1999/01/24

> Iritzia: Camilo Valdecantos > REPLICA AL GRUP DE LESBIANES FEMINISTAS POR LA CRITICA A UNA INFORMACION SOBRE BILLIE JEAN KING

  • Los labios de las gallinas
  • El País, 1999-01-24 # Camilo Valdecantos, El Defensor del Lector
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Y un último asunto: el Grup de Lesbianes Feministes, de Barcelona, se queja ante el Defensor de una información publicada el pasado día 14 en la sección de Televisión y Radio con el título Una jugadora marcada por el escándalo, que anunciaba la emisión en Canal + de un reportaje sobre la tenista norteamericana Billie Jean King, que en los años sesenta y setenta ocupó el trono del tenis femenino.

Protesta la asociación porque se afirma que su carrera estuvo salpicada de "escándalos sexuales, provocados por su condición de lesbiana abiertamente reconocida" y porque se la describa como "menuda y con gafas".

En su carta, El Grup de Lesbianes no menciona que en la información se añade que la tenista también escandalizó por "sus luchas reivindicativas en contra del dominio de los hombres". Isabel Gallo, autora de la información, recabó datos de Canal +, donde confirmaron que fue la primera tenista "que hizo del lesbianismo su bandera" y "la que se encargó de airear sus relaciones afectivas para provocar a los medios de comunicación y a los medios bienpensantes". Es un dato objetivo que era "muy menuda" y que casi hasta el final de su carrera usó gafas para jugar, hecho muy poco habitual en cualquier deporte. No parece que se haya vulnerado ninguna norma deontológica general, ni del Libro de estilo.

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1999/01/14

> Berria: Telebista > BILLIE JEAN KING, "UNA JUGADORA MARCADA POR EL ESCANDALO" POR SU CONDICION DE LESBIANA

  • Una jugadora marcada por el escándalo
  • El País, 1999-01-14

En el panorama actual del tenis, los partidos femeninos despiertan tanto interés como los masculinos. Pero esto no fue siempre así. Hasta la aparición de una norteamericana menuda y con gafas. Canal + emite hoy (15.30) Billie Jean King, la guerrillera del tenis, un documental producido por la BBC que repasa la trayectoria de esta mujer cuya carrera ha estado salpicada de escándalos sexuales provocados por su condición de lesbiana, abiertamente reconocida, y luchas reivindicativas en contra del dominio de los hombres. Billy Jean King ocupó el trono del tenis femenino en los años sesenta y setenta, y formó la mejor pareja de dobles de todos los tiempos con Martina Navratilova. En la cima de su popularidad protagonizó un partido histórico, conocido como "La batalla de los sexos", donde se enfrentaba al jugador Bobby Rigg.

El programa repasa su carrera dentro y fuera de las pistas, con imágenes del juicio por demanda interpuesto por su ayudante y amante. Figuras como Elton John, Chris Everts y la propia Navratilova, entre otros, también aportan su visión personal sobre esta gran mujer.

1999/01/02

> Iritzia: Koldo Martinez Urionbarrenetxea > HOMOSEXUALES Y LESBIANAS: 25 AÑOS DE SALUD MENTAL

  • Los derechos de los "gay"
  • Homosexuales y lesbianas: 25 años de salud mental
  • Recuerda el autor un hito histórico en el reconocimiento de la homosexualidad
  • El País, 1999-01-02 # Koldo Martínez Urionbarrenetxea · Doctor en Medicina y miembro de Gehitu (Asociación de gays del País Vasco - Euskal Herriko gayen elkartea).

El pasado 15 de diciembre se cumplió el 25 aniversario de la eliminación de la homosexualidad del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) de la Sociedad Americana de Psiquiatría (APA), esto es, de la desaparición de la homosexualidad de su lista oficial de enfermedades mentales. Con ello, la APA no sólo se posicionó en contra del patrón sistemático de exclusiones formales e informales que impiden la total integración de los homosexuales en la vida social, sino que privó a la sociedad, cada vez más dependiente de la salud como categoría moral, de la justificación ideológica para muchas de sus prácticas discriminatorias.


Este logro fue fruto de una dura y constante lucha a lo largo de tres años, por parte de gays y lesbianas, algunos de ellos psiquiatras, contra sectores de profesionales empeñados en mantener el status de la homosexualidad como patológica. La batalla, por ambos lados, se dio en torno a preguntas como ¿qué es una sexualidad normal?, ¿cuál es el papel de la sexualidad en la existencia humana?, ¿basta mencionar la necesidad de supervivencia de la especie para calificar la homosexualidad de desorden o de alteración?, ¿cómo deberían influir los valores sociales en la psiquiatría y como deberían ayudar a definir el concepto de enfermedad mental?, ¿cuál es el alcance apropiado de una nosología de las alteraciones psiquiátricas?, ¿cómo deben influir en ellas los principios opuestos de democracia y autoridad?


Y, por supuesto, ambos bandos intentaron responder a estas cuestiones con un rigor intelectual consistente con lo que se consideraba la medida de la ciencia. Porque como los conceptos de salud y de enfermedad se crean desde dentro de contextos culturales mediante formas que a menudo permanecen ocultas, el proceso de cambio a través del cual ciertas variaciones son catalogadas como normales o como anormales suele ser dificil de discernir siendo aclarado únicamente cuando las condiciones sociales o históricas permiten agujerear el velo de lo natural.


Y si en este proceso algo quedó claro fue, sin lugar a dudas, que el status de la homosexualidad es una cuestión política, que representa una elección con raíces históricas y que es determinada socialmente, en relación con los fines y objetivos de la sexualidad humana, y que necesita por ello un análisis político. Durante la mayor parte de la primera mitad de este siglo, muchos homosexuales que querían expresarse como tales públicamente habían recibido con cierta alegría el esfuerzo de la psiquiatría por arrebatar el control de la definición social de sus vidas a las autoridades morales y religiosas. "Mejor enfermos que criminales, mejor sujetos a terapias que objetivos de leyes brutales", decían.


Pero a finales de los 60 los activistas homosexuales comenzaron a cuestionar la injustificable, penosa y humillante dominación de la psiquiatría. Sucedió así porque la comunidad gay entendió perfectamente las consecuencias sociales de ser definida y etiquetada por otros, con independencia de cuán benigna fuera su clasificación. El primer DSM fue publicado por la APA en 1952, y en él la homosexualidad era mencionada dentro de las llamadas "alteraciones sociopáticas de la personalidad", esto es, alteraciones caracterizadas por la ausencia de distress o de ansiedad subjetivamente experimentada a pesar de la existencia de patología profunda. Con lo cual el DSM-I aceptaba que las personas así diagnosticadas estaban enfermas en términos sociales según el medio cultural prevaleciente.


El segundo DSM fue publicado e 1968 y en él la homosexualidad fue eliminada de la categoría en que había sido incluida para ser trasladada a la de "otras alteraciones mentales no psicóticas" junto con el fetichismo, la pedofilia, el travestismo, el exhibicionismo, voyeurismo, el sadismo y el masoquismo. Los trabajos de científicos como Havelock Ellis, Magnus Hirschfesld, Alfred Kinsey, Cleland Ford y Frank Beach, Evelyn Hooker y otros permitieron al movimiento homosexual acusar a la psiquiatría de traicionar las normas de la objetividad, y de que su clasificación de la homosexualidad no era ni médica ni semántica, sino moral. Y decidieron por ello acudir a las reuniones de la APA y defender su postura.


La primera convención de la APA asaltada para expresar la voz de los propios homosexuales fue la celebrada en San Francisco en 1970. Tras otras muchas reuniones y debates, a los que estas veces fueron invitados, el 15 de diciembre de 1973, el Board of Trustees (Comité Directivo) de la APA aprobó, con 13 votos a favor y dos abstenciones, la supresión de la homosexualidad del DSM y su sustitución por "alteración de la orientación sexual". En esta categoría estarían las personas "cuyos intereses sexuales están dirigidos principalmente a personas de su mismo sexo y que se sienten molestas por, o en conflicto con, o desean cambiar su orientación sexual. Esta categoría se distingue de la homosexualidad, la cual de por sí no constituye una alteración psiquiátrica". Y además firmaron una propuesta, con una única abstención, en la que se oponían a la penalización legal de la actividad homosexual consentida privada y a la discriminación de gay y lesbianas.


Esta decisión provocó una dura respuesta por parte de algunos psiquiatras que se oponían al cambio. Tanto, que al día siguiente el comité contra la supresión de la homosexualidad del DSM-II comenzó a movilizarse para provocar un referéndum en la APA sobre el tema. El referéndum se celebró con la participación de 10.091 psiquiatras. De ellos, el 58% mostró su acuerdo con el Comité Directivo, y sólo el 37% su disconformidad. También se pronunciaron a favor de la decisión de la APA, entre otras la Asociación Médica Americana y la Asociación Americana de Psicología. Como el término "alteración de la orientación sexual" era ambiguo, se intentó darle una formulación más concreta.


