Valencia, 1958. Trayectoria: Nació en una familia muy humilde y su formación es autodidacta. No trabaja por invalidez. Preside la Asociación de Expresos Sociales y se bdedica a la defensa de los Derechos Humanos. Afición: Pescar.

En 1974 declaró su homosexualidad a su familia, que pidió consejo a una monja y ésta lo denunció. Tras pasar por la prisión de Carabanchel dio con sus huesos en la cárcel de Badajoz, donde estuvo tres meses recluido por ser homosexual. Ayer, Antonio Ruiz volvió a este lugar, hoy convertido en el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (Meiac) para ofrecer su testimonio en el seminario Represión franquista de la homosexualidad , el primero de esta temática que se ha celebrado en España.

--¿Qué recuerdo le queda de aquello?
--Es algo que no se puede olvidar, viví mucho sufrimiento y mucha incomprensión. Además la trayectoria de nuestra asociación ha sido la de intentar recuperar la memoria y la represión en la dictadura franquista.

--La situación ha cambiado bastante para el colectivo ¿no?
--Para nosotros es una gran satisfacción haber conseguido derechos que antes se nos negaba, como la ley del matrimonio, es evidente que se ha avanzado en pocos años como no lo ha hecho ningún otro país, éste es uno de los países más envidiado en derechos civiles. Estamos muy satisfechos viendo además que hoy la prisión de Badajoz es un espacio de encuentro y libertad.

--¿Cuál es el mensaje de su asociación en este seminario?
--El mensaje principal es que tenemos que estar alerta para no ir atrás ni se vuelva a repetir esto. Hoy en día a los expresos sociales les quedan ya pocas reivindicaciones, porque se nos han hecho muchos reconocimientos, hay una placa en Badajoz, otra en la prisión de Huelva, hay un monolito donde hubo un campo de concentración en Fuerteventura. La cuestión moral la tenemos más que satisfecha, pero nos queda una que es muy importante, la económica. Después de la situación creada, salías de la prisión con antecedentes que te impedían acceder a puestos de trabajo y hemos tenido que sobrevivir como hemos podido, la única reivindicación que nos queda es la indemnización, como se indemnizó en otros tiempos a los presos políticos.

--¿Hay posibilidades?
--Estamos en conversaciones con el Ministerio de Justicia y con los grupos parlamentarios, y de momento va bien. No son tantas personas las que cobrarían, por desgracia ya no viven, quedan unos 100.

--¿Qué les queda por hacer a los homosexuales?
--El trabajo por los derechos humanos, preocuparnos por lo que sucede en otros países, y educar a nuestros niños en la tolerancia.

--¿Qué diría a quienes tienen miedo a declarar su homosexualidad?
--Cada uno es libre de declarar lo que quiera. Hemos puesto los pilares para que no padezcan lo que nosotros padecimos. Si uno se posiciona y desarrolla su personalidad, todo el mundo lo acepta.