1988/12/05

> Berria: Borroka > LA COFLHEE SOLICITA EN MADRID QUE SE APRUEBE UNA LEY ANTIDISCRIMINATORIA

  • El Frente de Liberación Homosexual pide que se apruebe una ley antidiscriminatoria
  • El País, 1988-12-05 # Ana Alfageme, Madrid

Grupos homosexuales de toda España, reunidos ayer en Madrid, acordaron presentar a distintos grupos parlamentarios un texto que pueda servir como base para un proyecto de ley antidiscriminatoria de los comportamientos sexuales. El proyecto, impulsado por la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE) que agrupa a todos los colectivos homosexuales de España, pretende "modificar el Código Penal, el Código de Justicia Militar, el Estatuto de los Trabajadores y la ley de Arrendamientos Urbanos, entre otros textos legales".

"En el texto que hemos elaborado se pretende modificar una treintena de artículos del Código Penal y otros apartados", según manifestó ayer Richard Boschetti, miembro de la COFLHEE, "y se incluiría el supuesto de 'prácticas sexuales' para evitar que este hecho fuese utilizado como discriminatorio para cualquier persona que tenga una conducta homosexual o heterosexual". El proyecto se refiere además a la equiparación del matrimonio legal con la pareja estable de personas del mismo sexo y al escándalo público, entre otros temas.

En estas jornadas, que se clausurarán mañana martes, se han debatido hasta ahora las nuevas perspectivas del movimiento homosexual, y se ha propuesto "pasara la acción y denunciar ante el poder judicial los casos de marginación y discriminación por la sociedad de quienes realizan prácticas homosexuales" según José Manuel Hurtado, portavoz del Colectivo Gay de Madrid (COGAM). "Éste será un intento de conectar a los grupos militantes homosexuales con las personas que practican la homosexualidad y que cotidianamente sufren marginaciones y ataques sociales y no tienen modo de defenderse", añadió Hurtado.

Tras la redacción final del documento, éste será dado a conocer a la opinión pública y presentado y discutido con los diferentes grupos parlamentarios.

El COFLHEE ha aprobado además la inclusión de todos los colectivos homosexuales españoles en la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas (ILGA). A la reunión de todos los colectivos homosexuales de España asisten más de 200 personas de Albacete, Murcia, Valencia, Salamanca, Ávila, Zaragoza, el País Vasco, Cataluña y Madrid.

  • Manifestación
El grupo ha convocado una manifestación en Madrid para las 21.30 de hoy, que recorrerá, desde la glorieta de Alonso Martínez, la calle de Hortaleza hasta la plaza de Chueca. En esta zona proliferan los bares y pubs de ambiente homosexual. En las últimas semanas se han producido actos violentos contra los clientes de estos bares, protagonizados por un grupo vestido de forma paramilitar y con símbolos nazis, según declaró un miembro del uno de los colectivos. Finalizada la concentración, los participantes celebrarán una fiesta en una discoteca cercana.La reunión contará mañana con varios talleres para que los asistentes hagan prácticas de radio y prensa escrita, "ya que el COGAM tiene el proyecto de publicar una revista dirigida a los homosexuales de Madrid y que saldrá a la luz el próximo mes de enero", manifestó Hurtado. Otro de los talleres de la jornada de mañana será el de sexualidad.

1987/11/19

> Iritzia: Enrique Miret Magdalena > EL ESCANDALO PUBLICO, EN CUESTION. UNA CUESTION DE MORAL

  • El escándalo público, en cuestión. Una cuestión de moral
  • El País, 1987-11-19 # E. Miret Magdalena
Los casos calificados de escándalo público ocurridos en los últimos meses en España han reavivado una polémica sobre la moral y la mojigatería. El autor se refiere al fariseísmo que domina en algunas de las conductas escandalizadas y propone una verdadera campaña de protección al menor y una reflexión serena sobre lo que la sociedad tendría que preguntarse sobre su actitud.

El juez de Azuaga y el chico condenado a la cárcel por sus demostraciones con la novia, que después se suicida; las bañistas de Cádiz, más o menos desnudas, acusadas de delito contra la moralidad pública; las canciones de Las Vulpes por televisión; el Teledeum, y los nudistas de la playa gallega, son algunos de los casos que han chocado a la opinión y han llevado a casi todos nuestros parlamentarios hacia la supresión de los obsoletos artículos 431 y 432 del Código Penal sobre esta materia, y el 239 acerca de la blasfemia, por el cual fue condenado un famoso personaje español. El mal de algunas leyes es que proceden de un clima totalmente diferente al actual: una sociedad -la franquista- dirigida por el nacionalcatolicismo en materia sexual, en la cual tenía la "Nación Española" a "timbre de gloria" el "acatamiento a la Ley de Dios, según la doctrina de la Santa Iglesia Católica, Apostólica, Romana", que "inspirará su legislación". Eso es lo que decían los Principios del Movimiento, nuestra ley de leyes de entonces.

Costumbres

Al morir el dictador, muchas cosas empezaron a cambiar: costumbres, manifestación de opiniones y libertad de expresión. Lo que estaba oculto se desveló; y comenzamos una era de mayor sinceridad y espontaneidad. Empezaron a no considerarse como "escándalo público" el beso de una pareja, el bikini, una mayor libertad del cuerpo humano en definitiva. Pero, ¿estaba todo lo nuevo contra la moralidad pública protegida por nuestra legislación? ¿La moral pública del franquismo, plasmada en nuestras leyes, era la moral cívica de la democracia incipiente? ¿Concordaban aquellas leyes rigoristas con nuestra abierta Constitución?

La estructura legal que presidió aquel período social, ya superado por nuestro pueblo, no puede ser la de una legislación católica y conservadora, impuesta a todos los españoles. Nuestros obispos lo reconocieron así ante la ley del divorcio: "Esto no significa que el legislador esté obligado siempre a elevar a categoría de norma legal todo lo que es una exigencia ética, o que deba reprimir con normas legales todos los males de la sociedad" (Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, 1977).

Se inspiró nuestra jerarquía ,católica, por una vez al menos, en aquella enseñanza de santo Tomás: "La ley humana no puede prohibir todo lo que la ley natural prohíbe". Y, ante ello, ahora se plantea el sentido de algunas prohibiciones de nuestro Código Penal. Hay que buscar un camino de rectificación de esos anticuados artículos citados, que no sirven para la convivencia plural de los españoles en democracia.

Nuestros teólogos clásicos del siglo XVI, más avanzados que muchos actuales tiralevitas de la autoridad rígida de la Iglesia, enseñaron cosas bien claras que deben servir de meditación a católicos y no católicos.

1. Que "permiten a veces las leyes, por alguna causa razonable, ciertas cosas que, siendo malas en sí contra el derecho natural, sin embargo, aquéllas ni las prohíben ni las castigan, ni las dejan castigar ni aun impedir por las potestades públicas" (Luis de Molina, SJ); por tanto, la ley no debe ser lo mismo que la ética, y no podemos reprimir cualquier cosa que moleste a un católico seguidor de su propia jerarquía eclesiástica. Solamente "la cosa pública prohíbe aquellos vicios que suponen una injuria para los demás" (Domingo de Soto, OP).

2. Ni siquiera se puede erigir la ley humana en defensora de las concepciones católicas ni aun en lo que se refiere a Dios y a la religión, porque "la cosa pública no castiga los crímenes según la brevedad que tienen ante Dios", y, "así, los perjurios son más graves que el robo, y la blasfemia, que el homicidio, y, sin embargo, no los prohíbe con la pena capital, sino que deja a Dios su castigo" (Domingo de Soto,OP).

3. ¿Cuál es entonces el objetivo de la ley humana en cosas temporales?: "La seguridad y tranquilidad pública, el estado tranquilo y pacífico" (D. de Soto, OP), "la paz y la justicia" (F. Suárez, SJ), "la tranquilidad social" (M. de Palacios).

4. Entonces, no hay que tener ningún temor al cambio legislativo cuando se produce el cambio social, como ocurre en estas materias del llamado, pero confuso, escándalo público, porque "no debe juzgarse reprensible que cambien las leyes humanas según la variedad de los tiempos" (papa Inocencio III).

¿Qué debemos hacer? Suprimir esos artículos, propios de la mentalidad de otros tiempos. Pero, entonces, ¿quedaremos inermes los ciudadanos ante cualquier demostración que suponga "una injuria para los demás"?; o bien, ¿olvidaremos que "la libertad consite en poder hacer todo lo que no perjudique a los otros"? (Declaración de los Derechos del Hombre, artículo 4, de 5 de octubre de 1789).

Hemos de volver a esta ejemplar Declaración de Derechos del Hombre y reconocer que "la ley sólo tiene el derecho de prohibir aquellos actos que son perjudiciales a la sociedad" (artículo 5). Y, ¿cuáles pueden ser estos actos? Evidentemente, como ya somos unos ciudadanos mayorcitos, no nos vamos a asustar con aquellas cosas que estaban prohibidas por el puritano nacionalcatolicismo, inspirador de nuestra dictatorial legislación de hace unos años. A los únicos que tenemos de defender es a los menores; y en ellos únicamente hemos de pensar, y no en el escándalo farisaico de los mayores, como aqueRos aspavientos que hacían las señoras pacatas de otros tiempos. Hemos de inspirarnos en la Declaración de Derechos del Niño y en los demás acuerdos internacionales en esta materia, que asume nuestra Constitución (artículo 39.4), los cuales se resumen en facilitar socialmente aquello que suponga para el menor una "protección especial para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente de forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad" (ONU, 20 de noviembre de 1959).

No hemos de hacerlo convirtiendo las faltas en esta materia en delitos penados con cárcel, sino convertir los actuales delitos en faltas, y que fuesen objeto de reglamentos municipales y de sanciones administrativas y no de arresto o prisión.

Tratándose de cuestiones relativas al sexo, solamente entra¡la esto la defensa de¡ menor contra la "pornografía", que "disocia el acto físico y la afectividad" (G. Bartin, Diccionario de psicología sexual, Barcelona, 1972).

El desnudo, si se presenta por un motivo razonable, no es por sí mismo considerado malo en la moral tradicional. La contemplación de brazos, piernas y pecho no se tenía por falta moral grave en los manuales para confesores (véase Ferreres, Arregui y otros muchos). Y el desnudo artístico, menos todavía, según el popular jesuita que fue el P. Vilariño. La Virgen, en la Edad Media, era representada exhibiendo el pecho que daba al Niño; y el severo Tertuliano daba como normal, en los primeros siglos, bañarse desnudos los cristianos en los baños públicos. ¿Por qué hemos hecho un tabú de todo ello? El profesor de la Universidad Católica de Lovaina A. Kriekemans llega a decir que "en los medios en que reina una actitud sana y adecuada con respecto a la sexualidad, es bueno que los niños vean cómo están formados físicamente los demás. Ello les previene para más tarde contra falsas ideas y una curiosidad malsana".

Proteger, sí, al menor, y no el farisaico escándalo de los mayores en una sociedad democrática. Y hacerlo más de modo administrativo que penal. Y, por supuesto, que por ello no enviemos a la cárcel; una multa, sólo para casos extremos, puede ser más ejemplar socialmente que ir a prisión.