Se debatieron términos como los de "homodisfilia" y "dishomofilia", para acabar haciendo figurar en la tercera edición del DSM, de 1977, el concepto de "homosexualidad ego-distónica", entendiendo por ella "el deseo de adquirir o de aumentar la excitación heterosexual de forma que puedan iniciarse o mantenerse relaciones heterosexuales y un patrón mantenido de manifiesta excitación homosexual de la que la persona dice explícitamente que no es deseada por ser motivo de malestar". Los psiquiatras se quedaron conformes y los homosexuales también.


Ocho años más tarde, cuando se iba a revisar el DSM-III, el concepto de "homosexualidad ego-distónica" surgió nuevamente como cuestión política, dado que ése apreciaba en él un juicio de valor y no una conclusión científica. Y así se trato en la reunión de la APA el 4 de diciembre de 1985, tras haberse discutido otros conceptos, entre ellos el de "alteración disfórica premenstrual", que habían levantado las iras de los movimientos feministas. En un debate que duró menos de una hora se decidió mantenerlo, pero se decidió que urgía una mejor definición del mismo.


El 28 de junio de 1986 se aprobó la desaparición del término "homosexualidad ego-distónica" del DSM-III R. Sin embargo, todavía hoy muchos médicos y psiquiatras siguen pensando en la homosexualidad como una enfermedad y en los homosexuales como enfermos. Todavía hoy la sociedad, esta sociedad de la que usted, que está leyendo este artículo tan tranquilamente mientras toma un café, forma parte directa, no nos reconoce el status de personas (tan dignas y humanas) como las demás. Ni siquiera ahora en el tan cacareado y celebrado 50º aniversario de la Declaración de Derechos Humanos. Por eso seguiremos luchando. Cada uno de nosotros desde nuestro frente. Con toda nuestra salud mental. Brindando por la de los demás.

1998/12/17

> Berria: Argitalpenak > "EL CONDON ASESINO", DE RALF KONIG, PUBLICADO EN EUSKARA

  • Arabera traduce al euskera el cómic homosexual "El condón asesino"
  • El País, País Vasco arg., 1998-12-17 # P. G. de Viñaspre, Vitoria
La editorial alavesa Arabera ha publicado la traducción al euskera del cómic alemán El condón asesino, uno de los últimos trabajos de Ralf König. Los 1.500 ejemplares que se han editado pretenden paliar "el vacío que existe en el terreno del cómic en este idioma", además de apostar por una publicación realizada por un autor gay que habla de personajes extraídos del entorno homosexual. "Hemos buscado dos objetivos muy simples", señalan los responsables de Arabera: "Cubrir las carencias que existen en cuanto a ediciones en euskera y acercarnos al mundo gay euskaldún". König refleja en este volumen "un mundo gay muy costumbrista, en el que los personajes son feos y cotidianos, pero muy reales". Sus creaciones persiguen un contraste entre la realidad homosexual y la heterosexual desde un punto de vista "radical y reivindicativo". La traducción ha sido realizada por Imanol Larrea, quien destaca la importancia de trasladar al euskera "un argot propio de un entorno social que en nuestro idioma no está muy desarrollado y en el que he evitado palabras procedentes del castellano". Los colectivos EHGAM y Gaytasuna han apoyado la publicación del libro al entender que se trata de un cómic "hecho por un gay y dirigido a los gays".

[NOTA: En el original la organización figura como EGHAM]

1998/10/22

> Laburrak: Elkarteak > GEHITU PREMIA AL EDIL DONOSTIARRA ERNESTO GASCO

  • Una asociación "gay" premia al edil donostiarra Ernesto Gasco
  • El País, País Vasco arg., 1998-10-22 # I.U., San Sebastián
La asociación gay vasca Gehitu entregará el próximo sábado el premio Gehitu de Plata al concejal socialista donostiarra Ernesto Gasco, en reconocimiento a la labor que ha desempeñado el Ayuntamiento de San Sebastián en contra de la discriminación de los homosexuales. La entrega se producirá en la clausura de las Jornadas sobre Homosexualidad que comienzan hoy en la capital guipuzcoana. Gehitu reunirá hoy en la casa de cultura de Lugaritz (Antiguo) a representantes de todos los partidos políticos, excepto el PP, para que debatan sobre los derechos de los gays y las lesbianas. Mañana, el profesor Daniel Borrillo, de la Universidad de París, ofrecerá una conferencia sobre la situación actual y las perspectivas de la discriminación por motivo de la orientación sexual, y el sábado, el escritor Eduardo Mendicutti disertará sobre la familia homosexual. Por la noche se celebrará una fiesta en las instalaciones de las piscinas de Anoeta. El premio Hojalata se le va a conceder a la discoteca donostiarra Keops por el comportamiento agresivo que sus empleados exhibieron hace un año con motivo de un acto organizado por Gehitu, al impedir que los gays pudieran "comportarse como las parejas heterosexuales".

1998/10/21

> Elkarrizketa: Pedro Macho · EHGAM > "LOS PROGRAMAS ELECTORALES NO INCLUYEN A LOS GAYS POR MIEDO A PERDER VOTOS"

  • Pedro Macho · Profesor y miembro de EHGAM
  • "Los programas no incluyen a los "gays" por miedo a perder votos"
  • El País, 1998-10-21 # Isabel Camacho · Bilbao

Pedro Macho tiene 36 años y es profesor de inglés en un instituto de Vizcaya. Además, es gay y miembro del colectivo EHGAM. Ha comprobado que sólo Izquierda Unida-Ezker Batua y Euskal Herritarrok tienen en cuenta en sus programas a los homosexuales. Y lo interpreta no como un signo de normalidad, sino de "miedo". "Es una táctica electoralista porque hay mucho miedo de sacar a la luz un tema que por su condición minoritaria les puede quitar votos".


Pregunta. La tregua es la constante en esta campaña. ¿Cree que los ciudadanos pueden hacer algo o todo está en manos de ETA y de los partidos?
Respuesta. Hay algo que me sorprende muchísimo y es que no se ha visto ninguna manifestación popular. No sé el motivo; puede ser un síntoma de escepticismo. También se puede llegar a pensar que manifestaciones anteriores fueron manipuladas. Los grupos sociales y las fuerzas políticas, que son los que promueven las movilizaciones ciudadanas, no han hecho lo mismo en este caso. No tengo explicación, ni grande ni pequeña, la verdad.


P. Salvo IU y EH ninguna candidatura recoge los derechos de los homosexuales ¿Cree que es un signo de normalidad o de indiferencia?

R. Ya me he dado cuenta. Me gustaría que fuera un síntoma de normalización, pero no lo creo. Si hubiera igualdad para todos los individuos no habría que hacer reivindicaciones. Pero, sinceramente, no es así. Es más bien una táctica electoralista porque hay mucho miedo de sacar a la luz temas que por su condición son minoritarios. Les da miedo porque hablar de los derechos de los homosexuales les puede quitar votos. Y no corren el riesgo.


P. Hay países como Estados Unidos donde el colectivo de gays y lesbianas tiene mucho peso a la hora de decidir el voto. Hay auténticos lobbies de homosexuales.

R. Yo creo que los lobbies no se asocian con colectivos predeterminados, sino con el poder económico de ciertos individuos. Pueden ser gays y lesbianas, pero no se les favorece por ello, sino por el poder de su dinero.


P. ¿Qué les falta a los programas electorales para satisfacer a los homosexuales?

R. Me gustaría que los principios básicos de libertad e igualdad se ampliasen. Quiero decir que no creo que estén ahora garantizados para las personas con comportamientos sexuales distintos .


P. ¿Servíría que los políticos homosexuales lo reconocieran públicamente?
R. Nadie tiene que ir por la calle con la bandera de con quien se acuesta. Pero sería conveniente en cuanto a visualización social, y no sólo de los políticos. Serviría para una mayor normalización.

1998/10/20

> Berria: Borroka > EHGAM DENUNCIA AL GRUPO MUSICAL MOLOTOV POR HOMOFOBIA

  • Anti homofobia: Denuncia contra el grupo musical Molotov
  • ContraInfos, 1998-10-20
Durante las últimas semanas estamos asistiendo a una intensa campaña publicitaria del último lanzamiento del grupo mexicano "Molotov": radios, establecimientos comerciales y medios de todo tipo nos están bombardeando incesantemente con una frase tan absurda como insultante: "matarile al maricón". contenida en la canción titulada "Puto". Ante estos hechos, diversos colectivos para la Liberación Gay, están preparando acciones en contra de este grupo musical. EHGAM (Movimiento de Liberación Gay de Euskal Herria) ha presentado una denuncia basándose en el artículo 510 del código penal, que dice: "...los que provocaren a la discrminación, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia o raza, su origen nacional, su sexo, orientación sexual, enfermedad o minusvalía, serán castigados con la pena de prisión de 1 a 3 años y multa de 6 a 12 meses..." La denuncia va dirigida contra el director de la editora Uniersal Music Hispania SA, el director de la distribuidora BMG Music Spain SA, y el autor de la canción. Desde el FAGC (Frente de Liberación Gay de Catalunya) se esta estudiando adherirse a la campaña contra el grupo Molotov que actúa el viernes 23/10 en la sala Zeleste de Barcelona.

1998/07/25

> Berria: Homofobia > LA ILGA ACUSA A CELA DE HOMOFOBO ANTE LA ACADEMIA SUECA

  • "Gays" y lesbianas acusan a Cela de homófobo ante la Academia Sueca
  • El País, 1998-07-25 # Agencias, Madrid
La Asociación Internacional de Lesbianas y Gays (ILGA), que participará hoy en Estocolmo en la manifestación del Día del Orgullo Gay Europeo, ha presentado ante la Academia Sueca y el Instituto Nobel una queja formal por las declaraciones "homofóbicas" del premio Nobel español, Camilo José Cela. El secretario general de la asociación, Jordi Petit, afirmó que el comité ejecutivo de la ILGA consideró ayer en una reunión, que las manifestaciones que hizo el pasado mes el escritor sobre la asistencia de homosexuales a los actos conmemorativos del centenario de Federico García Lorca, son "homofóbicas", además de abiertamente "groseras". Son, según ellos, "declaraciones impropias de un Premio Nobel, que perjudican la credibilidad de este premio" y esperan que tanto la Academia como el Instituto Nobel compartan tal preocupación.

Cela comentó, según Petit, que a él no le gustaría que en un futuro asistieran homosexuales a unos hipotéticos homenajes a su figura y agregó que él "se limitaba a no tomar por el culo".

La ILGA expresa en su queja el "malestar" por esas afirmaciones y las formaliza en razón al respeto que les merecen García Lorca, los derechos humanos y la no discriminación por causa de la orientación sexual.

1998/07/21

> Laburrak: Elkartasuna > EHGAM SE SOLIDARIZA CON EGIN

  • Siguen llegando muestras de solidaridad
  • Euskadi Información, 1998-07-21 # Donostia
[...]

Por su parte, la Comisión Permanente de EHGAM-Bizkaia en su nota dijo "deseamos y esperamos que muy pronto podamos volver a leer y oir EGIN, por el bien de todas y todos los que queremos vivir en libertad".

[...]

1998/06/28

> Berria: Psikiatria > EL PSIQUIATRA, LA ESPOSA Y SU MARIDO

  • El psiquiatra, la esposa y su marido
  • Enrique Rojas reveló un informe sobre una paciente
  • El Mundo, 1998-06-28 # Irene Hdez. Velasco
Tiene un currículum de relumbrón: catedrático de Psiquiatría, director del Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas, premio Extraordinario del Doctorado en Medicina, premio Conde de Cartagena de la Real Academia de Medicina, Médico Humanista 1995. Por si fuera poco, también es escritor de éxito. Su último libro, El amor inteligente, lleva más de 20 ediciones.

Pero una mancha acaba de ensombrecer la trayectoria de este médico granadino, miembro del Opus Dei. Enrique Rojas, en cuyo diván se tumban nobles, políticos, empresarios y famosos varios, ha sido condenado por violar el derecho a la intimidad de una paciente. Por saltarse a la torera el sacrosanto secreto profesional.

«En modo alguno debió revelar datos ni apreciaciones sobre su paciente conocidos en el ejercicio de su profesión sin el conocimiento expreso de la interesada». Con estas palabras, el Juzgado de primera instancia número 43 de Madrid le ha condenado a pagar dos millones de pesetas a una paciente, por violar su derecho a la intimidad.

La paciente en cuestión se llama María Menchaca. Toda una vizcondesa, de Bahíahonda; un ejemplo de la clientela que se pone en manos de Enrique Rojas.

María Menchaca es la ex mujer de Jorge Juste, famoso del papel cuché, presentador de televisión, habitual de las revistas del corazón y novio durante un tiempo de Ana Obregón. El caso: el matrimonio de María Menchaca y Jorge Juste se hundía. Y, en un intento de enderezarlo, animada por su entonces esposo, María Menchaca acudió a la consulta de Enrique Rojas. Le vio en 11 ocasiones entre diciembre de 1991 y febrero de 1992.

Un año y medio después, María Menchaca y Jorge Juste se separaron. Inmediatamente, comenzó el proceso de divorcio: estaba en juego la custodia de los tres hijos de la pareja.

Y Enrique Rojas volvió a cobrar protagonismo. Acudió al proceso de divorcio como testigo de Jorge Juste. Y presentó ante el tribunal un informe psicológico-psiquiátrico sobre María Menchaca. El texto aseguraba de la que fuera su paciente: «Tiene una personalidad inmadura (....), histriónica y narcisista. (...) María Menchaca muestra claras y graves incapacidades afectivas y de personalidad para la guardia y custodia de sus hijos». El informe concluía aconsejando al tribunal que concediera la guardia y custodia de los menores al padre.

«Me quedé de piedra», asegura María Menchaca. «Rojas acababa de violar el más elemental secreto profesional, entregando a la parte contraria, sin mi conocimiento, mis informes psicológicos, completamente falsos, por otra parte. El, que tanto habla de ética, se comportó de forma amoral».

Segundo informe
El informe no surtió, sin embargo, el efecto que buscaba. Finalmente, le fue concedida a María Menchaca la guardia y custodia de los tres hijos del matrimonio. Entre otras cosas, porque ella presentó un segundo informe psicológico que la acreditaba como perfectamente capaz de hacerse cargo de los niños. «Pero me sentí tan indefensa que decidí denunciar al doctor Rojas», explica Menchaca.

Así lo hizo. Rojas ha sido condenado a indemnizar a la que fuera su paciente con dos millones de pesetas. La sentencia afirma que «no es difícil deducir que la relación de amistad, en mayor o menor grado, entre el señor Juste y el doctor Rojas Montes fue determinante para la emisión del informe. Igual de indudable es que el demandado conocía que su informe, netamente desfavorable para la señora Menchaca, podía determinar serios perjuicios para ésta, lo que acentúa la gravedad del incumplimiento de sus obligaciones profesionales».

El psiquiatra granadino ha declinado hablar en todo momento con este periódico. En una carta dirigida al presidente de la Comisión Deontológica del Colegio de Médicos de Madrid, Rojas asegura que «en nigún caso quería perjudicar» a Menchaca. «Mi informe pericial, aunque se refiere a ella, tiene como objetivo la protección de los hijos», añade Rojas, que ha recurrido la sentencia que le obliga a pagar dos millones.

Antes de acudir a los tribunales, Menchaca se dirigió al Colegio Oficial de Médicos, solicitándole que abriera un expediente disciplinario contra el psiquiatra. «En dos años no me han dado repuesta alguna», sostiene Menchaca. Acudió al Defensor del Pueblo. «Y el Colegio de Médicos de Madrid me contestó que el caso había prescrito», añade la afectada. «Yo presenté mi queja a tiempo. Pero el Colegio de Médicos ha estado demorando su contestación. Me parece impresentable», afirma Menchaca.

El presidente de la Comisión Deontológica del Colegio de Médicos de Madrid, el doctor Antonio Piga, no quiso ni confirmar ni desmentir a CRONICA si la queja de María Menchaca contra el psiquiatra Enrique Rojas ha sido archivada. «Es información confidencial», dijo. Pero María Menchaca no va a tirar la toalla. «Si el Colegio de Médicos de Madrid no actúa contra el doctor Rojas, denunciaré a este organismo».

1998/06/23

> Berria: Borroka > EL AYUNTAMIENTO DE SAN SEBASTIAN ABRE EL PRIMER REGISTRO CONTRA LA HOMOFOBIA

  • San Sebastián abre el primer registro contra la homofobia
  • El País, País Vasco arg., 1998-06-23 # EP, San Sebastián
El Ayuntamiento de San Sebastián va a crear un registro municipal para recoger las denuncias de los ciudadanos que sufran discriminaciones por su orientación sexual, según anunció ayer el concejal de Cooperación y Tolerancia, el socialista Ernesto Gasco. El corporativo enmarcó esta iniciativa en los actos previstos con motivo del Día Internacional por los derechos de los gay y lesbianas, que se celebra el próximo domingo. Precisó que este registro municipal recogerá todo tipo de denuncias, tanto las de situaciones cuya responsabilidad recaiga en el propio Ayuntamiento como fuera de él. Los hechos denunciados se tramitarán a través del departamento municipal de Régimen Interior o del Ararteko, según el carácter y origen de cada caso. Un ciclo de conferencias en la Casa de Cultura de Egia, un maratón de cine y una manifestación por los derechos de los gay y lesbianas convocada para el día 27 completan el programa de actos, auspiciados por la Concejalía de Cooperación y Tolerancia, que tendrán lugar en Donostia. Dos representantes de las asociaciones EHGAM y Gehitu, que representan a gays y lesbianas y comparecieron ayer ante la prensa junto al edil donostiarra, mostraron su apoyo a estas iniciativas que ha organizado la Corporación de San Sebastián y anunciaron que varios ayuntamientos vascos lucirán en su fachada un triángulo rosa el domingo. Los dos representantes se lamentaron de que aún exista la necesidad de celebrar un día de reivindicación de sus derechos, pero manifestaron que son cotidianas y numerosas las situaciones en las que gays y lesbianas se ven discriminados por su opción sexual. En este sentido recordaron la reciente aparición en Irún de unos panfletos en los que se insinúa la condición homosexual de algunos miembros del Alarde oficial. Además de rechazar las recientes manifestaciones contra la homosexualidad que ha realizado el escritor Camilo José Cela, de quien reclamaron que se le retire en Premio Nobel, reclamaron al PP la aprobación de una ley de parejas de hecho.