1987/08/14

> Erreportajea: Trans > EL PRECIO DE CONVERTIRSE EN MUJER

  • Reportaje: El precio de convertirse en mujer
  • 50 hombres han sido operados en España de cambio de sexo
  • La extrañeza e incluso la repulsión hacia el propio cuerpo es lo que obliga a los transexuales a cambiarse de sexo mediante la extirpación de los genitales externos y procesos de cirugía estética. Lo que diferencia a los transexuales de los travestidos es que éstos no llegan a odiar su cuerpo y pueden desarrollar una vida sexual activa. En España, donde la cirugía transexual está permitida desde 1983, se calcula que unas 50 personas se han sometido a operaciones de cambio de sexo, cuya técnica es considerada por los médicos cada vez más sofisticada. El Tribunal Supremo hizo pública el 2 de julio pasado una sentencia por la que Antonio Castillo podrá convertirse en Marisa, lo que sienta Jurisprudencia respecto al cambio legal de sexo en España. Una intervención quirúrgica cuesta aquí como media un millón de pesetas.
  • El País, 1987-08-14 # Andrés F. Rubio, Madrid
"Estamos marcadas". Los travestidos que hacen la carrera en una acera de la calle de Gravina, en Madrid, aguardan cada noche a que alguien quiera ir con ellos a lugares exóticos. Mientras esperan, con sus pelos brillantes, las espaldas descubiertas y formas totalmente femeninas, salvo las manos y la nuez, puede llegar algún barrendero con su flamante vestimenta naranja y ponerse a regar la calle con la peor intención. Una manguera, objeto fálico, se convierte en la metáfora del cerco."Soy una chica, me siento chica; desde muy pequeña me gustaban los hombres; jugaba a las muñecas. Enseguida me di cuenta y se dieron cuenta. Las madres, debe ser porque te han parido, te quieren más y lo comprenden; a mi padre le costó". Una historia que se repite entre travestidos y transexuales.

A Juana Mari no la dejan entrar en el local que está enfrente de su esquina, uno de los más sofisticados del ambiente gay de Madrid. Pero no parece importarle mucho. Es alta, guapa, rubia, y tiene una mirada nada turbia, al contrario que el círculo en el que se desenvuelve. A su alrededor, chaperos, camellos, y gays elegantes que, aunque con distancia, también son cómplices. "No suele pasar, pero algún niñato te reconoce por la calle y te grita: '¡maricón!', o lo que en tiempos era lo último: 'Manolo' [en referencia, según dice, al nombre original de la actriz Bibi Anderson] ".

Comenzó a hormonarse a los once años: "Te daban las inyecciones sin receta; las canarias empezamos muy pronto". Por esta razón no le ha salido vello en la cara, y dice que las formas femeninas aparecieron solas, unas formas que atraen a clientes como el que ahora merodea por ese cruce de calles.

Juana Mari dice que no tiene silicona en ninguna parte, "salvo en las tetas. Me las operaron en Claudio Coello, y me quedaron muy blanditas, toca, toca. Estoy muy contenta con ellas". A veces se le ha pasado por la cabeza llegar hasta el final, con la operación de cambio de sexo, pero no está segura porque sospecha que no sienten y que la dificultad de tener un clítoris "que funcione" es insalvable. "Si me corriese, y pudiera gritar: '¡siento!', me haría el coño; pero el miedo que tengo es que ellos sientan, yo me quede como un mueble y me utilicen. Así, por lo menos, estoy muy feliz". Su opinión es que las que se han operado "acaban locas".

Un verdadero transexual no operado nunca pronunciaría la frase 'estoy muy feliz'. Existe otro mundo para el transexualismo, fuera de la dureza de la calle. Pilar, que nació hombre y que se hizo operar hace seis años en un prestigioso centro de cirugía transexual, fuera de España, asegura que cuando la locura y la desesperación atacan a los que han deseado operarse, existe un motivo: "Que la persona llevaba antes una vida sexual masculina muy activa".
Pilar nunca ha tenido esa actividad. Desde siempre su organismo la repelió, y de ahí su rechazo a actuar como un hombre. Esa sería la diferencia entre un travestido y un transexual. Tiene carrera universitaria y ejerce en España una profesión liberal. Contadas personas saben lo que fue.

Dos intentos de suicidio precedieron su cambio pero pudo salir adelante; dice que siente como mujer desde que nació. "Todo el proceso fue y es todavía una batalla muy difícil". Tiene novio, y en cuanto consiga el cambio jurídico de identidad piensa casarse y adoptar niños. En el certificado psiquiátrico previo a la operación se decía claramente que era mujer.

"Tengo una vida sexual normal", dice. "Al principio sí, creo que para lograr el orgasmo me apoyaba mucho en el puro deseo psíquico, pero en los últimos años, a veces, aun sin necesitarlo, el orgasmo se ha producido, esto quizá se deba a que en la operación quedan conectados nervios sensitivos a la pared vaginal".
  • 'La clínica del coño'
Muchos travestidos conocen al lugar en el que recibe el médico Aurelio Usón como "la clínica del coño". En su interior no se puede fumar y todo es pulcro y aséptico. Usón, urólogo y catedrático de universidad, ha operado a 17 personas. Ha visto a más de 60 y rechazado a muchas más de las que ha aceptado, sólo dos de ellas por ser portadoras del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

"El transexual odia sus genitales", dice; "el travestido no tiene por qué, puede actuar y disfrutar activa o pasivamente". Usón admite que algunos transexuales puros pueden llegar a defraudarse con los resultados de la operación. Se refiere a Susana Linares, quien ha presentado una denuncia contra él por ese motivo, y también por presunta coacción y falta de asistencia. Antes de la operaci6n, Susana Linares firmó un documento con membrete de la clínica Prosalud que dice: "Expresamente hago renuncia a cualquier tipo de acción o reclamación judicial o extrajudicial como consecuencia de la operación quirúrgica". La cirugía transexual es posible en España desde 1983, tras la reforma del Código Penal, y exime de reponsabilidad a los facultativos que la practiquen.

Gioconda fue operada por Usón -quien se considera el único en España, además del doctor de Barcelona Sáenz de Cabezón, que realiza estas operaciones abiertamente- y se siente feliz de haberse decidido. El médico pudo crearle un clítoris. "Sí, tengo orgasmos, la primera vez no me lo creía, me corrí con más fuerza".

Gioconda tiene 34 años y ejerce la prostitución desde hace diez. Muchos de los clientes que antes acudían a ella han vuelto y la han amado como siempre deseó, sintiéndose mujer. Rebate que éstos sean siempre homosexuales reprimidos: "La mente humana es demasiado compleja como para decir eso". Se muestra escéptica ante la idea de tener novio: "¿Cree que nos saldrán novios normales?". Ahora quiere cambiarse de nombre y llamarse orgullosamente Gioconda.

"Nunca sabré qué misterio nos trae esta noche". En Sachas, un local de transformismo madrileño, un homosexual hormonado que no quiere ser considerado como travestido porque identifica esa palabra con prostitución, imita a Paloma San Basilio mientras suena el play-back.
  • El precio de convertirse en mujer
Ángel Goya, gay histórico, de 62 años, que imita a Mae West, recuerda "a la pobre" Lorena Capelli. "Yo la conocí y me dijo: 'si lo llego a saber, nunca lo hubiese hecho'. Ya estaba operada, pero como se iba a casar quería más vagina, necesitaba la felicidad de la consumación; por eso, se destruyó a sí misma. En la sala de la operación, que se hizo en España, un centímetro más y se quedó muerta, ensangrentada". Era en 1976. Los gays de Sachas han trabajado con alguna operada y consideran que muchas de ellas se vuelven ciclotímicas: "Tres días bien y luego el histerismo de no sentir. La gran mayoría se arrepiente". El espectáculo del local se llama Boleros 'Transexualia'

A Olvido se le nota, por cómo habla, que ha sido universitario. Pasado el mediodía acaba de levantarse y prefiere que la cita sea en su casa, por la que anda, en compañía de su gato, en combinación: lencería fina y una mujer que lo parece, incluso sin maquillaje. No quiere que se sepa su vida.

Olvido cree que la desinformación sobre transexualismo en España abarca no sólo a médicos y psicólogos, sino también a ellas mismas. Por eso está esperando que en breve se aprueben oficialmente los estatutos de Transexualia (Asociación de Transexuales Españoles). La idea es suya. Ha leído libros sobre el asunto y quiere traducirlos. Le interesaría confirmar científicamente impresiones que ha captado: por ejemplo, por qué la inmensa mayoría de travestis y transexuales españoles proceden de La Mancha, Andalucía y Canarias; por qué casi todos tienen los ojos claros.

En los estatutos de la asociación, entre requerimientos de mayor tolerancia social, se incluyen peticiones concretas, como que oficialmente se facilite la transexualidad física y la asistencia psicológica. También el cambio automático de identidad tras la operación y una lucha contra la discriminación laboral.

El psicoanalista Nicolás Caparrós considera que el proceso sicológico de cambio de sexo se la también en operaciones de simple cambio corporal. "Puede ocurrir que una mujer, ante la evidencia de tener la nariz muy fea, se plantee un conflicto psicológico que puede culminar tras la operación correcta o incorrectamente. Este último supuesto sería el caso de quien, teniendo la misma nariz que su padre, se la opera y se siente desgraciado, pues el problema no era la nariz, había una depositación falsa en ella de otro conflicto".

1987/05/29

> Iritzia: Jordi Petit > HACE FALTA UNA IZQUIERDA SEXUAL

  • Tribuna: Ama como quieras
  • Hace falta una izquierda sexual
  • La tendencia conservadora que aflora en muchas sociedades europeas, empujada por quienes avivan los miedos irracionales que suscita el SIDA, puede provocar en nuestro país, en opinión del autor, un retroceso en las libertades alcanzadas en los últimos 10 años. Contra esta campaña intimidatoria, hoy se celebrará en Barcelona una manifestación bajo la consigna Ama como quieras.
  • El País, 1987-05-29 # Jordi Petit · Miembro de la Coordinadora d´Iniciatives Gais (CIG)

Desde la condena del sexo oral y de la sodomía por parte del Tribunal Supremo de Estados Unidos, pasando por las reiteradas condenas vaticanas del derecho al aborto, al divorcio y a la homosexualidad, hasta las draconianas medidas tomadas en Baviera al fichar a los miles de seropositivos del SIDA y el fallido intento del ministro del Interior francés para prohibir la Prensa erótica en aquel país, podemos decir que en menos de un año estamos asistiendo a una acción ejemplarista e intimidatoria en materia de libertades personales sin precedentes en la historia reciente de los Estados democráticos surgidos tras la Segunda Guerra Mundial.Si bien en nuestro país esta campaña conservadora se hace notar menos, a pesar de los modelos culturales importados, como Rambo y Estallones varios, la simple irresponsabilidad en acometer adecuadamente el problema del SIDA sería suficiente para meternos de lleno en esa espiral de miedos y discriminaciones. Nótese que el retroceso que analizamos se agrava más en aquellos países donde la izquierda también retrocede.