[NOTA: En el original la organización aparece como EGHAM]

1998/06/15

> Iritzia: Terenci Moix > EL NOBEL, EN LA LETRINA

  • El Nobel, en la letrina
  • El autor critica las recientes declaraciones del premio Nobel de Literatura Camilo José Cela sobre los homenajes a Federico García Lorca y el apoyo de los homosexuales
  • El País, 1998-06-15 # Terenci Moix
Don Camilo, académico, Nobel y marqués, ha conseguido desacreditar de un solo golpe sus tres títulos y al mismo tiempo el concepto de «hombre de cultura» tal como nos habíamos acostumbrado a entenderlo en una sociedad democrática. No ha tenido, sin embargo, la virtud de sorprenderme: su reiterada utilización de la palabra «maricón» cada vez que se ha referido a algo remotamente parecido a la homosexualidad -o lo que sus luces le permiten entender como tal- autoriza a comprender por dónde van los tiros. Se parecen mucho a los que acabaron con la vida de Federico García Lorca.A estas alturas, o si lo preferís bajuras, el Cela escritor que cautivó nuestra adolescencia se ha convertido en un figurón que repugna a nuestra madurez, ora con estentóreos desplantes que son obras maestras de grosería y vulgaridad, ora con desfasadas pompas de aristócrata parvenu que entran simplemente en el terreno de la ridiculez.

A mis 14 años intenté aprender en la obra de Cela cómo debía escribir. En mi cincuentena aprendo cómo no debo comportarme. Y aprendo, sobre todo, a elegir con extrema prudencia en su «riquísimo» acervo lingüístico; acervo que, por cierto, se ha convertido en el único soporte de una obra hueca, repetitiva e innecesaria, bagatelas, saldos de diccionario y santoral.

Que ésta sea la elección del otrora interesante escritor es algo que concierne sólo a él y, en todo caso, a su economía. Otra cosa es cuando su lenguaje se convierte en vulgar transmisor de mensajes que desafían las más elementales reglas de la convivencia, por no hablar del buen gusto y la urbanidad. Cuando declaraba ante una perpleja congregación de periodistas que el Premio Cervantes «está lleno de mierda», hacía algo más que ofender a una serie de escritores que, como mínimo, le igualan en importancia y a veces la superan: estaba preparando el camino para hacernos saber, algún día, que «nunca le han dado por el culo».

Ignoro a quién puede interesar el culo de este anciano, pero sí conviene destacar la utilización de un lenguaje que ya no usan siquiera los cabos chusqueros. Es, como mucho, el lenguaje que escupía aquel abominable monstruo televisivo que se llamó La Veneno. Pero también es, tristemente, un lenguaje que revive el añejo espíritu de Raza, A mí la Legión y títulos parecidos. Es así como, en 1998, don Camilo se convierte en una réplica de los inefables machos Cifesa de 1942, inspirados en aquellos oficiales nazis que sabían cómo tratar a los gays de la época en campos de exterminio perfectamente acondicionados.

Y volvemos, con esto, a Federico. Dejando aparte el despropósito que supone ignorar a estas alturas los aspectos homosexuales de su obra, los exabruptos contra la participación de los colectivos gays en el centenario representan un grave atentado contra las libertades constitucionales, marginando a un colectivo, cualquiera que sea, de una manifestación pública. Otra cosa son los gustos personales de don Camilo. Es probable que hubiese preferido ver la memoria de Federico honrada por los miembros de la Hermandad de la Sidra, la Cofradía del Chorizo, la Sociedad de Amantes de la Mojama y otros representantes de la cultura que ha venido patrocinando en los últimos tiempos; y que son, seguramente, los que adornarán su sepelio, cumpliendo la expresa recomendación de que no haya ni un solo gay. Lo triste es que, de seguir así las cosas, no habrá ni lectores.

Pese a todo, seguimos interesados en un hecho fundamental: ¡A don Camilo nunca le han dado por el culo! Es una excelente noticia que confirma el buen gusto de los gays españoles, incluidos los más gerontófilos. Ignoro cuál será el aspecto de esa parte de la anatomía del marqués-académico, pero no debe de ser muy apetecible a juzgar por el resto. Podemos hablar con conocimiento de causa, pues, al serle concedido el Nobel, el señor Cela se nos mostró en una revista poniéndose los pantalones y exhibiendo partes del cuerpo que un caballero jamás debería mostrar.

Dejando aparte la horterez y el mal gusto de semejante opción, era evidente que su ano puede descansar tranquilo. Y, por supuesto, libre, desocupado. ¿Lo estuvo siempre? Cierto que escapó a esa agresión que todo macho de ley debe temer como a la peste, pero parece ser que don Camilo le dio cierta utilidad en el pasado. Es leyenda y es de fama que una de las gracias preferidas del Nobel consistía en tragarse líquido por el recto y expelerlo después. No sé qué diría un buen psiquiatra de semejante pasatiempo, pero ahí quedó, para el anecdotario de las Españas. Se comentó, creo recordar, en una entrevista que Mercedes Milá hizo a Cela en la televisión. Ella se ofreció a sacarle una palangana con vistas a una demostración pública. Desgraciadamente para los récords de kistch universal, don Camilo no tenía sed ese día.

Quede impoluta la reputación de Siete Machos, figura que, por cierto, popularizó Cantinflas; preocupa más la ignorancia de un académico en materias sexuales. Su alusión a los gays como simples tomantes es digna de un vulgar coñón de pueblo, macho de boina, por así decirlo. Debe saber don Camilo que, desde los prósperos tiempos de Sodoma y Gomorra, han existido millones de gays que jamás han «tomado», antes bien han adoptado una actitud activa que acaso les iguale en potencia al Siete Machos, si éste es el problema.

Utilizando siempre el lenguaje y la conceptualidad celiana, recordaremos las potentes maniobras del superdotado Jeff Stryker, una de cuyas producciones videográficas me permito ofrecer al Nobel para su información en sucesivas declaraciones sobre el dar y el tomar.

Reafirmada la reputación de don Camilo, regresamos al meollo del asunto, que tiene ¡cómo no! una base ideológica. Nadie ignora que el Nobel fue antes censor. Creo que corrían los tiempos más negros de la Dictadura. Años después, nos contó que, si bien censuró, fue censurado a su vez. Debe de ser justicia poética. O concede la razón a un agradable western de los años cincuenta: «Los lobos acaban devorándose entre ellos» (Lanza rota, de la Fox).

La censura, que muchos escritores sufrimos con tanta o mayor intensidad que el señor Cela, es una forma de dar por el culo bastante más abominable que la que pueda practicar cualquier homosexual en los sagrados derechos de su privacidad. Me estoy moviendo en la metáfora más gratuita, por supuesto, pero éste y no otro parece ser el estilo de Cela, además de los sabios decires del refranero. No es, sin embargo, su dueño exclusivo, y así los demás podemos recordar que el que censura una vez censura ciento, que el hábito acaba haciendo al monje y que, en última instancia, es preferible tomar en democracia que dar desde el fascismo.

Claro que no todo el mundo parece alinearse en la misma trinchera. Una dama del PP ha declarado con extrema suavidad: «Cela tiene una forma de decir que todos conocemos. Son sus opiniones y nada tengo que decir». Pues malo, bonita, malo. Entre esas opiniones se encuentran algunas muy ofensivas para la mujer. «¿No son las mujeres feministas?», declaró el Nobel, «pues yo soy machista». Si yo fuese usted, señora, empezaría a alarmarme. Aparte de ridiculizar de manera muy barata las encomiables luchas de la mujer moderna, esa forma de decir de Cela amenaza con volverse contra las socias de su digno partido. Igual les recuerda que su sitio está en la cocina, y no en la política. Y es que cuando el Siete Machos entra en acción, las mujeres y los gays -y los negros, los judíos, los magrebíes, etcétera- deben buscar refugio en el mismo combate.

Pero nos estamos poniendo trascendentes y el señor Cela no lo merece. Yo me he limitado a retirar sus libros de mi biblioteca y a sustituirlos por los de Pier Paolo Pasolini. Cierto que era un homosexual declarado, pero en su actitud cívica, en sus responsabilidades ante la historia, en su entrega a la humanidad, demostró tener un par de cojones. Es de desear que el señor Cela sepa demostrar los mismos cuando despierte de su famosa «siesta de orinal». Siesta muy larga, por cierto. Acaso no para un marqués, quizás no para un Nobel, ni siquiera para un académico, pero sí para un ciudadano del hermoso descubrimiento que hemos dado en llamar Democracia.

1998/06/12

> Berria: Homofobia > LAS DECLARACIONES HOMOFOBAS DE CELA PROVOCAN UNA OLA DE CRITICAS

  • Las declaraciones homófobas de Cela sobre García Lorca provocan una ola de críticas
  • El País, 1998-06-12 # E. F.-S., Madrid
Groseras, reaccionarias, desafortunadas, absurdas, impropias, repugnantes, gratuitas, intolerantes, asquerosas y fuera de lugar. Así se respondió ayer desde diferentes sectores sociales a las declaraciones homófobas del escritor y premio Nobel Camilo José Cela sobre la presencia gay en los homenajes a Federico García Lorca. Cela señaló el miércoles en Pontevedra que para sí mismo preferiría una conmemoración «más sobria y menos anecdótica» que la que está recibiendo Lorca y aseguró de forma sarcástica que no tiene nada contra los gay, sino que simplemente se limita «a no tomar por el culo». Ayer, el escritor, aunque lamentó haber molestado, dijo que la reacción es «cosa de ellos» y añadió que sus palabras no tienen precisión posible: «No hay duda de lo que dije».«El señor Cela se ha manifestado siempre como un reaccionario», afirmó ayer el abogado Pedro González Zerolo, presidente de la Federación Estatal de Gays y Lesbianas, que calificó a Cela de personaje intolerante, insolidario, machista, misógino y homófobo. «Que tenga en cuenta que un Premio Nobel de Literatura sólo acredita un buen hacer literario, no supone calidad personal», añadió.

Joaquín Almunia, secretario general del PSOE, afirmó que Cela le parece un ciudadano que no está «a la altura de los tiempos». «Sus palabras me han causado una profunda repugnancia y asco». La ex ministra de Asuntos Sociales Matilde Fernández recomendó a Cela que se lea la Constitución y que profundice «en las libertades que tiene la sociedad española».

La responsable de Asuntos Sociales de IU, Inés Sabanés, comentó: «España también ha invertido de alguna manera en su proyección como escritor y no puede permitirse ciertas licencias». Los miembros de IU del Ayuntamiento de Málaga anunciaron ayer que propondrán al pleno que declare persona non grata al escritor, al considerar ofensivas sus manifestaciones sobre la homosexualidad de Federico García Lorca. También el diputado de IU Felipe Alcaraz propuso que se le declare persona non grata en Granada.

Jordi Petit, secretario general de la Asociación Internacional de Lesbianas y Gays, dijo que es importante que la homosexualidad de Lorca sea reconocida, especialmente «si se tiene en cuenta que éste fue uno de los motivos, si bien no el único, de su asesinato».

Beatriz Rodríguez-Salmones, portavoz del PP de Cultura en el Congreso, afirmó que Cela «tiene una manera de hablar que todos conocemos. Son sus opiniones y no tengo nada que decir».

La periodista Maruja Torres, que precisamente ayer recibió el Premio del Colectivo Lambda de Gays y Lesbianas del País Valenciano, declaró: «Es mucho más digno tomar por el culo que lamerle el culo al poder, como Cela ha hecho tantas veces».

1998/06/11

> Berria: Homofobia > CELA CRITICA LA PRESENCIA GAY EN LOS HOMENAJES A LORCA

  • Cela critica la presencia de "gay" en los homenajes a Lorca
  • El País, 1998-06-11 # Xosé Hermida, Santiago de Compostela
Camilo José Cela arremetió ayer, en términos sarcásticos, contra la presencia de colectivos homosexuales en los actos conmemorativos del centenario de Federico García Lorca. El escritor gallego afirmó que si alguien le homenajea a él en el futuro no le gustaría contar con el apoyo de gays, aunque precisó que no está «ni a favor ni en contra» de sus reivindicaciones. «Me limito a no tomar por el culo», apostilló.

Cela acudió ayer a Galicia para presentar en Poio (Pontevedra) un curso sobre el 50º aniversario de la publicación de Viaje a la Alcarria, que se celebrará el próximo mes de julio. Los periodistas aprovecharon para preguntarle si dentro de un siglo le gustaría ser recordado del mismo modo que se está haciendo estos días con Lorca. El premio Nobel respondió que preferiría una conmemoración «más sólida, mucho menos anecdótica y sin apoyo de los colectivos gays » . «Y que no me fusilen, claro», agregó, «una de mis aspiraciones es morir de viejo y no asesinado como el pobre Federico».

El escritor y académico también vaticinó que en los próximos años se acentuará en España el proceso de lo que denominó «estupidización» social. A propósito de la pasión nacional por el fútbol, Cela la consideró una prueba de la «estupidización científica de la sociedad española, a la que se ha accedido con ayuda de la televisión».

1998/02/19

> Berria: Argitalpenak > "UN MUNDO PERFECTO" DE RAMON DE ESPAÑA

  • Ramón de España parodia el país actual en "Un mundo perfecto"
  • El País, 1998-02-19 # Xavier Moret, Barcelona
En la nueva novela de Ramón de España, Un mundo perfecto (Edhasa), hay unos personajes que intentan llevar una vida armoniosa pero que por algún motivo no lo consiguen. Matías, por ejemplo, aeromozo de Iberia que reivindica billetes gratuitos para su pareja; un profesor universitario llamado Alberto; o Julia Centeno, joven abogada que busca desperadamente un caso que la lance a la fama y le permita entrar en nómina; o un izquierdista reciclado en periodista sin escrúpulos. Todo ello lo mezcla Ramón de España para crear una novela que retrata con acidez la España de ahora.

Constata Ramón de España, colaborador de EL PAÍS, que las cuatro novelas que ha publicado hasta ahora tienen algo en común: "Todas van de gente que está en el límite, a punto de zumbarse". Algunas entran a fondo en el tema; otras, como Un mundo perfecto, prefieren tomárselo en un tono de comedia, aunque en el fondo flota un panorama muy triste.

El origen de Un mundo perfecto hay que buscarlo en una noticia publicada en la prensa: la del aeromozo homosexual que reivindica billetes para su pareja. "A partir de ahí me puse a escribir", explica España. "Ambienté la novela en Madrid porque es una ciudad caótica, de gente que se mueve en los aledaños del poder real. Barcelona no me servía porque aquí sólo se huele el poder autonómico, que lo único que genera son debates sobre si conviene llevar la senyera a Montserrat".

La 'movida' zumbona
La gente insatisfecha que pulula por la novela de Ramón de España incluye un director de Iberia, Borja Velasco, y un periodista, Lucas Vallés, que proviene de los ambientes izquierdistas y se zumbó con la llegada de la movida. "Es el típico personaje de la lucha antifranquista", señala España. "Follaban poco y vivían mucha clandestinidad y mucha política, y cuando llegó la libertad se zumbaron con lo del sexo libre, las drogas y el rock and roll. En el fondo, todos parten de lo mismo: intentan ser felices y no lo consiguen". Para subrayar el ácido retrato de la España actual, aparece un presidente sin nombre, que juega al pádel y lleva bigote, y una presentadora cursi de televisión llamada Nieves que se peina como Doris Day.


"Son guiños que procuro controlar", dice el autor. "Pero de lo que no hay duda es que ésta es una novela de la España de ahora, porque a veces a uno le entran ganas de ejercer de notario, aunque sin ejercer de deus ex machina".

"Es aparentemente una comedia", resume Ramón de España, "pero con un fondo bastante negro. He procurado no reírme de nadie, pero es que creo que las personas en situaciones límite dan siempre mucho juego. Y lo cierto es que hay muchos más en el límite de lo que creemos".

1998/01/18

> Erreportajea: Testigantza > YVES SAINT LAURENT, EL ULTIMO MITO VIVO DE LA MODA

  • Yves Saint Laurent: el último mito vivo de la moda
  • El alcohol, los barbitúricos y sus constantes hospitalizaciones no le han impedido crear un imperio y cumplir 40 años en el mundo de la moda
  • En el colegio de Orán se mofaban de él a causa de su homosexualidad. Triunfar en la vida sería su venganza
  • En 1972 su amigo de correrías Andy Warhol le inmortalizó en varios óleos. Cuando Yves se enteró de que también había pintado a su competidor Valentino, juró romperlos. Sin embargo, hoy siguen colgados en su despacho en París
  • El servicio militar le provocó un colapso nervioso, que marcó su dependencia del alcohol y los barbitúricos
  • El Mundo, La Revista, n. 118, 1998-01-18 # Ana Parrilla y Mar Cohnen

Año 1989. Yves Saint Laurent ingresa con delirium tremens en un hospital psiquiátrico. El pronóstico es grave. Oficialmente, su taller habla de una profunda depresión. El diario norteamericano The Wall Street Journal lo confirma: "El estado de salud del modisto es inquietante". Mientras, en el mundillo de la moda, corren las apuestas: sobredosis de alcohol, barbitúricos, cocaína, sida y hasta intento de suicidio. No era la primera vez que el modisto visitaba las páginas de sucesos. En los últimos tiempos, se había convertido en cliente habitual de centros médicos y clínicas de reposo. Días después, un Yves Saint Laurent avejentado, frágil, con la mirada perdida, posaba ante las cámaras para desmentir los rumores. Era la otra cara del sastrecillo valiente que, a los 21 años, saludaba triunfante desde el balcón del imperio de la moda, la casa Christian Dior. El Principito, el revolucionario de la alta costura de la mitad de siglo, el hombre que impuso los pantalones en el guardarropa femenino, se tambaleaba en su trono.


Comenzaba así el último y trágico tercer acto de Yves Saint Laurent, un escandaloso final de trayecto del que el diseñador no ha sido víctima inocente. Si Balenciaga huyó de la prensa, y Givenchy se escondía tras la silueta de su musa, Audrey Hepburn, Yves Saint Laurent no dudó en posar desnudo en 1971 para promocionar su perfume Pour Homme. Fue el primer modisto que se atrevió a jugar con los medios de comunicación con sus propias cartas. Un genio en una industria para idiotas, como sentenció su socio y amante durante más de 20 años, Pierre Bergé.