Un conjunto de factores explica este proceso. La larga crisis económica pone en entredicho la política de inversión de fondos estatales para el bienestar social, necesidad que aumenta con el número creciente de jubilados y parados, mientras que la demografía se halla estancada. La solución conservadora que aplican los Gobiernos de la derecha consiste en primar otros gastos y, cómo no, las grandes inversiones armamentistas, a costa del bienestar social, devolviendo, pues, a la familia tradicional una serie de cometidos que había empezado a asumir la Administración: mantenimiento de jóvenes, parados y jubilados, retorno de la mujer a su anterior status de ama de casa, incentivación del natalismo y fomento del racismo ante la mano de obra barata llegada del próximo Tercer Mundo. Esta recomposición económico-social exige un sostén ideológico, un mayor control que siempre proporciona la represión sexual, y de ahí (aunque sea éste un análisis muy simple) hay que entender el impulso registrado de toda esta propaganda y medidas reaccionarias. A su vez, esta ofensiva coincide con un cierto agotamiento del american way of life, mientras que, al mismo tiempo, se registra una notable evolución hacia el individualismo y la inhibición política, la desconfianza hacia las ideologías, todo lo cual vacía la capacidad de contestación ante esa serie de medidas que denunciamos.

Tiene uno la impresión de que estos temas son meros complementos, cotos reservados a algunos pocos o pocas especialistas de partido, pero no asumidos en serio y ausentes de la orden del día de los órganos ejecutivos de la izquierda política y sindical.

Por otra parte, los nuevos movimientos urbanos (gay, feministas, objetores, pacifistas, ecologistas ... ), más sensibles o protagonistas de la defensa de estos valores, nutridos de profesionales y empleados del sector terciario, débiles en su organización y en creciente crisis, como consecuencia de la falta de salidas políticas reales y de un frecuente testimonialismo estéril, estos movimientos, pues, difícilmente van a poder hacer frente a esta regresión política y cultural que se avecina.
  • Aislamiento y apatía

Esto es así tanto por el aislamiento de muchos de estos grupos como por la desmovilización social existente y el escuálido asociacionismo que arrastramos debido al pasado franquismo y a los errores recientes de la izquierda, más preocupada a veces en llenar despachos que en desarrollar el tejido social.

En definitiva, nos encontramos ante el umbral de lo que podría ser una seria derrota cultural para la izquierda de implantarse en la sociedad el modelo neoconservador que analizamos. No olvidemos que a una derrota cultural suele seguirle, de hecho, la derrota política, la pérdida del poder. Si no, piensen en quién hegemoniza la cultura nacionalista en Euskadi y en Cataluña y sabrán quién gobierna allí.

En Cataluña acaba de ponerse en marcha una interesante campaña de opinión con el eslogan Ama como quieras. El manifiesto de esta campaña ha sido firmado por intelectuales, escritores, cantantes, actores, dirigentes políticos, todo el arco de la izquierda mayoritaria y numerosas entidades cívicas, con predominio de grupos de jóvenes. Todos ellos denuncian la ofensiva conservadora, la ausencia de una verdadera acción preventiva del SIDA y proponen una serie de medidas alternativas.

Este manifiesto, para no quedar en un gesto más, ha cristalizado en una larga serie de ciclos de cine con el mismo eslogan y charlas en varias ciudades del primer y segundo cinturón de Barcelona. En todo caso, ésta es una iniciativa sin voluntad de mero testimonialismo y con vocación de llegar a la población.

Sólo partiendo de objetivos concretos y posibles, tal como nos ha enseñado el reciente movimiento estudiantil, podrá recuperarse el maltrecho asociacionismo, tan necesario siempre para articular la sociedad.

No se trata de abandonar la utopía ni de rebajar la ideología, sino de saberlas traducir en propuestas asequibles, en sintonial con las necesidades reales de la gente. Los discursos abstractos ya no dicen nada a casi nadie, y en el caso de la liberación sexual, por ejemplo, hoy más bien se confunde trivialmente con el consumo sexual. Pero ahora, en 1987, no solamente corresponde al Movimiento Gay, al feminista y al movimiento juvenil la defensa de las libertades personales; sería insuficiente.

Hace falta desarrollar la izquierda sexual; es necesario que la izquierda encabece un movimiento de nuevo signo, no discriminatorio en materia de sexualidad, o en 10 años estará de moda no tanto el preservativo (que es un amigo higiénico, permite disfrutar y evita contagios), sino el cinturón de castidad.

1987/02/06

> Erreportajea: Lesbianismoa > REUNION EN BARCELONA DE COLECTIVOS DE LESBIANAS

  • Reportaje: Lesbianismo: el tabú de los tabúes
  • Colectivos de lesbianas de toda España se reúnen el próximo fin de semana en Barcelona
  • El País, 1987-02-06 # Milagros P. Oliva, Barcelona

Representantes de los colectivos de lesbianas de toda España se reunirán durante este fin de semana en Barcelona para discutir en unas jornadas de reflexión los problemas vitales con que se encuentran y las estrategias a seguir en el futuro como grupos organizados en defensa de sus intereses. Lograr que el movimiento feminista en concreto y la sociedad en general acepten plenamente el lesbianismo como una opción sexual posible y normal, como cualquiera otra de las existentes, es el principal objetivo de estos colectivos.

En estos momentos existen colectivos organizados de lesbianas con una notable actividad militante en Barcelona Madrid, Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Pamplona, Santiago de Compostela, La Coruña, El Ferrol y Zaragoza que reúnen varios cientos de activistas y simpatizantes. El movimiento de lesbianas se estructura actualmente en dos corrientes, la que acepta la doble militancia de sus integrantes, como lesbianas y como militantes de partidos políticos o de organizaciones feministas y la que se organiza en colectivos totalmente autónomos, aunque participan normalmente como tales en las campañas y acciones de las feministas y las otras organizaciones de lesbianas.

La primera de estas corrientes, que es también la más numerosa, ha organizado colectivos de lesbianas en todas aquéllas ciudades en las que existe movimiento feminista articulado con comisiones internas diferenciadas, por ejemplo la Comisión de Lesbianas integrada en la Asociación Gallega de la Mujer, el colectivo de lesbianas integrado en la Coordinadora Feminista de Navarra o los que existen en las ciudades anteriormente citadas. Entre estos colectivos, los más numerosos son los de Madrid y Barcelona.

Autoafirmación pública
El Colectivo de Feministas Lesbianas de Madrid es uno de los de militancia más activa: las 30 o 40 mujeres que constituyen el núcleo de las asiduas e inquebrantables se reúnen dos veces por semana y participan en prácticamente todas las actividades del movimiento feminista, aparte de campañas propias como la que llevaron a cabo el viernes 23 de enero pasado, para protestar por la detención de dos mujeres por haberse besado en público. Ese día, las lesbianas de Madrid se concentraron en la Puerta del Sol, a las ocho de la tarde, y reivindicaron su derecho a expresarse como cualquier otra pareja heterosexual con prolongados besos en la boca. Aunque, en general, a las lesbianas no les gusta ostentar su condición, son conscientes de que el movimiento todavía precisa de una cierta dosis de provocación y autoafirmación pública como ariete contra los prejuicios de la sociedad frente a ellas. Consideran que el lesbianismo sigue siendo "el tabú de los tábúes", hasta el punto de que la sociedad ha llegado a tolerar el derecho a la homosexualidad masculina, aunque sea con reticencias y considerada como una desviación, pero se resiste a conceder el mismo derecho la homosexualidad femenina.

Por eso, cuando en 1981 fue creado el Colectivo Feminista de Lesbianas de Madrid, a raíz del Primer Encuentro de Feministas Lesbianas de España celebrado en junio de 1980, el grupo se marcó tres objetivos prioritarios: la creación de un espacio propio que facilitara la autoafirmación personal de las lesbianas y les permitiera vivir su opción de forma desinhibida y con alegría; incidir en el movimiento feminista para lograr que éste asumiese plenamente la defensa del lesbianismo como una opción sexual tan posible y legítima como cualquier otra para todas las mujeres; y, finalmente, actuar como colectivo ante la opinión pública en defensa de sus intereses.

Con idénticos propósitos fue creado hace un año el Grupo de Feministas Lesbianas de Barcelona, en el que participan asiduamente entre 30 y 40 lesbianas, algunas de ellas también militantes de partidos políticos extraparlamentarios. De momento, se encuentra en fase de consolidación y todavía no ha abordado plenamente el trabajo de elaboración teórica, aunque ya se apunta que uno de los centros de la discusión será, con toda probabilidad, la disyuntiva de si el lesbianismo es una opción política o una opción personal y qué tipo de vinculación debe tener con los movimientos sociales, cuestión de la que los colectivos se escabullen tanto como pueden, puesto que no tiene fácil respuesta.

Las autónomas
Existen además de estos colectivos, algunas organizaciones completamente autónomas, sin ninguna vinculación orgánica con el movimiento feminista, aunque colaboran con él en algunas campañas públicas. Se trata de colectivos menos numerosos y más dispersos, entre los que destacan dos con sede en Barcelona: la Red de Amazonas y el Grup de Lluita per l'Alliberament de la Dona, cuyas siglas, GLAL, son de tan dificil retención que sus integrantes ya han anunciado para las jornadas del próximo fin de semana la sorpresa de un nuevo nombre. Este es, seguramente, el colectivo lésbico más antiguo. Fue creado hace ocho años y participa en la Internacional Gay. Ha colaborado en numerosas ocasiones con el FAGC (Front d'Alliberament Gay de Catalunya) y ha desarrollado un intenso trabajo teórico, especialmente en lo relativo a las discriminaciones legales contra las lesbianas.

La Red de Amazonas es un colectivo muy diferente a los anteriores. Se trata, en realidad, de un servicio de conexión entre las lesbianas de toda España. El grupo Amazonas, con sede en Barcelona, tuvo desde el principio una constante relación con las organizaciones de lesbianas de otros países y decidió crear la red de conexión para divulgar la gran cantidad de documentación y trabajo teórico elaborado en el extranjero. La creación de la red obtuvo su impulso definitivo en el Sexto Encuentro de Feministas Independientes, celebrado en mayo del año pasado en Ciudad Real.

Del grupo Amazonas ha surgido un nuevo colectivo estable, creado en noviembre pasado, el Grupo de Estudios Lesbianos, que se reúne semanalmente en el Centre de Dones de Barcelona. Esta corriente no acepta la doble militancia y plantea la necesidad de que las lesbianas elaboren un nuevo análisis de su situación diferente del análisis feminista. Acusan a las feministas de haberse ocupado hasta ahora exclusivamente de la mujer desde la óptica heterosexual y reclaman un nuevo enfoque, en el que la opción lésbica constituya el punto de mira principal.

Mónica Wittig
Uno de los puntales de esta opción es el trabajo teórico de Mónica Wittig, escritora francesa de 50 años, afincada en Los Ángeles, cuyas obras, de gran calidad literaria, tienen una gran influencia, más allá incluso de los grupos de lesbianas y del movimiento feminista. Fragmentos de algunos de sus libros -Las guerrilleras, El borrador para amantes o su primera novela Oponax- fueron fotocopiados y distribuidos entre los grupos españoles bastante antes de ser traducidos al castellano por importantes editoriales.