Yves nació el 1 de agosto de 1936, en Orán (Argelia), con el nombre de Henry Donat Mathieu. Hijo de un empresario de seguros de origen alsaciano, al modisto siempre le ha acompañado la sombra de una inestabilidad, de la que nunca ha llegado a desprenderse. Durante su infancia, la tranquilidad familiar se rompía cada mañana. "Por mi homosexualidad yo no era como los otros chicos del colegio -ha comentado en diversas ocasiones-. Los niños hicieron de mí su víctima propiciatoria. Me encerraban en el cuarto de baño, me insultaban, me pegaban...". La debilidad de Yves buscaba refugio entre las faldas de su madre, su primera musa. El futuro era su única defensa. "Recuerdo que, cuando soplé las velas de mi noveno cumpleaños, pedí que mi nombre se viera con letras luminosas en los Campos Elíseos". Su obsesión era triunfar, convertir el éxito en la más dulce de las venganzas. Y es que la homosexualidad en el Orán de los años cuarenta era un pecado imperdonable. Un secreto que tardó en confesar. "Mi madre fue la primera en saberlo". Muchos años después, en 1985, cuando recibió la Legión de Honor de manos del presidente Miterrand, Yves se sinceró con su padre. "Papá sabes lo que soy. Habrías preferido que fuera un verdadero hombre, que continuara tu apellido...". Charles Mathieu zanjó la conversación con un simple: "Eso no tiene importancia".


En 1953, con 17 años, Henry Donat Mathieu, ya atrincherado tras el nombre de Yves Saint Laurent, empezó a tocar sus sueños de triunfo. El boceto de un traje de cóctel con corte asimétrico le llevó a un viaje relámpago a París para recoger el premio del Secretariado Internacional de la Lana. Dos años después, desembarcaba de nuevo en la capital para iniciar sus estudios de moda. "No me atrevería a calificarlo de modisto, pero tiene estilo. Es un niño prodigio de la alta costura", relataba la primera profesora que se topó con este geniecillo de 1,80 metros de estatura, 62 kilos de peso, grandes lentes, un talento precoz y 50 diseños bajo el brazo.


En esos años, Yves Saint Laurent combinaba los libros con la peregrinación por las redacciones cargado de bocetos. En junio de 1955 el director del Vogue francés, Michel de Brunhoff, pidió a su amigo Christian Dior que recibiera a un introvertido jovencito. Curiosamente, sus apuntes eran parecidísimos a la todavía inédita Línea A del maestro. "Dior estaba a punto de salir de vacaciones y Michel le instó a que retrasara su viaje", recuerda Yves Saint Laurent.


Aquella cita marcó el inicio de su idilio con Dior, el por entonces rey indiscutible de la moda mundial. El tándem Laurent/Dior duró 29 meses. "Trabajar con él fue un milagro. Parecía más un embajador que un modisto. Jamás tuvimos una conversación profunda. Sólo nos intercambiamos algunas miradas... Éramos tan tímidos el uno con el otro...". Una atracción silenciosa que culminó con la designación de Yves como su sucesor. El delfín tenía 19 años. Dior, 61. En octubre de 1957 el maestro moría de un ataque al corazón. Saint Laurent se convertía, con 21 años, en el creador más joven de la alta costura.


El 29 de enero de 1958 ya estaba lista su primera apuesta como director de la firma: la Línea Trapecio, una personalísima versión de la mítica Línea A. Su revolución: aligerar y acortar los vestidos de monsieur Dior, quitar ballenas, eliminar corsés, en definitiva, liberar el cuerpo. "Genial" sentenció la prensa internacional, que le bautizó con el nombre de El Principito. En marzo de ese mismo año, el Vogue americano decía: "Una sensación recorre París, nueva para la ciudad y para Francia: la creciente influencia de la juventud". Y es que Yves no sólo había resucitado el mundo de la moda, había desempolvado el esplendor de una nación. Su éxito arrastró a la economía francesa. En los 32 meses que estuvo a cargo de la casa, la firma facturó el 50% de las exportaciones de moda del país.


El servicio militar apagó sus fuegos revolucionarios. En septiembre de 1960 Yves Saint Laurent fue llamado a filas. Nunca llegó a coger el fusil. A los pocos días, un colapso nervioso le encerró en el centro psiquiátrico Val-de-Gracê. El cautiverio duró dos meses y medio. "Me atontaban con pastillas. Yo estaba acostado en la sala, solo, con personas que entraban y salían. Estaban locos, locos de verdad. Algunos me acariciaban. Otros bramaban sin razón alguna". El miedo y los barbitúricos le anclaron a un camastro. Sólo el aire fresco de las visitas de Pierre Bergé, su amante -a quien había conocido dos años antes, a través de Marie Louise Bousquet, de la revista de moda Harper's Bazaar-, aliviaban su angustia. Después del tratamiento, Yves, con 35 kilos de peso, sufría serias perturbaciones cerebrales y adicción al alcohol y los barbitúricos. Los médicos militares le abrieron las puertas cuando concluyeron que ya no respondía de sí mismo. Su drogodependencia durará más de 20 años.


Derrotado y al límite de sus fuerzas, volvió a París. Pero todo había cambiado. El puesto de diseñador jefe de la casa Dior lo ocupaba su rival, Marc Bohan. Tras un viaje a las Islas Canarias, su amigo, amante, confesor y socio, Pierre Bergé, le animó a embarcarse en un nuevo proyecto: fundar su propia casa de alta costura. En 1962 estaba lista la primera colección. La prensa volvió a rendirse: "Las mejores blusas desde Chanel", proclamaban los críticos.


Cinco años después, el tándem Yves-Bergé daba otra vuelta de tuerca a la alta costura con la primera boutique de prêt-à-porter con colección propia: Yves Saint Laurent Rive Gauche. No se trataban de burdas copias o adaptaciones de la alta costura, sino de modelos originales listos para llevar. La socialización de la moda había comenzado. Las mujeres se agolpaban frente a su tienda de la rue Tournon para adquirir sus vestidos con corazones rojos. Dos años después, volvían a formar filas a las puertas de su tienda de la avenida Madison de Nueva York, suspirando por sus saharianas, blusas transparentes y su gran revolución, el traje pantalón. Una prenda prohibida en los locales más exquisitos, como el Club 21 de Nueva York o el Savoy de Londres. Las mujeres dejaban el pantalón en el guardarropa y entraban sólo con la chaqueta, mucho más corta que una mini.


Con el éxito, Bergé y Saint Laurent se convirtieron en la pareja más chic de París. Dos actores al límite en una obra sublime y decadente. Alcohol, barbitúricos, viajes suicidas por los callejones mal iluminados de la ciudad conduciendo un frágil Volkswagen descapotable, jolgorios hasta la madrugada en Regine's, New Jimmy's... La fiesta se extendía por el triángulo París-Londres-Nueva York con Rudolf Nureyev o Andy Warhol como copríncipes.


A principios de los 70, la firma ingresaba más divisas en Francia que la casa Renault. Mientras la empresa extendía sus tentáculos en la cosmética, los complementos y la ropa masculina, la íntima amiga del diseñador, Talitha Pol, esposa del multimillonario Jean Paul Getty, fallecía en Roma por una sobredosis de heroína. Para Saint Laurent comenzó una interminable sucesión de crisis nerviosas y curas de reposo.


El perfume del escándalo. Aún quedaban algunas fiestas y éxitos sonados. En 1977 alquiló un yate de superlujo (50 millones de pesetas por una noche) para presentar en sociedad un perfume con el escandaloso nombre de Opium. En los ochenta sus prendas se expusieron en el Metropolitan de Nueva York, en el Bellas Artes de Beijing, en el de la Moda de París... Mientras, Saint Laurent recibía la Legión de Honor y el Oscar al mejor modisto. En 1986, más de 10.000 personas trabajaban para YSL, unas siglas con 60.000 millones de pesetas de beneficios al año.


Pero mientras los éxitos se sucedían, su ex amante y todavía socio, Pierre Bergé, abandonaba el domicilio de la rue Babylon que compartían desde hacía 20 años. Solo, sin la compañía de su amigo, Yves tocó fondo. Bergé tuvo que salir al paso de los rumores. "No tiene ni cáncer ni sida, y no es seropositivo", declaró el todavía presidente y director de la sociedad. "Todo el mundo sabe que tiene problemas psíquicos y que toma demasiados tranquilizantes. Ojalá que todos los modistos estuvieran tan enfermos como Yves y tuvieran tanto talento".


Para demostrarlo, Yves Saint Laurent saca fuerzas cada temporada y abandona sus refugios de Normandía y de Marrakech con una enésima revisión de sus clásicos sobre la pasarela: el traje pantalón, el esmoquin femenino, la sahariana... Una vuelta anunciada con la que parece confirmar sus palabras: "Conmigo morirá la alta costura". A sus 62 años, asegura que ya no prueba el alcohol ni esnifa cocaína. "Las pastillas antidepresivas las necesito todavía y, aunque ya no bebo, sigo suspirando por tomar una copa". Quizá por ello ha llamado Yvresse (borrachera) a su último perfume. Un guiño más del genio.

1997/12/21

> Berria: Homofobia > ARABA: GASTEIZ INVITA A GAYS Y LESBIANAS A ACTUAR LIBREMENTE EN PUBLICO

  • Todas las dependencias del consistorio lucen ya letreros en los que se censura cualquier comportamiento homófobo. El alcalde, José Angel Cuerda, principal impulsor de la iniciativa, fue el primero en abrir un registro de parejas de hecho
  • Vitoria invita a «gays» y lesbianas a actuar libremente en público
  • El Ayuntamiento financia la colocación de 100 carteles en los que se apoya a este colectivo
  • El Mundo, 1997-12-21 # Susana Ciaurriz · Vitoria

«En este local no se aceptan comportamientos homófobos. Invitamos a gays y lesbianas a comportarse con entera libertad». Por primera vez en todo el Estado, un Ayuntamiento, en este caso el de Vitoria, ha colocado placas con un mensaje de este tipo en sus dependencias municipales.


El Consistorio vitoriano, pionero en la creación de un registro para las parejas de hecho en el año 94, ampara nuevamente un llamamiento a la tolerancia con los colectivos homosexuales y censura cualquier comportamiento discriminatorio hacia ellos.


Un acuerdo entre las coordinadoras de homosexuales de Alava y el alcalde de Vitoria, José Angel Cuerda, ha permitido dar un paso en la «normalización» de los derechos de este colectivo. «Nacimos libres e iguales, pero no vivimos libres e iguales por tener un deseo sexual distinto», se lamenta el portavoz de Gaytasuna (Colectivo Gay de Alava), Leopoldo Santos.


Escritas en castellano y euskara sobre sendos triángulos rosas, símbolo con el que los nazis diferenciaban a los prisioneros homosexuales, estas placas pioneras de la denominada Campaña de Liberación de Espacios figuran ya en las paredes de centros cívicos, empresas municipales y la propia alcadía. No obstante, la iniciativa no se limita al ámbito municipal, ya que cualquier establecimiento comercial, centro privado o asociación puede disponer de ellas.


Esta primera tirada de 100 letreros, financiada de forma íntegra por el Ayuntamiento, ha obtenido un enorme éxito, puesto que las placas entregadas a los dos colectivos alaveses han encontrado ya emplazamiento. «En menos de siete días se nos han agotado los 30 carteles que nos correspondían y eso sin movermos, sino que ha sido la gente interesada la que ha venido a buscarlos», admite satisfecha una respresentante de ALA (Asociación de Lesbianas de Alava), Maika Peciña.


En este sentido, reconoce que la bendición del alcalde es fundamental en los logros que pueda alcanzar esta campaña. «Aquí el alcalde tiene mucho peso y no es lo mismo un letrero plastificado, que otro que lleva la firma del Ayuntamiento», subraya.


LIBERTADES HUMANAS
El controvertido alcalde de Vitoria (PNV) abandera nuevamente, como ya lo hizo con la creación del primer registro de parejas de hecho, las iniciativas más singulares en la defensa de las libertades humanas. En sus planteamientos, Cuerda no concibe la discriminación por motivo de la orientación sexual y su creencia en la igualdad de todas las personas le lleva a implicarse en campañas de esta índole. Además, no tiene reparos en denunciar la actitud de la Iglesia católica con los homosexuales «que durante siglos les ha rechazado y discriminado por inmorales».


La satisfacción por el amparo municipal en esta iniciativa no impide que ambos colectivos consideren «muy triste que a estas alturas se tengan que colocar carteles de este tipo». Para el portavoz de Gaytasuna, estas placas no van a conseguir cambiar la mentalidad de la gente -«porque eso es imposible»-, pero hará más visible la existencia de la homosexualidad y permitirá su normalización en la sociedad.


Esta campaña surgió tras la iniciativa emprendida por EGHAM (Colectivo Gay de Bizkaia), que logró trasladar, de forma particular, su rechazo a la homofobia en numerosos bares y comercios de Bilbao. En la capital alavesa también existían carteles plastificados con el mismo mensaje, «aunque no tienen nada que ver con los elaborados ahora en metacrilato por el Ayuntamiento».


El frente está abierto y ellos decididos. «Esta es sólo una de las muchas cosas que se van haciendo para que llegue un momento en que ya no se tengan que hacer», concluye Santos.

1997/12/01

> Berria: Testigantza > MERCE CUNNINGHAM: "LA DANZA ES LO QUE SIEMPRE ME HA MANTENIDO"

  • «La danza es lo que siempre me ha mantenido»
  • Merce Cunningham rompe su silencio a propósito de un libro biográfico. Sus 50 años de carrera se repasan en una documentada y lujosa obra de David Vaughan. En Belfast se ha estrenado «Ocean», su último trabajo en colaboración con John Cage, su compañero sentimental, a quien recuerda en esta entrevista
  • El Mundo, 1997-12-01 # Judith Mackrell . The Guardian
Una foto de extraordinaria belleza adorna la portada del libro que repasa los 50 años de carrera de Merce Cunningham. No se trata del bailarín a los 20 años, con su cuerpo de fauno y su sorprendente nariz de boxeador, ni de uno de los muchos intérpretes que han pasado por su compañía. Es una imagen del mismo Cunningham, a sus 76 años, con todas sus arrugas, sus ojeras y su piel flácida delicadamente iluminadas, que mantiene la mirada fija, como un santo medieval, en una verdad distante y escurridiza.

Es un rostro que osarían tocar los especialistas en cirugía estética, gloriosamente curtido por casi ocho décadas de apasionada y brillante labor artística.

La foto ha sido tomada por Annie Leibovitz, quien solía vivir en el piso de abajo del suyo. Cunningham cuenta que la conoció el día que tocó a su puerta para quejarse de las filtraciones de su bañera. Al contar la historia se echa a reír, como si el recuerdo le divirtiera enormemente. En cualquier caso, resulta insólito, ya que Cunningham no suele hablar de su vida privada de forma voluntaria.

Pese a vivir en una época en la que la información de la vida íntima de los artistas está a disposición de cualquiera -todos queremos un trozo de nuestros héroes-, Cunningham siempre se ha protegido contra el acoso de los medios de comunicación.

El lujoso y documentado libro de David Vaughan, por tanto, contiene poca información biográfica, salvo la que resulta relevante para su carrera profesional. Al preguntarle al autor si Cunningham permitirá alguna vez que se escriba toda su biografía contesta tras un instante de reflexión: «Es posible, pero no creo que sea muy interesante. No ha hecho otra cosa que trabajar».

Nadie pensaría lo mismo del hombre que bailó junto a Martha Graham, entre cuyos amigos y colaboradores se encuentran Jasper Jones, Robert Rauschenberg y Andy Warhol, y que vivió abiertamente con John Cage en una época en la que negarse a ocultar la homosexualidad era un acto de valentía poco frecuente.

Vida de pareja
Cunningham no suele hablar de estos temas y es sumamente hábil para evitar las preguntas con delicadeza. En una ocasión, durante un acto público, un hombre le pidió que describiera su vida de pareja con Cage. Los presentes se callaron, pensando que Cunningham se vería obligado a hacer alguna declaración sobre el orgullo que sentía de ser homosexual. Sin embargo, se limitó a sonreír amablemente y decir: «Bueno, John hacía la comida y yo lavaba los platos».

De su vida actual me dice con serenidad: «Tengo dos gatos y ahora que John ha muerto me toca preparar la comida». Recibe en casa a sus amigos, pasa por la consulta del quiropráctico todos los días y de vez en cuando va al teatro.

Sin embargo, asegura que le resulta «difícil maniobrar» debido a la artritis que sufre en los tobillos. «Me lo paso bien, disfruto de la vida, pero me canso mucho». Todavía sigue rigurosamente un programa diario de clases, ensayos y estudios. Es un horario muy agotador, pero constituye «un punto de referencia para mi rutina diaria».

«La danza», señala, «es lo que siempre me ha mantenido, aún en momentos terribles. Independientemente de lo que se haya dicho de mi obra, sigo trabajando».

Mientras vivió con Cage, el centro de su vida era la extraordinaria colaboración que existió entre ambos. Tras presentar su primer concierto juntos en 1944, pasaron a desarrollar sus conceptos sobre la coexistencia de la danza y la música, y el uso de operaciones aleatorias en la composición, que ejercieron gran influencia sobre las siguientes generaciones de artistas.

El último trabajo que planificaron en colaboración fue Ocean, espectáculo de gran envergadura, rara vez representado, que fue puesto en escena la pasada semana en el Festival de Belfast. Cage murió antes de que terminara la obra, pero había grabado un gran número de ideas en el ordenador, posteriormente desarrolladas por el compositor Andrew Culver.

El concepto básico del espectáculo fue producto de la colaboración de Cage y Cunningham: un baile que debía ejecutar un conjunto de 40 bailarines con el público sentado a su alrededor, y 112 músicos colocados en la periferia, de manera que la música batiera el escenario «como las olas del mar».