1986/05/05

> Berria: Borroka > LA COFLHEE SOLICITA LA DESTRUCCION DE LAS FICHAS POLICIALES POR HOMOSEXUALIDAD ABIERTAS EN EL FRANQUISMO

  • Los homosexuales piden la destrucción de sus fichas policiales abiertas en el franquismo
  • El País, 1986-05-05 # EFE, Barcelona

La Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado español (COFLHEE) acordó exigir la destrucción de las fichas policiales abiertas en la época franquista por prácticas homosexuales, durante la 26ª Asamblea que el colectivo ha celebrado este fin de semana en Barcelona. La COFLHEE considera "insatisfactoria" la política del Gobierno respecto a la cuestión homosexual. La asamblea calificó de pasiva" la actitud de Interior para esclarecer los delitos cuyo móvil es la homofobia -término usado para designar el odio a la homosexualidad- y para erradicar la explotación de la desigualdad social de homosexuales y lesbianas".

Las críticas de la COFLHEE se extendieron también a Sanidad por "el sensacionalismo antihomosexual desplegado por ciertos medios de comunicación a raíz de la aparición del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA)" y rechazó el decreto sobre transfusiones de sangre. Respecto del Ministerio de Defensa, la coordinadora señaló que Narcís Serra "ha cedido a las presiones reaccionarias del cuerpo militar al introducir la penalización encubierta de la homosexualidad y al incluir esta circunstancia como enfermedad en el cuadro médico de exclusiones del servicio militar.

La COFLHEE presentará su plataforma reivindicativa a todos los partidos de izquierda y les pedirá que, caso de gobernar, defiendan, entre otros puntos, ante la asamblea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la exclusión de la homosexualidad de su Estado de enfermedades.

1985/12/29

> Berria: Borroka > LA COFLHEE CRITICA LA PASIVIDAD DE LA ADMINISTRACION FRENTE AL SIDA

  • Las organizaciones de liberación homosexual critican la pasividad de la Administración frente al SIDA
  • El País, 1985-12-29 # Barcelona
El análisis de la situación de los homosexuales en España centrará el acto de apertura oficial del congreso anual de la Asociación Gay Internacional (AGI), que se inicia hoy en Cabrera de Mar (Barcelona). Jordi Petit, dirigente del Front d'Ailiberament Gai de Cataluña (FAGC), organizador del congreso, leerá un documento que critica la "pasividad, el desinterés y la homofobia" que ha presidido la actuación del Gobierno y del Consell Executiu de la Generalitat en relación al SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida).

En la tarde de ayer habían llegado ya a la sede del congreso un total de 70 delegados de organizaciones de liberación homosexual de un total de 13 países europeos. Para últimas horas de la noche estaba prevista la llegada de las delegaciones de Italia, Noruega y Suecia. El documento que leerá Petit, cuyo texto fue dado a conocer ayer a la Prensa, subraya que la próxima entrada de España en el Mercado Común no ha hecho variar "las costumbres tradicionales de doble moral". A modo de ejemplo, el documento recuerda que, un año después de que el Parlamento de Cataluña ratificara por unanimidad los acuerdos antidiscriminatorios del Consejo de Europa, la esposa del presidente de la Generalitat, Marta Ferrusola, declaró que no sabía si la homosexualidad es una tara, un vicio, un defecto, o todo a la vez".

El documento también critica la actuación del Gobierno socialista afirmando que "han hecho una de cal y otra de arena". Es cierto", señala, "que nunca había existido un marco de libertad como el de ahora; pero también es cierto que esta libertad acaba cuando los libros de texto no hablan de la homosexualidad, cuando comienza la doble vida y el gueto, en el que la mayoría de los homosexuales y lesbianas nos vemos obligados a situarnos a causa de la presión social".

La celebración del congreso coincide con el décimo aniversario del FAGC. En este tiempo, según el documento, "hemos conseguido erradicar la represión policial de la homosexualidad, reformar la antigua ley de Peligrosidad Social y obtener la legalización del nuestra organización", entre otros aspectos.

A pesar de que el acto oficial de apertura se celebra hoy, las tareas del congreso ya se iniciaron el viernes con un debate sobre la relación entre el movimiento homosexual y los denominados movimientos alternativos. Ayer se desarrolló la 34 reunión de la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE) que aprobó un documento en el que se critica la resolución adoptada por el ministerio de Sanidad y Seguridad Social en la que se aconseja a las personas pertenecientes a los llamados "grupos de riesgo" de contraer el SIDA que se abstengan de donar sangre, y el Régimen Disciplinario del Ejército, que "constituye un castigo encubierto de la homosexualidad".

1985/09/22

> Iritzia: EHGAM > "NO ASUMIMOS NINGUN PROGRAMA DE ORGANIZACION O PARTIDO POLITICO"

  • Cartas al Director: EL PAIS y el SIDA
  • El País, 1985-09-22 # José María Torres · Presidente del Movimiento de Liberación Gay del País Vasco (Ehgam), Bilbao
El pasado 8 de septiembre apareció en este periódico un artículo titulado Las dos caras de los homosexuales ante el SIDA, firmado por Javier Rivas. En él se afirma textualmente lo siguiente: "...El Frente de Liberación Homosexual de Euskadi (Ehgam) asume como propios los puntos de la alternativa KAS". Ante la falsedad de dicha afirmación queremos manifestar que: Ehgam, Movimiento de Liberación Gay del País Vasco, en su IV biltzarre nagusia (asamblea general), celebrada en febrero de este año, se definió como "un movimiento pluralista, autónomo y revolucionario". Pluralista, porque queremos aglutiniar a todos los gay independientemente de sus ideologías, siempre y cuando asuman los objetivos generales de Ehgam, así como su programa reivindicativo. Autónomo, porque pretende serlo en relación con todo partido y organización, ya que entendemos que somos los gay por medio de nuestra autoorganización quienes debemos elaborar nuestra estrategia y nuestro programa. Y revolucionario, ya que la liberación del deseo homosexual va unida a una superación de las relaciones sexuales y sociales imperantes. Avanzando hacia una alternativa global a esta sociedad machista, sexista, heterexista, patriarcal, clasista y capitalista. Es decir, una sociedad que asegure las libertades de expresión, reunión y asociación, que cree formas de desconcentración y descentralización del poder, que asegure las libertades de las minorías y que no sea un monopolio opresivo y deshumanizador.

Por todo lo anterior, es obvio que Ehgam, no asume ningún programa de organización o partido político.

Por último, expresar nuestra sorpresa por el tratamiento informativo que sobre el tema del SIDA realiza El País, ya que al lado de artículos de una notable seriedad y rigor científico, como el publicado recientemente firmado por el doctor Rafael Nájera, se publican otros, como el citado en esta nota, que son más propios de revistas sensacionalistas y en los que sólo parecen recalcarse los aspectos morbosos del tema.

1985/09/08

> Erreportajea: Hiesa > LAS DOS CARAS DE LOS HOMOSEXUALES ANTE EL SIDA, donde se dice que EHGAM asume los puntos de la alternativa KAS

  • Las tres H del síndrome en España / y 2
  • Las dos caras de los homosexuales ante el SIDA
  • Mientras el "ambiente' se despreocupa, existe miedo individual
  • El País, 1985-09-08 # Javier Rivas, Madrid

Una doble actitud puede observarse en los homosexuales españoles ante la extensión en España del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA); el colectivo, el ambiente, ha optado por despreocuparse, por seguir su vida normal como si no fuesen un grupo de alto riesgo. Pero muchos individuos sí saben lo que es el miedo ante una enfermedad letal y casi desconocida. A diferencia de los hemofílicos y los heroinómanos, que, junto con los homosexuales, forman las tres H del síndrome en España, este grupo ha sido señalado como el principal culpable del síndrome. Por eso odian la denominación peste gay y temen que la enfermedad pueda utilizarse para aumentar su marginación. Manolo, el Cojo, homosexual y chapero de 25 años, es un habitual del ambiente, el Madrid homosexual que cada noche se ordena con céntricamente en torno a la plaza de Chueca. Manolo estudió en un seminario, cita a Godard y no le angustia particularmente el SIDA, quizá porque le dio negativo la prueba que detecta la presencia del virus que causa la enfermedad. A Manolo, el Cojo, que debe su sobrenombre a una vieja poliomielitis y se considera un "asistente social", lo que le preocupa es que "ya será tarde cuando se elaboren campañas de profilaxis serias". Y es que el ambiente se niega a sentir pánico, a cambiar pautas de conducta establecidas cuando SIDA era sólo una combinación de letras sin un significado mortal.El miedo al síndrome letal queda fuera de las puertas del bar, es algo lejano que no impedirá cambiar de pareja a mitad de la madrugada. Tras recorrer la zona cualquier noche de viernes, puede llegarse a olvidar que el SIDA ha matado, al menos, a 16 homosexuales o bisexuales españoles. Con todo, un homosexual extranjero que visite Madrid, en especial si viene de Estados Unidos, tendrá problemas para ligar, notará un cierto recelo hacia él y puede que llegue a escuchar que le llaman "el SIDA andante".


Madrid no es San Francisco, no es París ni Nueva York. Los locales del Madrid gay no ostentan en sus paredes carteles recomendando medidas de higiene y prevención, como el uso del preservativo o evitar el continuo cambio de pareja sexual. Aquí no agoniza el ambiente y para cualquiera de los homosexuales que un fin de semana llenan hasta rebosar Blanco y Negro o Rimmel, el SIDA siempre lo padecerán otros, pues cada uno piensa que a él no le va a tocar.


"La mayoría de la gente no ha cambiado sus costumbres sexuales ni ha tomado especiales medidas de profilaxis", afirma Manolo, y lugares tradicionales de encuentro gay, como el cine Carretas o los servicios de las estaciones ferroviarias de Atocha y de Chamartín, siguen al máximo", al igual que los principales pubs y saunas.


"Sólo una vez puede decirse que cundiera el pánico en el ambiente", comenta Manolo, "y fue a raíz de que un chapero robase en una sauna a un cliente rico. Entonces éste, para vengarse, puso en casi todos los pubs de la zona un cartel con la foto del chapero, que avisaba que había contraído el SIDA. Inmediatamente se desmintió, pero el chapero estuvo varios meses sin trabajar".


Existe entre la comunidad homosexual madrileña -junto con la de Barcelona, la más importante de España- una suerte de olvido consciente del mal, un constante autoconvencimiento de que el SIDA sólo mata drogadictos o yonquis.


Muchos toman el síndrome como si fuera una enfermedad venérea más, y si no se angustiaron por la sífilis o la gonorrea tampoco lo van a hacer ahora. No se han vivido dobles vidas hasta conseguir, si no el reconocimiento, al menos la tolerancia de la sociedad normal para ahora volver a sentirse un apestado. Por eso dice Clemente, un homosexual treintañero y franquista, que "más que el SIDA lo que me da miedo es que un día lleguen aquí 30 o 40 guerrilleros de Cristo Rey y se pongan a dar palos" usando el síndrome como pretexto.


Parecería que el miedo mayor no fuese a la enfermedad, sino al uso sociopolítico que de ella se pueda hacer para desatar una nueva represión sobre el colectivo homosexual. Dice Manuel Hernández de Osorno, presidente de la Asociación Gay de Madrid (Agama): "El SIDA va a ser el arma de batalla de la sociedad conservadora contra los homosexuales y otros marginados. Es el rearme de una sociedad que está decayendo, un rearme moral cuando la gente normal se había acostumbrado a tolerar la homosexualidad, a ver que dos hombres o dos mujeres se besasen".