El título surgió de un comentario del profesor universitario Joseph Campbell, quien dijo que si Joyce viviera pondría a su próxima obra el título de Ocean. Joyce era uno de los escritores preferidos de ambos artistas. Tal como dice Cunningham: «Las palabras mismas que emplea son sorprendentes, así como la forma en que las combina. Cuando su mente se abrió en Ulises y Finnegan's Wake descubrió las múltiples capas del pensamiento...».

Obra compleja
Este comentario es de hecho una buena descripción de cualquiera de las coreografías de Cunningham, con sus densas capas de movimientos e impredecible yuxtaposición de pasos. Pero Ocean, en su conjunto, es su obra más compleja, porque para hacerla se vio obligado a abandonar todas las normas de la danza teatral. Tuvo que imaginarse la coreografía, sin los puntos de referencia de la parte frontal o posterior del escenario, ni de sus costados.

«Fue una aventura maravillosa, aunque aterradora», recuerda. «Un domingo comencé los ensayos trazando un círculo en mi estudio, y cuando di el primer paso quedé totalmente desorientado. Di otro paso y me di cuenta que podría estar mirando a cualquier parte del escenario».

Cunningham se percató entonces de las enormes posibilidades que se abrían si en un fraseo el bailarín podía girar en cualquier dirección, sin puntos de encuadre fijos, consciente de las dificultades que entrañaba el constante desplazamiento de los puntos de referencia para los bailarines, quienes se juegan el tipo al realizar piruetas y saltos si no pueden concentrarse en un punto fijo.

Sin embargo, al ensayarlo en clase descubrió «que algunos alumnos le habían cogido el golpe. Pensé que si una persona podía dar los pasos, otros también serían capaces».

En cuanto al público, Cunningham asegura que la obra puede verse desde cualquier ángulo. «Es como mirar a un animal, nadie piensa que es mejor examinar una parte que otra». Sin duda los aspectos logísticos de la puesta en escena han sido increíbles, no obstante Cunningham adora la obra. A sus 78 años de edad Cunningham continúa produciendo dos ó tres piezas al año, de hecho vive con la sensación de que es incapaz de dejar de trabajar. «Me encanta inventar pasos», dice irradiando felicidad.

En el escenario, como en casa
Merce Cunningham actúa sólo de vez en cuando, ya que la artritis (resultado de haber bailado demasiado en suelos de cemento cuando era joven) lo hace cada vez más difícil. «Me parece que es mejor que se escriba sobre los bailarines de ahora, en vez de hablar de mí y de mi avanzada edad». No obstante echa mucho de menos el baile. «Me encanta estar en el escenario, me siento igual que en casa. Aunque me ponga muy nervioso antes de salir, siempre me siento como si estuviese en mi propia casa».

Pese a su fama de vanguardista riguroso, Cunningham es también un hombre de teatro muy anticuado. Uno de sus mentores, de quien habla con gran afecto, es Maude Barret, su maestra de claqué cuando era un niño que solía ajustarse la falda con una banda elástica para enseñarle a caminar con las manos. «Era una auténtica mujer del mundo del teatro, tan vivaz».

De adolescente Cunningham solía dar exhibiciones de baile de salón con la hija de Barrett, y recuerda una ocasión en la que ambos intentaban cambiarse para la función en un pequeño armario. «Yo estaba poniéndome un traje prestado mientras Maude Barrett intentaba sacarle cinco dólares al administrador del teatro. Al vernos se echó a reír y dijo: "Bueno, no tenemos maquillaje, así es que morderos los labios y pellizcaros las mejillas antes de salir al escenario"».

Al ver al Cunningham de hoy en día, tejiendo incansablemente sus coreografías, y echando tanto de menos el escenario, es inevitable lamentarse de los estragos que ha dejado en su cuerpo el paso del tiempo. También es inevitable pensar en la pérdida de un artista cuya ilimitada inventiva ha elevado notablemente el nivel de la danza moderna. No obstante, desde que tenía 20 años ha sentido la misma alegre curiosidad por su arte.

«Claro está», dice en tono reflexivo, «el registro de la danza está determinado por el instrumento humano. Sólo tenemos dos manos y dos piernas, pero la capacidad de variación es infinita. No importa si se consigue o no, la capacidad de variación sigue estando ahí».

1997/08/27

> Laburrak: Erasoak > CUBA: CIENTOS DE DETENIDOS EN UNA REDADA CONTRA GAYS

  • Cientos de detenidos en La Habana en una redada contra los 'gay'
  • El País, 1997-08-27 # Agencias, La Habana
La policía cubana realizó el sábado una de las mayores redadas de la década contra la comunidad gay de la isla y detuvo a cientos de personas. El principal objetivo de la operación fue la discoteca El Periquitón, donde fueron detenidos unos 800 clientes, según testigos. La policía clausuró el local. Los detenidos fueron puestos en libertad horas después tras el pago de una multa de 30 pesos (algo más de 200 pesetas) por "alterar la paz".

1997/07/14

> Berria: Diskriminazioa > CASO IBERIA: JUAN TOMAS GARCIA ANDRES PRESENTA NUEVAS DEMANDAS POR NEGARLE EL PERMISO DE BODA

  • Dos homosexuales demandan a Iberia ante tribunales europeos
  • Denegados 15 días de permiso por boda tras inscribirse en el Registro de Parejas
  • El País, 1997-07-14 # Bonifacio de la Cuadra, Madrid
Juan Tomás García Andrés está empeñado en que acabe la discriminación a la que se siente sometido en Iberia -donde trabaja como auxiliar de vuelo- por su relación con su compañero sentimental, Antonio César Otero Campaña. Si el año pasado acudió a Estrasburgo, ahora ha presentado una demanda ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, y va a acudir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. A la inicial reclamación por negarle los tres billetes gratis anuales para el cónyuge, añade ahora que se le ha denegado el permiso de boda.

García Andrés y Otero Campaña -ambos de 30 años- forman pareja desde hace casi siete años y no comprenden la obstinación de Iberia en negarles la equiparación con los matrimonios, a pesar de que constituyen una unidad familiar idéntica, con la única diferencia de su orientación sexual. García Andrés, quien prefiere que se le defina como gay porque entiende que esa palabra identifica al homosexual concienciado y dispuesto a luchar, se encuentra "decepcionado", porque ve "que otras instituciones y empresas, sin necesidad de acudir a los tribunales, conceden derechos a las parejas de hecho"

Esposa de Blair
Se refiere a Telefónica, Renfe, la Seguridad Social, la Comunidad de Madrid y algunas compañías aéreas. Aunque no tienen recogidos estos derechos en convenio los conceden. En cambio, Iberia, que sí reconoce una serie de beneficios para los empleados o sus parejas, insiste en no concederlos cuando se trata de un gay o lesbiana en convivencia marital. A García Andrés esta actitud le produce "sensación de impotencia" y, aunque dispuesto a seguir luchando por una causa que cree justa, se queja: "Es insultante para los trabajadores de Iberia y un desprecio a las libertades". La vieja reclamación de tres billetes anuales gratuitos para su compañero, agotó la vía judicial española y originó en septiembre de 1996 una demanda ante la justicia de Estrasburgo, dependiente del Consejo de Europa. Ahora se ha revitalizado con la presentación de una queja similar de la lesbiana Lisa Grant, trabajadora de los ferrocarriles británicos, a quien se ha denegado un pase para su pareja. Su defensa la asume la. abogada Cherie Boot, esposa del primer ministro británico Toni Blair.


Emilio Ginés Santidrián, letrado de García Andrés, se apresuró el viernes último a ponerse en contacto con su colega para coordinar las acciones jurídicas. Ginés explica que se ha considerado oportuno retirar la demanda presentada el año pasado ante la jurisdicción de Estrasburgo, "a la vista de la más reciente jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que nos produce desconfianza", dice, "porque en materia de equiparación de las parejas homosexuales se trata de una jurisprudencia conservadora, que nos ha obligado a buscar nuevas vías en el derecho internacional, ante órganos más sensibilizados a estos problemas".

La nueva demanda ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra denuncia la discriminación de beneficios laborales a parejas de hecho homosexuales por parte de Iberia, concretamente la denegación de billetes gratuitos, que sí se ha concedido a parejas de hecho heterosexuales.

Solidaridad
García Andrés planteó el 30 de junio último otra reclamación. Invocó de nuevo el convenio para los auxiliares de vuelo y solicitó 15 días de licencia retribuída del 1 al 15 de agosto próximo, tras inscribirse con su compañero el 31 de julio, como tiene previsto, en el Registro de Parejas de Hecho de Madrid, acto que considera análogo a contraer matrimonio civil, situación a la que no puede optar por ser su pareja del mismo sexo.Aunque García Andrés invocó antecedentes jurídicos y de otras empresas, la respuesta que recibió al día siguiente fue negativa y fundamentada en que la inscripción en el registro de parejas "no tiene consideración de matrimonio"


La nueva discriminación se ha denunciado ante los juzgados de lo Social y se Planteará una cuestión prejudicial para que se pronuncie el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. A García Andrés no le importa lucha como punta de lanza que beneficiará a otros que vienen detrás. Confiesa que cuenta con "la solidaridad moral de los compañeros de trabajo, pero nada más". Es suficiente, porque está decidido a decir "¡basta!".