Caza de brujas

Muchos homosexuales creen, de esta forma, más importante tal característica represiva que puede conllevar la enfermedad que los aspectos propiamente médicos o sanitarios de la misma. Hay quien, como Carlos, dependiente en una tienda de modas, o como Víctor, están obsesionados con la idea de que el síndrome es una campaña inquisitorial orquestada por el Vaticano para hundir a los gays de nuevo en la oscuridad. Y Carlos llega a decir que "está completamente demostrado que el SIDA lo causa una bacteria creada en un laboratorio".


Estos prejuicios pueden apreciarse en algunos médicos, que consideran que el homosexual (o el drogadicto) enfermo de SIDA es, de alguna manera, culpable de padecer la enfermedad por su conducta impropia, frente a la inocencia de un hemofílico en la misma circunstancia. Hay, incluso, quien ve a un homosexual como causa primera de cualquier caso de SIDA que se detecte. Si esto ocurre en personas con preparación científica, entra dentro de lo lógico que se den casos como el del que rehúsa beber de la misma botella de cerveza de la que acaba de servirse un homosexual o el de aquellos que al observar las extravagantes indumentarias de Salvador (La cerillera cósmica, una institución dentro del ambiente) musitan: "Cuidado, que te puede contagiar el SIDA".


"La presión social es un componente básico en la muerte de los SIDA", aprecia Ricardo Usieto, director-coordinador de Sociología de la Salud de la Escuela Nacional de Sanidad, para quien "las denominaciones de enfermedad bíblica, castigo divino, cáncer rosa, etiquetan y marginan a una población ya de por sí tremendamente golpeada". "No existe una población inocente y un grupo culpable", continúa el sociólogo, "pero da la impresión de que existiera un hitlerianismo, una concepción hitleriana del SIDA entre los sectores de derecha, que les lleva a dar la bienvenida a la enfermedad como factor de purificación racial".


"Es necesario, en consecuencia", opina Usieto, "una mayor y mejor información a toda la población, y en especial a los afectados y posibles enfermos, unida a medidas sanitarias, epidemiológicas y sociales".


Continúa la promiscuidad

Para que no les señalen como apestados, los hombres del ambiente han optado por restarle importancia al SIDA, por hablar de ello sólo de pasada, tomándoselo a broma o con un cierto fatalismo. "Si tengo que coger el SIDA, pues lo cogeré", dice Clemente, "pero voy a seguir yendo con chaperos todas las noches". Lo cierto es que la promiscuidad no ha disminuido, a pesar de las recomendaciones del Ministerio de Sanidad, que aquí resultan muy lejanas, como si vinieran de otro país. Nadie en el ambiente quiere cambiar sus relacione! y su vida sexual por un miedo difuso. "Es que los síntomas son tan comunes, ganglios, diarreas, que en cuanto tienes uno de ellos puedes caer en la paranoia de que tienes un SIDA", afirma David.


"Cada noche siguen pasando 200 o 300 personas por el cuarto oscuro de cualquiera de los pubs importantes", dice Manolo. Ésa es también la cifra media de contactos diferentes que un joven gay puede llegar a mantener en un año, cifra que no ha bajado por miedo al SIDA.". No parece que se haya extendido en España, como en otros países, una tendencia al safer sex (sexo más seguro). Una de las razones que explican esta alta promiscuidad es que un homosexual se quema muy joven, a los 28 años ya es un viejo para el ambiente, donde la juventud es una mercancía de alta cotización. Por tanto, en esa corta juventud cualquier homosexual trata de tener el mayor número posible de relaciones distintas.


Además, los locales del ambiente están montados de forma que apenas permiten otra posibilidad de relación que el ligue directo. Locales no muy amplios, de decoración en tonos apagados y luces indirectas, nucleados en tomo a una barra, un cuarto oscuro y unos servicios, muy cercanos unos a otros en los pequeños límites del gueto, no están pensados para la afectividad o la comunicación, sino para la relación indiscriminada, anónima, determinantemente sexual. Claro que "la gente pasa de comunicarse; lo que quiere es beber, bailar y follar", afirma el presidente de Agama.


Estas mismas características de los locales impiden que circulen con mayor amplitud las recomendaciones de higiene, prevención y profilaxis aconsejables para evitar el peligro de contagio, Y en un mundo marginado, muy cerrado en sí mismo, sólo pueden tener efectividad tales recomendaciones si se difunden entre las propias fronteras del gueto. Los mismos locales presionan en contra de la difusión de estas medidas, pues ello supondría reconocer, en cierto modo, que el temor existe, y la espiral creciente del miedo revertiría en un fuerte descenso del negocio. "Yo estuve poniendo pegatinas", dice Manolo, el Cojo, "en los servicios de los pubs y en las saunas, recomendando a la gente medidas de prevención, y eran inmediatamente arrancadas. Y la verdad es que la higiene de los locales va a peor. Sólo cuando se enteran, no se cómo, de que va a haber una inspección de Sanidad se hace una limpieza tan a fondo que todo el día hay un profundo olor a lejía"."Si hubiese más respaldo de la gente", opina Manuel Hernández de Osorno, "podría plantearse un boicoteo a los locales, o a uno determinado, dejando de ir a él un día o dos, por ejemplo, para que mejorasen sus condiciones sanitarias. Pero en Agama somos pocos y no encontraríamos ningún respaldo para una acción así. Nosotros planteamos en 1983 al Ministerio de Sanidad que tomase medidas de higiene y salubridad en los locales, pues Agama no lo puede hacer porque se nos echarían encima.


Existe otra razón importante para que se produzca esa ausencia de una difusión mayor de tales medidas y es la falta de un movimiento gay fuerte y con el suficiente respaldo detrás como para ejercer una presión social que le permita ser tomado en consideración. Agama ni siquiera tiene un local propio ni medios económicos. Las tensiones ideológicas entre el movimiento gay de izquierdas y el de derechas han dado al traste con las diversas asociaciones y frentes homosexuales que han existido en Madrid.


El solo punto de la sexualidad no sirve de nexo de unión entre personas que discrepan por completo en la mayoría de sus opiniones políticas, a lo que se une un individualismo que cabría considerar típico de la conciencia homosexual. En el País Vasco o en Cataluña el movimiento es más fuerte al entremezclarse las reivindicaciones homosexuales con las nacionalistas. Por ejemplo, el Frente de Liberación Homosexual de Euskadi (EHGAM) asume como propios los puntos de la alternativa KAS.



Quienes sí padecen pánico

"En el tema del SIDA hacemos lo que podemos", dice el presidente de Agama, "pero en Madrid el movimiento está aletargado, prácticamente se puede decir que no existe. La Semana Santa pasada organizamos unas jornadas sobre el síndrome y desde entonces no hemos hecho nada. Nuestra labor es más de concienciación de la gente dentro del ambiente que hablar a la opinión pública o contradecir las tesis científicas". El Ministerio de Sanidad invitó a Agama a participar en la Comisión Nacional de Seguimiento del SIDA, pero la asociación gay no aceptó la oferta al no tener a nadie capacitado técnicamente para intervenir. "A nivel estatal pensamos restarle importancia al síndrome hasta no tener alternativas viables de actuación, hacer el juego callado y ganar terreno poco, a poco. Aparte, queremos dar charlas de información en los locales".


Sin embargo, fuera del ambiente, en las conciencias y en las vidas de muchos sí que hay miedo, incluso terror. El pánico es absoluto entre los enfermos, aun cuando sus más allegados les oculten la enfermedad que padecen y que con toda seguridad les matará. Sí hay homosexuales que, como individuos,no sienten esa despreocupación colectiva, que no pueden dormir, han de tratarse con ansicilíticos o presentan un cuadro casi psiquiátrico de paranoia.



Gran parte de los atemorizados pasan por el despacho de la doctora Pepa Sanz, jefe en funciones de Medicina Interna-Infecciosas-I del hospital del Rey de Madrid. "Llegan aterrorizados", afirma la doctora, "y cuando se les dice que los análisis tardarán ocho días se vuelven locos, pues no pueden esperar tanto tiempo sin conocer los resultados, sin saber si están contagiados o no".



"La información que la Prensa ha dado de los síntomas del síndrome es tan inespecífica que se ha producido una invasión de homosexuales en el hospital con un cuadro de adenopatías, -ganglios- de importancia menor, y que pueden tener desde hace años, o de diarreas, obsesionados con que han contraído el síndrome".



"Es tal el temor de algunos que preguntan si disminuirán las posibilidades de contagio dejando los contactos homosexuales y los hay dispuestos a olvidarse de la homosexualidad, al menos por un tiempo y hasta que se aclare el tema. Están dispuestos a cambiar una promiscuidad más amplia por contactos en un círculo más reducido de personas conocidas, o por una pareja fija si con ello disminuye el riesgo de contraer la enfermedad. Ha habido, incluso, quienes, al saber que la prueba les ha dado negativo se han puesto de rodillas dando gracias al cielo al. saberse salvados". Han vuelto a vivir y ya podrán. dormir tranquilos.



Otros acuden sin ningún síntoma, diciendo simplemente: "Soy homosexual y quiero que se me haga un estudio para saber si tengo el SIDA"; sólo pretenden cerciorarse de que no están contagiados para poder seguir su ritmo de vida sin miedos. Pero también hay quien ha acudido con un cuadro clínico mucho más grave.



Desde que se hizo público que el actor norteamericano Rock Hudson padecía el SIDA, al parecer presionado por el movimiento gay estadounidense para que el Gobierno de aquel país dotase con mayores fondos la investigación de la enfermedad, se ha producido un salto cuantitativo del miedo.



"Hay días en que vienen para ser estudiadas hasta 20 personas, fundamentalmente homosexuales, pero también drogadicto", asegura la doctora Sanz. "También se ha notado en el último mes un descontrol en los enfermos que ya estaban en tratamiento desde tiempo atrás y que, a raíz de lo de Rock Hudson, han pasado de la tranquilidad al miedo. En la actualidad tenemos en estudio a cerca de 90 personas".



Entre quienes llegan para ser tratados al hospital del Rey, mucho son bisexuales, personas con esposa e hijos que mantienen contactos homosexuales más o menos esporádicos y llevan una doble vida. "Éstos presentan un miedo terrible a la posibilidad de contagiar a su familia y, sobre todo, un 'terror absoluto a que trascienda su nombre y se conozca su homosexualidad. Hay quien, en este mismo despacho, ha llegado a hincarse de rodillas, casi llorando, para que su nombre no se divulgue ni quede constancia de él por escrito en ningún documento. Preguntan reiteradamente quién conoce su nombre y te repiten decenas de veces que les guardes el secreto". El miedo es doble: por una parte, al síndrome y a la muerte; por otra, a quedar socialmente marcado.

1985/06/12

> Berria: Eskubideak > EL CONGRESO APRUEBA UNA PROPOSICION CONTRA LAS DISCRIMINACIONES A GAYS Y LESBIANAS

  • El Congreso vota una moción contra las discriminaciones a los homosexuales
  • El País, 1985-06-12 # EP, Madrid

La Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados aprobó ayer una proposición no de ley, presentada por el Grupo Parlamentario Socialista, por la que se insta al Gobierno a proteger y eliminar cualquier discriminación con respecto a los homosexuales, de acuerdo con las normas aprobadas por el Consejo de Europa en 1981 y por el Parlamento Europeo en 1984. La inclusión de esta última referencia fue auspiciada por el diputado de Euskadiko Ezkerra, Juan María Bandrés. Esta proposición no de ley, que fue defendida por la diputada socialista Dolors Renau, no es vinculante para el Gobierno, sino que tiene un carácter de mero compromiso moral y voluntad política.

Los grupos Minoría Catalana y Centrista se adhirieron a la proposición, que sólo contó con el rechazo del Grupo Popular. José María Ruiz Gallardón, al justificar el voto negativo de su grupo afirmó que en estas recomendaciones no se prohiben las manifestaciones o actos públicos que "enaltezcan la homosexualidad", y que no se protege suficientemente a los niños si se permite que los gays se expresen abiertamente.
  • Una fiesta 'gay'
"Invitamos al señor Fraga a la fiesta de gays y lesbianas del próximo sábado en el centro de Barcelona para que vea que no nos comemos a nadie y por si quiere bailar con nosotros", afirmó Jordi Petit, representante del Front d'Alliberament Gai de Catalunya. Jordi Petit, junto a José María Torres, del País Vasco, y Manuel Hernández, de Madrid, en delegación de la coordinadora del movimiento gay de España, aguardaban en un hotel cercano al Congreso de los Diputados a que finalizaran los trabajos de comisión.

Jordi Petit aprovechó la ocasión para reivindicar una ley antidiscriminatoria, del mismo modo que existe en Francia, que penalice cualquier agresión contra los homosexuales. Asimismo los representantes del movimiento gay mostraron su preocupación por entender que el Ministerio de Sanidad no está tomando las debidas precauciones con respecto al síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), enfermedad que azota prioritariamente a los homosexuales.

1985/04/08

> Berria: Borroka > LA COFLHEE CONTRA EL MACHISMO

  • Los homosexuales, contra el machismo
  • El País, 1985-04-08 # Madrid
El machismo ha constituido el tema central de la reunión de la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE), celebrada en Madrid durante el pasado fin de semana, a la que han asistido 100 representantes de unos 10.000 gays y lesbianas asociados en los distintos frentes. "Contra el machismo", será, por otra parte, el lema de las manifestaciones que los homosexuales españoles celebrarán el próximo mes de junio con motivo de la conmemoración de las Jornadas de Liberación Homosexual.

1985/03/12

> Berria: Erasoak > DENUNCIA A DOS VIGILANTES JURADOS DE RENFE QUE LE GOLPEARON EN CHAMARTIN

  • Un hombre denuncia a dos vigilantes jurados de Renfe que le golpearon en Chamartín
    Madrid
  • El País, 1985-03-12 # Madrid
Juan Rodríguez Mayoral, de 52 años de edad, presentó denuncia a primera hora de la tarde del pasado domingo en la comisaría de la estación de Chamartín, de Madrid, contra dos vigilantes jurados de Renfe que, según dice, le golpearon de forma reiterada y le produjeron traumatismo facial, como consta en el parte del servicio de urgencias del hospital Ramón y Cajal, donde el agredido acudió al sentir mareo y dolores. Los vigilantes han informado a sus superiores que el agredido le hizo a uno de ellos proposiciones homosexuales en un servicio, "por lo que recibió un par de bofetadas".

Según la denuncia presentada ante la policía, Rodríguez Mayoral entró en unos servicios de la estación de Chamartín para beber agua. Cuando acababa de salir, los dos vigilantes jurados, pertenecientes al Cuerpo de Guardería Jurada de Renfe, le increparon y le indicaron que había un cartel en la puerta en el que se decía que no se podía usar aquella dependencia. Rodríguez Mayoral, que explicó que había dado una interpretación errónea al cartel de aviso, fue entonces violentamente empujado de nuevo a los servicios, donde uno de los vigilantes le propinó varios golpes mientras el otro le sujetaba.El agredido logró zafarse y salir de nuevo al vestíbulo de la estación pidiendo socorro. Atraídas por los gritos, varias personas contemplaron cómo los vigilantes alcanzaban al fugitivo y le golpeaban de nuevo. "Miré hacia el lugar de donde procedía la petición de auxilio y me quedé de piedra. Creí que era un robo o algo así, pero vi que dos hombres de uniforme gris apaleaban a un ciudadano", relató a este periódico una de las personas que presenciaron la escena.

'Cortes de manga'
Rodríguez Mayoral y los testigos del incidente añaden que los dos vigilantes jurados replicaron con cortes de manga e insultos a la indicación de que su actitud sería denunciada en comisaría. Los guardas jurados de Renfe, por su parte, han dado una versión sustancialmente distinta del incidente, según informó ayer un portavoz de la empresa. En el informe que presentaron a sus superiores se dice que hacia las 13.30 del domingo, un individuo, "manifiestamente homosexual", entró en uno de los servicios de la estación, poco después de que lo hiciera, "para hacer sus necesidades", un vigilante jurado.


"El citado individuo", prosigue el informe presentado ante el Cuerpo de Guardería Jurada de Renfe, "se le insinuó al vigilante, haciéndole proposiciones sexuales, ante lo que éste reaccionó dándole un par de bofetadas".

El informe mencionado prosigue diciendo que el individuo se marchó y reapareció al cabo de un rato con otro hombre "que, aunque no presenció los hechos del retrete, dijo ser testigo de lo ocurrido". En su reaparición, continúa la versión de los guardas jurados, el individuo dijo haber sido objeto de una gran paliza, por lo que anunció que iba a presentar denuncia en comisaría. Los guardas jurados, informó el portavoz de Renfe, han presentado a su vez otra denuncia en la comisaría de Chamartín, porque aseguran que "el testigo es tan falso como el relato de los hechos facilitado por el agredido".

Juan Rodríguez Mayoral reaccionó indignado al conocer ayer por este periódico la versión del suceso facilitada por los guardas jurados, que calificó de "infamante", y reiteró que existieron varios testigos de los hechos, dos de los cuales ratificaron en comisaría su versión. El agredido señaló que "aunque yo sea homosexual, que no sé en base a qué dicen esos señores que lo soy, no soy tan imbécil como para hacerle proposiciones a un guarda en un retrete".

1984/06/23

> Iritzia: Empar Pineda > LA DICTADURA DEL HETEROSEXISMO

  • La dictadura del heterosexismo
  • El País, 1984-06-23 # Empar Pineda · Miembro del Colectivo de Feministas Lesbianas de Madrid
Todavía hoy en numerosos ambientes causa escándalo, o como mínimo estupor, oír que una mujer dice que es lesbiana. A mí estas reacciones me resultan, cuando menos, curiosas, ya que amar a otra mujer, sentirse atraída por mujeres, es algo que nosotras, las feministas lesbianas, vivimos con la mayor naturalidad, como algo cotidiano, como un sentimiento que no necesita de sesudos argumentos que lo justifiquen.Una afirmación como ésta puede resultar chocante. Hoy día, sobre lesbianismo -o sobre homosexualidad en su caso-, se manifiestan muchas opiniones del más variado tipo, pero rara, rarísima vez, en ellas se plantean las relaciones amorosas entre personas del mismo sexo como algo tan satisfactorio, tan legítimo, tan natural, como las relaciones entre personas de distinto sexo.

Habrá quien dirá que exagero, que en la actualidad son ya muchas las personas que así lo plantean. Permítaseme, cuando menos, dudarlo. Porque ¿a qué viene, entonces, el casi, casi inevitable: "¿Ustedes, por qué son lesbianas?", de los coloquios y debates cuando de lesbianismo se está tratando? Cuando poca, poquísima, gente se ha preguntado: "¿Y yo, por qué soy heterosexual?, ¿por qué no soy capaz, por qué rechazo la posibilidad de sentir atracción hacia personas de mi sexo?". No nos engañemos: hoy día sigue siendo necesario responder con 1.000 razones sesudas, pensadas, argumentadas, para demostrar la evidencia: que sentir atracción hacia personas del mismo sexo, que amar a las mujeres -en nuestro caso- es algo bueno, legítimo, satisfactorio. ¡Que está muy bien, vamos! ¿A qué viene el escándalo o el estupor ante mujeres u hombres que siempre, o en determinados momentos de sus vidas, se sienten eróticamente atraídas y atraídos por otras mujeres u otros hombres respectivamente? Sencillamente, a que no se nos considera, a las personas, como seres sexuales, sino como seres heterosexuales. O, dicho de otra manera, a que es la sociedad, y solamente ella, quien nos obliga a ser exclusivamente heterosexuales. Y, en lo que tiene de particular la consideración social del lesbianismo, es innegable el peso del pensamiento profundamente machista que podría resumirse así: es imposible que existan relación y goce sexuales entre mujeres sin la presencia masculina. Lo que, en el fondo, tiene todo que ver con la no consideración de las mujeres como sujetos -que no objetos- sexuales, tan querida del patriarcado.

De lo anterior fácilmente puede deducirse que para las feministas (tanto para las que mantienen preferente o exclusivamente relaciones heterosexuales como para las que mantenemos preferente o exclusivamente relaciones lesbianas), para nosotras, las personas, las mujeres y los hombres, somos seres sexuales.

Años ha que visiones desprejuiciadas, libres de anteojeras sexistas, describen el impulso o pulsión sexual de los seres humanos como algo enormemente flexible, de una plasticidad tal que las respuestas eróticas de las personas son de una gran variedad: un hombre, una mujer, pueden erotizarse en situaciones bien distintas y ante personas u objetos bien diferentes. Tal es la variedad, que resultaría inútil intentar definir con precisión los elementos que determinarían las preferencias sexuales de hombres y mujeres. Inútil, igualmente, intentar extraer generalizaciones. El impulso sexual en las personas estaría, pues, caracterizado porque su objeto de deseo no está predeterminado y las preferencias sexuales de cada cual es algo que tiene que ver con su historia individual. Historia individual inmersa -obvio resulta señalarlo- en una historia colectiva, en una sociedad muy concreta.

Y la nuestra es una de esas sociedades en las que, con mayor o menor elegancia, con mayor o menor brutalidad, el lesbianismo y la homosexualidad están condenados. Sociedades en las que, de un modo o de otro, se nos obliga a orientar nuestro deseo sexual hacia personas de distinto sexo. Y es que el lesbianismo y la homosexualidad no encajan ni bien ni mal en las normas de estas sociedades.

Una de estas normas es la norma heterosexual. Nos llevaría demasiado espacio rastrear en la historia hasta encontrar las causas que explican por qué la heterosexualidad ha llegado a ser norma de obligado cumplimiento. Simplificando un poco, en cualquier caso, no resulta aventurado afirmar que en la base de la imposición de la conducta heterosexual se halla una hipócrita (¿cómo puede seguirse defendiendo en la actualidad?) equiparación entre sexualidad y procreación y también -al menos en el ámbito de la tradición judeocristiana- un rechazo, un miedo al placer sexual y una especie de necesidad compulsiva de justificar este placer, tan poco espiritual, con la existencia de algún fin más sublime, como el que parece atribuirse al hecho de traer hijos al mundo.

Así, pues, nos educan en la norma heterosexual desde que nacemos: "A las mujeres sólo les pueden gustar los hombres, y a éstos, sólo las mujeres". De una u otra manera, nos inculcan la idea de que la sexualidad son las relaciones sexuales entre mujeres y hombres, más legitimadas si pasan por un juzgado o por un altar, y mejores aún si de ellas hay una descendencia.

Es tan fuerte la presión de estas ideas, cuenta la sociedad con tantos medios y tantas instituciones para mantenerlas -la familia patriarcal está en la base-, que la inmensa mayoría de la gente acaba, consciente o insconscientemente, creyéndose la gran falacia de que somos seres heterosexuales, de que solamente sentimos atracción sexual, deseo erótico, hacia las personas del otro sexo. La norma heterosexual, el deseo heterosexual convertido en norma, es tan aceptada socialmente, que mucha gente llega incluso a negar la evidencia cuando siente atracción sexual hacia alguien de su mismo sexo. ¿Cuántas mujeres, cuántos hombres no han sublimado, alguna o muchas veces en su vida, los sentimientos que les despertaban amigas o amigos, respectivamente? Sentimientos turbadores, inconfesables, que había que reprimir, desvirtuar, sublimar, negar en suma, porque aceptarlos en su verdadero sentido no encajaba en las normas de conducta sexual socialmente sancionadas. La fobia hacia la conducta hemosexual o lesbiana es algo tan personalmente interiorizado en sociedades homofóbicas como la nuestra que, en muchos, muchísimos casos individuales, aquélla ha podido más que el deseo o sentimiento propios.

Hasta tal punto se ha equiparado sexualidad con heterosexualidad, que la mayoría de la gente que mantiene relaciones sexuales con personas de distinto sexo considera que esto es lo normal, lo legítimo, lo natural. Y no reparan en la idea de que, de hecho, la heterosexualidad se ha convertido en norma de obligado cumplimiento. Cuando todo en esta sociedad empuja en esa dirección, creo que, honestamente, resulta difícil defender la idea de que se elige libremente la heterosexualidad. Cuando la opción lesbiana o la homosexual no aparecen en nuestras vidas, cotidianamente, como opciones sexuales legítimas, tan satisfactorias y normales como la opción heterosexual; cuando en cuentos infantiles, novelas, teatro, poesía, o desde la radio, Prensa, cine o televisión, es la pareja heterosexual el modelo que se brinda por doquier; cuando desde la infancia a las niñas se les van adjudicando novios y a los niños novias; cuando en ambientes progresistas se siente mucha incomodidad al tener que defender a lesbianas y homosexuales porque se tiene miedo a que te vayan a confundir si los defiendes; cuando se exige que lesbianas y homosexuales nos comportemos con seriedad en la calle y reprimamos nuestros sentimientos amorosos; cuando, con el Código de Justicia (¿?) Militar en la mano, se sigue condenando a soldados y marineros por su conducta homosexual... Cuando todo esto y mucho más ocurre en relación a opciones sexuales que no sean la heterosexual, ¿quién puede atreverse a decir, honestamente, que la heterosexualidad no se ha convertido en una obligación en esta sociedad?

Así -no pudo ser de otro modo-, junto a la norma heterosexual, malconviviendo con lo que se considera normal, las demás opciones sexuales se desarrollan contra viento y marea, brutalmente reprimidas a veces, de mala gana toleradas otras. "Enfermedad, degeneración, vicio, error de la naturaleza, inmadurez sexual..." Con éstos y otros epítetos se ha nombrado -y descalificado- y se sigue nombrando a la opción homosexual y lesbiana.

Espero que nadie se escandalice si digo que una sociedad heterosexista que disimula mal su homofobia cuando no hace ostentación de ella es una sociedad enferma. Una sociedad que no sólo hace desgraciadas y desgraciados a lesbianas y homosexuales, sino que impide, mediatiza el libre desarrollo de la vida sexual de sus gentes normales al limitar y constreñir a la heterosexualidad las diferentes opciones sexuales en las que puede expresarse el impulso, el deseo sexual de mujeres y hombres. Heterosexualidad en la que se manifiesta, como en los demás ámbitos de la vida, el predominio, la prepotencia de los hombres sobre las mujeres.

El tan traído y llevado 1984 ha sido el año elegido por la Asociación Internacional de Lesbianas y Homosexuales como un año de acción en todo el mundo. Para septiembre, se prepara la celebración de una conferencia internacional y una marcha en la ciudad de Nueva York. De este modo, este año, la conmemoración anual el 24 de junio del Día Internacional por la Liberación de Lesbianas y Homosexuales adquiere unas características particulares. A los cuatro vientos queremos difundir ideas tan elementales como que todo el mundo tiene derecho al placer, al disfrute, al gozo, a la alegría, a la comunicación, que se logran en el desarrollo de una sexualidad no opresora, gratificante. Y que nadie tiene derecho a convertir en norma de obligado cumplimiento ninguna de las posibles formas de desarrollar nustra sexualidad, ninguna de las opciones sexuales posibles.

Si defendemos estas ideas de libertad sexual, de no imposición, de negarnos a la normalización de nuestras vidas, lo hacemos con el convencimiento de que vale la pena atreverse a vivir la sexualidad desafiando todo tipo de limitaciones, vengan éstas de donde vengan, ya que nadie tiene derecho a inmiscuirse en nuestra vida sexual. Y, por el contrario, toda persona, sea cual sea su opción sexual, tiene el legítimo derecho a disfrutar de una vida sexual satisfactoria y placentera.

1983/04/01

> Laburrak: Borroka > IV JORNADAS DE LA COFLHEE EN MONCOFAR, CASTELLON

  • IV jornadas de los Frentes de Liberación Homosexual, en la provincia de Castellón
  • El País, 1983-04-01 # Jaime Millás, Valencia
Las cuartas jornadas de debate de la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español comenzaron el miércoles en la localidad castellonense de Moncofar. Las discusiones, que se sucederán hasta el domingo, versarán sobre la situación y perspectivas del movimiento homosexual. Según la comisión organizadora, las jornadas pretenden instar al Gobierno a que cumpla "las reivindicaciones urgentes que el movimiento gay le ha planteado, como son la adhesión a los acuerdos antidiscriminatorios del Consejo de Europa; la derogación del artículo 352 del Código de Justicia Militar que penaliza la homosexualidad, la promulgación de una ley antidiscriminatoria de cualquier opción sexual de las personas y la legalización inmediata de todos los movimientos gay.

Participan organizaciones de Euskadi, Andalucía, País Valenciano, Castilla, Galicia y Cataluña.

1983/03/03

> Iritzia: Fernando Savater > LO INCONFESABLE

  • Lo inconfesable
  • El País, 1983-03-03 # Fernando Savater
A cierta Prensa, de esa que va siempre a lo jugoso en política y en todo lo demás, le ha dado por insistir en que uno de los gobernadores civiles recién nombrados es homosexual. Determinado columnista, de nombre intercambiable, arma estrépito en tomo al asunto y hasta teoriza menesterosamente con jovialidad chapucera sobre la oportunidad de airear este tipo de escándalos, para acabar con el puritanismo de nuestros gobernantes. Este chafardero indomable cuenta con orgullo que ya en 1974, en los estertores de la dictadura, se atrevió a denunciar el caso semejante de un director general, padeciendo después por tan osado gesto problemas represivos de inconcreta naturaleza. Por lo visto, es todo un especialista en la cruzada antipuritana por medio de la denuncia de homosexuales en cargos públicos... Esperemos que pase después a ejercer su ingenio corrosivo sobre algún periodista que cobraba un sueldo real por una asesoría fantasma en el Ministerio de Educación y que, al verse privado de él por el nuevo equipo, aprovechó su columna para despacharse a gusto contra el ministro recién llegado. La obsesión por descubrir gustos eróticos heterodoxos, sean de gobernadores civiles o de jugadores de fútbol, difícilmente puede ser considerada como un indicio de que la tolerancia y la permisividad ganan terreno en nuestra rancia España oficial. No olvidemos que el humor, junto a su raíz liberadora y catártica, tiene también un fuerte componente reaccionario: la burla se ceba en la diferencia y, lejos de reconocerla con júbilo, como parece fingir, inicia muy a menudo su acoso. Hay a veces en el guiño o en la imitación jocosa más vocación de denuncia que de complicidad; ciertos inquisidores, no de los menos eficaces, ofician entre risotadas y codazos. En países como éste todavía lo más seguro contra el maldito puritanismo es el respeto sin fisuras a la intimidad amorosa del prójimo. El gusto por la chocarrería chismosa no suele ser más que el disfraz de la delación.

El prestigio perverso de la homosexualidad aún sigue siendo un instrumento eficaz para descalificar públicamente al oponente político o al rival, por muchos aires de hombre de mundo que se dé el censor. Hace poco me contaba una señora que había oído en la peluquería que la esposa de un alto cargo gubernamental "tiene una amiga". Me apresuré a condolerme de la escasa sociabilidad de esa dama, que sólo cuenta con una persona de su cariñosa confianza, pero la señora informante aclaró: "No, no, es una amiga de ésas". ¿Se pretende con tales rumores liberalizar las costumbres o cargarse al marido de la calumniada, contaminado por la supuesta abominación de su esposa? La respuesta no parece ofrecer dudas. De ahí que casi agradezcamos la sinceridad escandalizada y pacata con que la portada del crecientemente derechista Abc acogió la visita a una instancia gubernametal de representantes de movimientos homosexuales, o las acusaciones del portavoz de Alianza Popular al señor Calviño, a quien, entre otros; males reales o imaginarios, se le acusaba de haber puesto TVE al servicio de la homosexualidad militante por cierta entrevista de Buenas noches. En estos casos ya sabemos sin rebozo a qué atenernos y por qué frente a la amenaza de tales liberales, cualquier izquierda presente es mejor.

Recientemente, una editorial donostiarra decidió sacar un libro sobre grandes maestros de la cocina vasca, que debería ir ilustrado con fotografías de las más suculentas especialidades de cada artista. Pues bien, cuando se envió el fotógrafo -un excelente profesional- a retratar los platos, el editor recibió la queja de varios de los ilustres cocineros, que pretendían ponerle su veto porque "habían oído decir" que era marica. Si un rumor así puede poner en peligro el trabajo de un fotógrafo, cuenten qué no pasará con un gobernador o un director general. Y no digamos con un maestro o con un teniente coronel. Lo grave es que todavía haya costumbres inconfesables y amores que no se atreven a decir su nombre. La homosexualidad en este país aún se debate en la fase de la militancia aguerrida y no se la acepta con naturalidad más que en los ámbitos artísticos.

El auténtico cambio -en el sentido más importante de la palabra, que por supuesto no es político, sino social- no llegará hasta que ya nadie pueda ser descalificado por homosexual, lo mismo que nadie es descalificado por bibliófilo o por panteísta. ¿Cuándo sonará el día en que la biografía televisada de los nuevos ministros, junto a sus más o menos estereotipadas aficiones a Mozart o a Antonio Machado, incluya desenfadadas referencias al gusto por algún joven etíope o por cierto deslumbrante actor de moda? Entre tanto, será crítica legítima la que se ocupe de malversaciones o abusos de poder en un cargo público, y cochina reacción la que se entretenga en las preferencias sexuales de quien lo ocupa.

1983/02/28

> Berria: Borroka > EHGAM LEGALIZADO POR INTERIOR

  • El Movimiento de Liberación Homosexual del País Vasco, legalizado por Interior
  • El País, 1983-02-28 # Arantza Elu, Bilbao
El Movimiento de Liberación Homosexual del País Vasco (EHGAM), que esperaba, desde hacía años, su reconocimiento oficial como asociación, acaba de ser legalizada por el Ministerio del Interior. La decisión gubernamental se ha producido tras la entrevista mantenida entre los representantes de las organizaciones homosexuales del Estado y del Ministerio de Justicia. EHGAM, para quien este reconocimiento de la asociación por parte de gobierno socialista representa "una victoria del movimiento gay de Euskadi", recuerda que la agrupación de homosexuales del País Vasco había solicitado su legalización desde 1979.

El Parlamento Vasco, venía rechazando, por su parte, una proposición no de ley en favor de la legalización de EHGAM.

1982/06/21

> Berria: Ekainak 28 > ACTIVIDADES DE EHGAM EN DONOSTIA

  • Jordi Petit: "Los homosexuales suponen el diez por ciento de la población masculina"
  • El País, 1982-06-21 # José Luis Barbera, San Sebastián

La Agrupación de Homosexuales de Euskadi (EHGAM) ha organizado una serie de actos preliminares a la celebración el día 26, en San Sebastián, del Día del Orgullo Gay. A lo largo de la pasada semana han tenido lugar conferencias y actos en los que han intervenido la feminista Amparo Pineda, el miembro del Frente de Liberación Gay de Cataluña (FAGC) Jordi Petit y Eduardo Haro Ibars, quien aportó una crítica personal a los planteamientos con que los medios de comunicación recogen la problemática homosexual.

Jordi Petit, abordando el tema Homosexualidad masculina y vida cotidiana, señaló que la práctica homosexual se sitúa en los países mediterráneos en un porcentaje que alcanza al 10% de la población, cifra que debe rebajarse a la mitad en el caso del resto de los países occidentales. "Según datos fiables, un 30% más de la población ha mantenido alguna vez en su vida algún tipo de relación homosexual y heterosexual", ha afirmado Jordi Petit. Miembros de EHGAM sostienen asimismo que en el País Vasco se da también un gran porcentaje de prácticas homosexuales y que dichas prácticas no se han visto reflejadas socialmente, hasta hace unos años, a causa de la poca permeabilidad que mostraría la sociedad vasca, muy ideologizada por la religión católica, frente a fenómenos de este tipo.

Amparo Pineda ligó el desarrollo de los movimientos de liberación sexual al cambio social, cambio que, a su juicio, debe cuestionar el papel mismo de la familia patriarcal tradicional.

EHGAM agrupa un importante número de homosexuales del País Vasco, pero su implantación e influencia social es probablemente inferior a la del FAGC, que, con un número de miembros parecido, parece encontrar menos resistencia a la hora de proyectarse socialmente. El grupo de homosexuales del País Vasco, que dice buscar un acercamiento a la sociedad, ha solicitado a todos los ayuntamientos que hagan suya una moción en la que se reconoce la condición del homosexual como paso previo a la legalización del movimiento representado por EHGAM, organismo no legalizado, al contrario que el FAGC catalán.

En fecha reciente, EHGAM se dirigió también al Parlamento vasco pidiendo, con éxito, que esta institución asuma y ponga en práctica la resolución adoptada por el Consejo de Europa acerca de la homosexualidad, que fue votada positivamente por todos los representantes españoles, incluidos los parlamentarios de UCD.

El Día del Orgullo Gay será celebrado por los homosexuales de Euskadi con una manifestación que tendrá lugar en San Sebastián el día 26. EHGAM considera que el "orgullo gay no es una expresión de soberbia, sino, por el contrario, una manifestación de alegría, de identidad frente a la actitud de repulsa social e institucional existente".

1981/06/27

> Iritzia: José Antonio Berrocal > LOS DERECHOS DEMOCRATICOS DE LOS HOMOSEXUALES, DERECHOS DE LA HUMANIDAD

  • Tribuna: Los derechos democráticos de los homosexuales, derechos de la humanidad
  • El País, 1981-06-27 # José Antonio Berrocal · Miembro del Frente de Liberación Homosexual de Castilla (FLHOC)
Los frentes de liberación homosexual no tienen por objetivo, únicamente, la «liberación» y la "felicidad" de los homosexuales y de las lesbianas. Su objetivo va «un poco» más allá. Su objetivo es mostrar a toda la población que el «problema homosexual» -como es llamado- es un problema que afecta a toda la sociedad, y en concreto a esta sociedad «heterosexual», que nos oprime a todos, y, por tanto, es preciso «superar». Pero ocurre que cambiar la sociedad no es una cosa fácil, claro está, ni tampoco es una cosa que nos corresponda sólo a quienes hemos decidido aceptar que nos gustan -deforma exclusiva o no- personas de nuestro propio sexo.Todos y todas, como sujetos agentes o pacientes, sufrimos en esta sociedad en que reina una ideología patriarcal que sólo acepta una sexualidad exclusivamente reproductora. Una sexualidad que, al tiempo que se afirma como la relación entre dos sexos reproductores, mantiene una opresión sangrante contra la mitad de la población del planeta, las mujeres, y una fobia que puede llegar hasta ejecuciones sumarias, según las épocas, contra otra parte numéricamente importante de la población: los homosexuales masculinos. Todo ello enmarcado, obligatoriamente para todo el mundo, en unas relaciones no personales, no entre personas, sino como unas relaciones concebidas como exclusivamente reproductoras.

Los gay -movimiento homosexual concienciado por esta opresión-, tal vez por sufrir más en carne propia esta sexualidad alienante y despersonalizada, que niega el derecho al placer, captamos de forma especial la opresión que el sistema ideológico vigente aplica a toda la población.

Ante esta situación, el actual movimiento gay, surgido en torno a 1968-1969, se conformó durante algún tiempo con recluirse en el estadio de acciones minoritarias y de autoafirmación, propias de cualquier movimiento recién nacido. Acciones incomprensibles para el resto de la población, que no se explicaba nuestra testarudez por querer demostrar la «homosexualidad latente» de los heterosexuales. Actitudes como estas -al margen de lo correcto o no de la afirmación- sirven para poco, si no es para continuar siendo eternamente incomprendidos. Por ello, hoy día somos muchos los frentes de liberación que tratamos de buscar otros medios para ser, en primera instancia, comprendidos a escala popular: es decir, luchamos contra la represión que sufrimos en un mundo de oprimidos; luchamos contra unas leyes discriminatorias y homófobas (proyecto de Código Penal) en una sociedad llena de marginaciones; luchamos por la defensa de los derechos democráticos y las libertades civiles de todos, que, por tanto, son también nuestros derechos, y así, por ejemplo, el cartel anunciador del Día Internacional del Orgullo Gay de este año, editado por la Coordinadora de Frentes Homosexuales de nuestro país, la COFLHEE, lleva como primer eslogan el de «Gays contra el fascismo».

Esta es la actitud general que, por ejemplo, el Frente de Liberación Homosexual de Castilla (FLHOC) y los demás frentes gay, peninsulares e insulares, desarrollamos actualmente. Con ello pretendemos potenciar campañas masivas que nos permitan salir del gueto en que se nos recluye y nos autorrecluimos. Que nos permitan entrar en relación con los distintos sectores asalariados, y que nos permita influir positivamente en la evolución de los partidos de izquierda al respecto. Que permita, en fin, al militante gay, en esas campañas por los derechos democráticos, asumirse como tal en su lugar de trabajo. Algunas veces, la petición de una firma contra un caso de represión es una buena ocasión para «definirse» y a continuación abordar más ampliamente el tema de la sexualidad humana.

La información, un medio

En el FLHOC pensamos que la información sobre nuestros derechos democráticos y contra la represión nos son vitales. Son un medio para crear en torno a nuestro colectivo un sector democrático, sensibilizado, más amplio que la minoría homosexual concienciada (gay), evitando así los típicos reflejos -ante lo «dudoso» del momento político del país que nos ha tocado vivir- de repliegue ultraminoritario y marginal gay. Y también la otra tentación -estéril en ella misma- de otro tipo de reclusión, la del autoanálisis psicoizquierdista de mirarse el ombligo propio.

Al FLHOC, el trabajo de información (charlas de difusión, denuncias de agresiones, crítica del proyecto de Código Penal, proyecto de ley antidiscriminatoria sexual ... ), junto a la participación en actividades de mayor amplitud social (pro divorcio, comisión anti-OTAN, solidaridad con abortistas juzgadas, defensa de la legalidad civil vigente frente a los enemigos de la democracia ... ), le están permitiendo no solamente volcarse hacia la población homosexual que acude al gueto comercial madrileño, sino también hacia las clases trabajadoras, el movimiento vecinal..., tratando de desbloquear la situación actual de marginación e insuficiente comprensión entre nosotros y el resto del pueblo.

Ahora bien, un militantismo gay que limitara su actuación a reivindicar tan sólo unos derechos democráticos no lograrla más que una tolerancia permisiva en grandes ciudades, como sucede en ciudades como Amsterdam, París, San Francisco, o como parece que se pretende en el madrileño barrio de Chueca. Tal reformismo, a lo único que puede conducir es a una forma de institucionalización del gueto homosexual. Porque ocurre que simplemente la igualdad de derechos no puede hacer desaparecer las causas de opresión, que si bien en su origen se sitúan en la ideología emanante -y que aún perdura- de la familia patriarcal, tiene su principal apoyo hoy día en la ideología burguesa y en el sistema al que sirve dicha ideología. La opresión de los homosexuales y lesbianas no se debe principalmente a las sentencias judiciales, a la represión policiaca o a la pérdida de empleo o vivienda. La opresión se sitúa más en esa herencia religiosa que considera pecado que dos personas del mismo sexo puedan quererse y hagan el amor. O también en esa concepción falsamente médica y acientífica que aún -¡ya está bien!- nos sigue considerando enfermos.

Mientras las normas familiares y sexuales burguesas continúen imponiéndose, los homosexuales y las lesbianas, y con nosotros-as -en diferente grado ciertamente- el resto de la población, seguiremos oprimidos. Si bien es cierto que limitarnos a la lucha contra esas «normas» nos conduciría a un movimiento gay ultraminoritario, encerrado en su marginalidad radical, incapaz de tener un peso en el campo social.

Por eso, en el FLHOC pensamos que es preciso combinar la reivindicación de nuestros derechos democráticos con otras actividades que pongan en causa los límites de la «normalidad» de la familia burguesa y del modelo heterosexual-monogámico, sirviendo todo ello para acercarnos a la construcción de esa nueva humanidad en la que las categorías -las falsas identidades- de «homosexuales y heterosexuales» hayan quedado destruidas y el comportamiento sexual de las personas -de forma exclusiva o no- sea el que esas personas deseen, dentro de la igualdad, el amor y la felicidad.